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[FANFIC MEGAMISTERIOSO] El misterioso Chandelure.

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# Fecha de alta: 29/10/2014

# Edad: 27 años

# Ubicación: Gerona-Figueras

# Web: Visitar web

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Es la primera vez que hago una cosa de estas, no se si me habrá salido bien. He leído muchas de las historias publicadas y hay nivel. Pero ya que lo he escrito, por lo menos lo publico, al menos lo he intentado, que no se diga, jajaja. Espero que os guste.

Lista de capítulos:

Capítulos especiales.
Spoiler
Especial de San Valentín. (entre el final del capítulo 3 e inicio del capítulo 4)
[spoiler]Klefki y yo íbamos por el bosque a por nuestro próximo destino cuando, de repente, vimos una ciudad en mitad del bosque. No conocíamos ese lugar ni salía en los mapas, nos acordaríamos, estaba muy cerca de Ciudad Tehorria. Algo nos atraía hacia allí, no es que tuviésemos ganas de ir, pero lo necesitamos, algo en nuestro interior necesitaba ir allí y así fue, fuimos. La ciudad era pequeña pero muy colorida. Nos recibió una Sylveon que resultó ser la alcaldesa de la ciudad. Nos dijo que esta ciudad solo la ven los elegidos y que éstos se sentían atraídos por entrar, pero tiene una particularidad, cada mes del año atraía a un Grupo Huevo de Pokémon distinto. Nos quedamos asombrados por la historia de la ciudad, era un tanto peculiar. Decidimos quedarnos en la ciudad unos días. Allí habían muchas actividades por hacer y habían muchos Pokémon, eso parecía el paraíso. Durante gran parte del mes conocimos Pokémon, estrechamos lazos con algunos, hicimos amigos, hacíamos actividades en grupo o individuales, dependiendo del momento... era muy divertido. Mientras pasaban los días, nos dimos cuenta de que era el mes de los Pokémon Mineral, grupo al que pertenecía Klefki, razón por la cual él estaba especialmente feliz. Los días pasaban y pasaban y sí, nos lo pasamos bien, pero Klefki era muy tímido, se enamoró de algunos Pokémon y eso le ponía nervioso a la hora de hablar con ellos. Llego el antepenúltimo día del mes, es decir, que solo podíamos quedarnos tres días más allí y Klefki no hizo nada realmente importante, allí. Nos levantamos esa mañana.

-Key, tendrías que hablar más con los demás, eres demasiado tímido, así no conseguirás nada y me dijiste que te gustaban algunos Pokémon.

-Bueno, sí, algo tengo preparado, tengo algunas frases escritas en este papel. A ver que te parecen. Para Aegislash "Desde que clavaste tu fuerte espada del modo ataque en mi corazón, mi amor hacia ti es tan fuerte que atravesaría el fuerte escudo de tu forma defensa", para Cofagrigus "Mi llave a la que llamo amor será la que abra la cerradura de tu ataúd-armadura donde tanto resguardas tu corazón", aunque Cofagrigus me da un poco de miedo, es un amor difícil. Para Ferrothorn "Cuando te vi enredaste mi corazón, ahora mi amor podría atravesar tu gran defensa", para Steelix "Cuando mega-evolucionas me mega-enamoro de ti, pero no hace falta una mega-evolución para mega-quererte", aunque creo que Steelix es muy grande, ¿no?. Para Garbodor "Donde todo el mundo ve un montón de basura, yo veo un montón de buenos momentos contigo durante toda mi vida", realmente me ha costado mucho escribir esta frase, el Garbodor de aquí no tiene nada que ver con el que conocemos, pero no puedo evitar pensar en él. Para Sudowoodo "Eres el árbol que brilla en el bosque de mis sueños, te talaría para llevarte siempre conmigo, desde que tú talaste mi corazón" y, finalmente, para Vanilluxe "Cada vez que te veo te quiero comer a besos y a mordiscos para llenar esa falta de amor que tengo dentro que solo tú puedes llenar". -después de recitar todas esas frases, Klefki se emocionó.

-Bueno, algunas mejor que otras, pero están bien, podrían funcionar, ¿estás preparado para lanzarte?

-No, estoy muy nervioso.

-Bueno, aún quedan tres días, hay tiempo, pero no mucho.

Klefki estaba muy nervioso y lo estaba preparando todo para cuando llegase el momento, demasiado diría yo. Yo le dije lo que yo pensaba sobre el amor, que eso no se busca, que el amor aparece delante tuyo cuando menos te lo esperas. Cuando dos Pokémon se quieren, sobran las palabras, el amor entre ellos habla por si solo y lo mejor es que te dejes llevar, que las palabras que salgan de ti no salgan de tu boca, sino de tu corazón. No conseguí calmar a Klefki, seguía realmente nervioso. Salimos a la calle para hablar con algún Pokémon. Habían Pokémon que ya habían encontrado su media naranja, por ejemplo Gigalith y Golem estaban todo el día juntos, era un secreto a voces que se gustaban. Un día les oí decir "Nuestro amor es tan duro y tan sólido como una roca, nadie conseguirá separarnos". Incluso Pokémon que no tenían género encontraron su media naranja, Solrock y Lunatone se enamoraron, siempre dicen "Tu eres el complemento más importante de mi vida, el cacho que le faltaba a mi corazón todos estos años eras tu". Pero habían Pokémon que seguían con nadie y Klefki quería intentar algo. Vimos a Cofagrigus a lo lejos.

-¿Hablamos con Cofagrigus?

-Me da miedo, Chan.

-Tranquilo, me dijiste que te caía muy bien y es buen Pokémon y si pasa algo recuerda que yo también soy de fantasma, no tienes nada que temer.

Klefki dijo que sí y nos fuimos a por ella. Cuanto más cerca estábamos, más temblaba Klefki.

-Ho-ho-hola, Co-Co-Cofagrigus.

-Ho-ho-hola, Kle-Kle-Klefki, ¿Qu-qu-qué tal estás? -contestó Cofagrigus bromeando.

Klefki se puso muy triste, se dio la vuelta y se puso a correr.

-Lo siento, Kofagrigus, es que Key tiene una personalidad muy difícil.

-Nada, nada, no te preocupes, ya nos veremos más por aquí.

Seguí a Klefki todo lo rápido que pude, se fue muy rápido. Cuando logré alcanzarle vi que estaba llorando.

-¿Qué te ha pasado?

-Se ha burlado de mi y no me atrevía a hablarle. -dijo Klefki mientras lloraba.

-No se burlaba de ti, estaba bromeando. Ya se que piensas que desde fuera se ve más fácil, pero no puedes hacer esto, ya hemos hablado de esto antes, tienes que ser más fuerte e intentar hablar más con los Pokémon.

-Es tan duro... nunca he estado con nadie, ¿sabes cuánto amor he estado guardando en todo este tiempo? Me gustaría estar con alguien, pero me cuesta entablar conversación con un Pokémon hembra, son tan guapas...

-Si te entiendo, pero con más razón tendrías que procurar tranquilizarte y hablar más con los Pokémon, así no conseguirás nada. Realmente esa Cofagrigus es muy guapa, ¿quieres que vayamos a hablar con ella de nuevo? -conseguí tranquilizarle y que parara de llorar.

-Tienes razón, voy a ser más fuerte, gracias, Chan, pero con Cofagrigus no, que pensará que soy tonto.

-Vale, como tú quieras, aunque no sé como puedes enamorarte de alguien al que te da miedo, pero bueno, el amor no entiende de esas cosas, así que no pasa nada. ¿Vamos hablar con el siguiente?

-Vale. -dijo Klefki mientras se secaba las últimas lágrimas de los ojos.

Empezamos a andar. No tardamos en ver a Garbodor.

-¿Probamos con...?

-No, no. Es buen Pokémon, pero ya sabes a quién me recuerda, mejor hablamos primero con otro.

-El amor no entiende ni de parecidos ni de aspectos, el amor va más allá de la apariencia física, pero lo respeto y lo entiendo, vamos a hablar con otro Pokémon.

-Chan, una cosa, ¿me puedes dejar solo?

-Sí, pero, ¿estás seguro? ¿no te irás a una esquina para no hablar con nadie?

-No, Chan, te lo prometo. Déjame solo.

-Vale, te dejo solo, pero no hagas locuras que nos conocemos.

Nos separamos, cada uno fue por su camino. Mientras daba el paseo me encontré con Sylveon y le pregunté sobre el lugar y qué hacían exactamente. Me empezó a explicar que esa ciudad se fundó por Pokémon de tipo hada hace mucho tiempo y que solo vivían Pokémon de tipo hada, sin contar los visitantes mensuales. Cada residente tenía su función, por ejemplo, Sylveon se encargaba de mantener la calma de los Pokémon con su aroma tranquilizante, Slurpuff se encargaba de proporcionar alimentos a los Pokémon para que se los diesen a sus enamorados y, como Slurpuff tiene un olfato increíble, siempre sabe que dulce dar a cada Pokémon, luego estaba Floette y Florges, que se encargaban de proporcionar flores a quién se los pedían, también estaba Gardevoir, que se encargaba de "unir" a los Pokémon que lo quisiesen para llamarlos oficialmente novios, hay muchos Pokémon que les gusta esto, les encanta hacer ceremonias y demostrar lo mucho que se quieren. Pero las 2 estrellas del lugar son Togekis, que tiene el poder especial de detectar a los Pokémon cercanos con falta de amor y que les cuesta abrirse a los demás, ya sea porque eran tímidos, porque son demasiado brutos... por cualquier razón y Aromatisse, quien con su aroma atraía a los Pokémon que le decía Togekiss y repelía al resto de Pokémon para mantener la ciudad a salvo, me dijo que Aromatisse era un genio desprendiendo olores para provocar sensaciones a los Pokémon. Lo que pasa con Aromatisse es que si un Pokémon de esos está acompañado de otro, como yo de Klefki, ese también se sentía atraído, por eso hay pokémon de todo tipo, aunque prevalezcan los Minerales. También me dijo, para dejarlo claro, que ellos no piensan que el amor solo puede existir entre dos Pokémon de un mismo Grupo Huevo, sino que el amor es universal, pero siempre es más fácil emparejar a dos del mismo grupo y, además, normalmente encajan mejor. Resumiendo, que lo que hacían era ayudar a los Pokémon que les costaba abrirse a los demás Pokémon emocionalmente, a comunicarse con los demás Pokémon, pero que siempre eran libres de irse, los que están aquí están porque les ha gustado esta idea y quieren estar aquí. Después de decirme todo eso me dijo que estaba liado y que habíamos hablado demasiado. Se despidió y se fue corriendo. Yo seguí con mi paseo y me topé con un Muk.

-Hey, tronco, he veni'o con un colega que está enamora'o de un Pokémon y yo me aburro mazo, ¿hacemos algo?

-Hola, ¿quieres dar un paseo?

-Vale, vamo' tirando. -nos pusimos a andar. -Pues eso, tronco, que tengo un colega que está bujcando el otro lado de su patata y m'a da'o envida. Entonce', hace día' te vi y te escribí una' palabra', a ver que te parece'. -ese Muk iba mucho más rápido que Klefki, no estaba acostumbrado. -Ahí va, ejem, ejem, ejem, "tu llama quema to' lo que no necesito, puede que queme mi cuerpo y mi alma, pero mi amo' hacia ti no lo quemará nunca, te puede' queda' mi corazó'".

-Ya, es... esto... bonito... y te lo agradezco, pero yo no...

-Espera, espera, que tengo otro cacho, "mi vi'a sin ti era una pesadilla, hasta que vi tu llama en una de'sas, no vi el comienzo de una nueva y maravillosa vida, por favo', muéstrame el camino a tu corazó' con tu lu' y yo lo seguiré sin pestañea' para pode' pasa' el resto de mi vida contigo".

-Sí, sí, sí es muy bonito, y te lo vuelvo a agradecer, pero no... esto... lo siento, tengo que ir al hotel que se está haciendo tarde.

-Ah, claro, tronqui, tu tranqui, lo entiendo. Mañana no' vemos.

-Eso... eso... adiós.

Me fui al hotel, esa Muk era un tanto extraña. Me quedé dormido. Cuando desperté el día siguiente, Klefki estaba durmiendo a mi lado. Sabía que estar allí era muy importante para él y yo le apoyaba en todo lo que podía. Cuando despertó me dijo que quería ir solo otra vez, y yo, claramente, le dejé. No se lo que él hizo durante el día, pero yo paseé viendo la ciudad, como si fuera un turista. Conocí a unos cuantos Pokémon entre otras cosas y el tiempo se me echó encima, como se nota lo rápido que pasa el tiempo cuando te lo pasas bien. Por la noche fuimos a dormir Klefki y yo. El día siguiente era el último día, había que dormir bien y prepararnos para lo que nos esperaba. Nos fuimos a dormir temprano para madrugar. Cuando despertamos, Klefki literalmente me arrastró hacia la fiesta de despedida que llevó anunciándose todo el día anterior. La verdad es que nuestra estancia allí fue muy divertida, el mes se nos pasó volando. Klefki se estaba poniendo nervioso mientras íbamos a la fiesta. Cuando llegamos a la plaza principal de la ciudad, allí estaban todos. Estuvimos esperando a Sylveon, el encargado de iniciar la fiesta y decir unas palabras, pero Slurpuff dijo que tardaba más de lo normal. Entonces Slurpuff se puso a olfatear el olor de Sylveon para saber donde está. Nos dijo que no pintaba bien, así que decidí seguirlo. Cuando llegamos al origen del olor, vimos que Sylveon estaba siendo raptado por un Muk y un Metagross.

-Eh, ¿qué hacéis con Sylveon? -dijo Slurpuff.

-¿Cómo que que hacemos, es que no lo veis? La estamos raptando -dijo Metagross.

-¿Porqué? -respondió Slurpuff.

-Mira, el otro día me declaré a ese Pokémo' que tienes a tu lado, sí, a Shandelur... Xandelure... ¿Chandeliur? Da igua', el caso es que me declaré y ayer me dejó planta'o. Ya se que no era nuestro momento, pero a mi me gustaba y pertenecíamos al mismo Grupo Huevo, ¿qué podía salir mal?

-Bueno... a ver... el problema es que ayer no nos encontramos, pero en ningún momento te evité, no hace falta que te pongas así.

-Me diste iluhiones falsas, ni te imahinas lo feliz que estaba aye'. Eso no se hace, si no te gusta alguie' y lo tienes claro, se lo tiene' que deci' sin rodeo' para que deje de hace' e' imbécil, que es lo que hice yo aye', y aprovecha' el tiempo en otra cosa, no lo deja' en vilo todo un día.

-A mi Sylveon me prometió mi media naranja. -contestó Metagross. -pero no le gusto a nadie y pertenezco al grupo huevo de la mayoría.

-Oye, le dais demasiada importancia al Grupo Huevo -dijo Sylveon. -Esto lo hacemos para ayudar a los más débiles emocionalmente.

-¿Y porqué mi amigo Crustle ha encontrado un amor del mismo Grupo Huevo?

-Porque a lo mejor nosotros le atrajimos a él pero como tu ibas con el también te sentiste atraído hasta aquí y dio la casualidad de que erais del mismo grupo huevo, nada más.

-Lo que dices son gilipolleces- contestó Metagross mientras megaevolucionaba. -Soy de acero y Muk de veneno, podemos cargarnos tranquilamente esta ciudad de hada.

-No permitiré que hagas nada a este lugar ni a los Pokémon que viven en él. -dije enfadado. -¡No tienes nada que hacer contra mí!

Se lanzó contra mi con un Puño Meteoro muy fuerte y me dio de lleno, pero yo resistía muy bien el tipo de ese ataque, no fue suficiente ni para cambiar mi expresión de odio de mi cara. Contraataqué con Bola Sombra reforzado gracias a Refuerzo de Slurpuff. Logré echar a Metagross muy lejos de la ciudad, eso era realmente efectivo. Solo quedaba Muk.

-Lo 'iento, yo no quería hace'lo, Metagross me indujo a ello, realmente tambié' adoro el amo', pero me hiciste mucho daño, Chandiliu. -dijo Muk suplicando.

-Ya, pero no eres mi tipo, perdóname, ya se que hice mal, te tendría que haber rechazado a la primera pero con tacto, lo siento.

-Vale, te perdono porque sé que realmente lo siente'.

Apareció Crustle por detrás y nos dio las gracias. Era demasiado tímido y nunca se atrevió de separarse de Metagross porque le tenía mucho miedo y, prácticamente, le obligaba a ir con él. Me preocupé de si volvía Metagross, pero Sylveon me dijo que la ciudad era muy especial, solo la podían ver los Pokémon a los que Aromatisse les inducía a entrar, así que me quedé tranquilo. Volvimos a la plaza e hicimos la fiesta hasta la tarde, porque nos teníamos que ir todos. Fue una fiesta buenísima, muy divertida y larga. Cuando nos tuvimos que ir, Klefki se puso muy triste porque no encontró a su media naranja. Intenté consolarlo.

-Tranquilo, Key, a lo mejor no es tu momento, ya te dije que bajo mi punto de vista, el amor no se busca, sino que aparece, te lo encuentras en el mejor momento. Puede que hayas perdido alguna oportunidad aquí por tu personalidad, pero no pierdas la esperanza, el amor llamará a tu puerta cuando menos te lo esperes.

-Gracias, Chan.

Había un Pokémon siguiéndonos y no sabemos quién era. Al rato, se puso a gritar. Nos giramos y vimos a Muk atacando a un Pokémon.

-Eh, ¿no habías recapacitado, Muk?

-Pero lo he pensa'o mejor.

-¿Lo conoces, Chan?

-Si, ya te lo explicaré en otro momento, vamos a salvar a ese Poémon.

-Mi amigo Garbodo' se ha ido feliz con Probopa' y me ha dicho que me abandona un me' para esta' con é', y eso ha encendido la llama de mi odio.

-Que bonito, un Garbodor y un Probopass, para que veas que por muy feo que te veas y por muy raro que sea, siempre habrá alguien que te quiera y sabrá encontrarte las cosas buenas de ti, porque todo el mundo tenemos cosas muy buenas aunque no lo sepamos o no lo queramos aceptar.

-Bueno, Key, veo que lo has aprendido, aunque no hubiese usado esas palabras, pero me alegro por ti.

Muk me lanzó un Lanza Mugre muy fuerte. Yo estaba despistado hablando con Klefki, pero KLefki se puso en medio y recibió ese fuerte golpe. A él no le afectaba, ya que era de acero, así que quedó inmune. Entonces, Muk me hizo Sombra Vil para atacarme, pero como Klefki sabía que ese ataque me afectaba mucho, se volvió a poner delante mío lo más rápido que pudo y recibió el golpe. Enfadado, le hice Psíquico a Muk y lo lancé lejos de nosotros.

-¿Estás bien? -le pregunté a Klefki.

-Sí, pero vamos a ver el Pokémon al que estaba atacando.

Cuando nos acercamos, resultó ser un Glalie.

-Glalie, ¿estás bien?

-Si, gracias por...

Glalie miró a Klefki y se sonrojó. Nos estaba siguiendo porque quería declararse a Klefki pero era muy avergonzado, aunque Klefki se le adelantó, fue todo una sorpresa.

-Mi amor hacia ti es tan fuerte que ni el hielo más poderoso que tengas podrá congelar mi corazón.

-No, no, ¿ves mi cara? Tu llave ha sido la que ha abierto la puerta de esta cara de felicidad que hacía tanto tiempo que estaba escondida. Con tu llave acabas de abrir mi corazón, es todo tuyo.

Me alejé para dejarlo solos a los tortolitos. La verdad es que ya me estaba cansando, eso no parecían Pokémon hablando, parecía un poema, ¿porqué todo el mundo hablaba así? Parece que esta ciudad te transforma. Mientras caminaba de espaldas choqué con Cofagrigus.

-Chandelure, cuando te vi por primera vez me causaste gran impresión, pero como habían tantos Pokémon mineral no osé decirte nada. Vi como has salvado la fiesta derrotando al poderoso mega-metagross, vi como salvaste a ese Glalie. Quería decirte que... que suerte tiene Klefki de tener un amigo así.

-Bueno, es que lo hice todo para que le saliera todo bien a Klefki, era su momento.

-Que buen amigo eres, Chandelure. -dijo Cofagrigus. De repente se puso a llorar. -Quería decirte algo.

-Dime.

-Soy muy bromista, me encanta hacer bromas... ¡Ay, no sé porqué estoy diciendo esto! -Cofagrigus estaba realmente nerviosa, no era propio de su especie. -Al verte todo este tiempo me he enamorado de ti, has sido la única luz que brillaba en la ciudad para mi. Tu luz...

-¡No!, dejadme a mi ahora mostrar mis sentimientos, Cofagrigus, si tanto lo escondes, me gustaría saber el tesoro que guardas dentro de ti, me gustaría conocer más de ti, e iluminar tu corazón con mi llama.

-Te lo mostraré, mi corazón está a tu entera disposición... pero no lo revientes, jajaja. Perdón, es que estoy muy nervioso.

-Tranquila, todos lo estamos en estos momentos, aunque no lo parezca, yo también estoy de los nervios. A mi me gustabas cuando te vi y me caías muy bien, pero me estaba preocupando más de Klefki que de mi. Solo déjate llevar y solo haz lo que tu corazón de dicte.

Pese a estar un poco harto de ese tipo de frases, no pude evitar montarme al tren, tuve que decir esas palabras. Estuvimos horas los 4 enamorados juntos, cada uno con su pareja, pero llegó el momento de despedirnos, temporalmente. Les dijimos que estábamos en un asunto importante y es esto nos retrasó un mes, pero que fue el mejor mes de nuestras vidas. Teníamos que resolver un problema que teníamos entre manos y que, cuando lo resolviéramos, que esperamos que fuese más pronto que tarde, que ya no nos separaría nadie nunca más, ni el poder más grande del universo.
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Capítulo 1:
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Capítulo 1: Abandonando la rutina.

Amanece un día más, otro como tantos, el sol brilla, el agua corre por el río para caer libremente por la cascada... Se avecinaba el mismo día aburrido de siempre. Y, como de costumbre, fui a hacer mis quehaceres diarios, fui a buscar comida mientras entreno un poquito y, después del trabajo, fui a relajarme un poco, tendido en la hierba, con una vista espectacular junto al río, esperando que llegue el nuevo día para repetir lo que hizo el día anterior, lo único emocionante que hacía durante el día era buscar a ver qué árbol tenía las bayas más maduras. De vez en cuando aparece algún Pokémon que se pierde o se desorienta, ya que es un bosque muy denso, pero huyen enseguida al verme. Ya me he acostumbrado a ello, he conseguido ignorarlos.

-Mira, papá, allí hay un Pokémon. -dijo Deerling con voz inocente.

-¡¡¡No te acerques, hijo, es Chandelure, corre!!! -dijo Sawsbuck con voz temblorosa, como de pánico.

Solo hace falta mi presencia para ahuyentarlos.

Ya hace más o menos un mes que estoy aquí solo. No quiero ni pensar en lo que me deparará el futuro. Posiblemente tenga esta vida aburrida hasta mi fin, ya que no puedo hacer nada para cambiarlo. Ja, yo siempre con mi pesimismo. A veces pienso en que pasaría si...

De golpe, oí el sonido de unas ramas de un arbusto cercano. Di por hecho de que alguien habría llegado allí por error, ya que hacía tiempo que no sentía a un Pokémon tan de cerca. Aún así, lo ignoré y siguí con lo mío, como de costumbre. Pensé que cuando sepa donde está, saldría corriendo.

Al poco tiempo, oí los llantos de un Pokémon. Me extrañé bastante, nadie osaba acercarse por muy mal que lo estuviera pasando. Ese ruido constante consiguió inquietarme y hacerme pensar que quien era el Pokémon que andaba por esos arbustos. No pude evitar acercarme. Cuando llegué al arbusto, vi que era un Litleo herido.

-Aquí hay un Litleo herido, ¿¡es de alguien!? -grité con todas mis fuerzas.

Al ver que, tras unos gritos, nadie respondía, decidí a curarlo como pude. Litleo era demasiado joven, apenas sabía hablar, por lo tanto no sabía ni quien era yo, ni se lo olía lo más mínimo, Litleo se acercaba a mi lentamente pero sin pausa, dispuesto a que le ayudara quienquiera que fuese. Yo le atendí como pude, le di algunas bayas para curarle y conseguí que se rehabilitara. Se hacía de noche y él estaba absolutamente solo, no tenía otra opción, tenía que quedármelo esa noche, no podía dejar a un cachorro de esta edad libre por el bosque. Era peligroso, así que Litleo durmió conmigo toda la noche.

Cuando amaneció, Litleo rebosaba de energía, no estaba completamente recuperado, pero es un crío, y ya sé como son los críos, son muy energéticos y siempre quieren jugar, le llevaría a un Centro Pokémon en la ciudad, pero no me dejan ni acercarme, así que de nada serviría, es más, pensarán que el Pokémon lo herí yo y me atacarían, pero tampoco podía quedármelo conmigo. Litleo me estaba cogiendo aprecio y eso solo nos metería en problemas a los dos, así que lo eché fuera para que buscase a sus padres y, aunque no me entendiese muy bien, le dije que no se volviera a acercar por aquí.

Litleo parece que lo entendió, aunque como no hablaba era difícil de saberlo. Litleo se dio la vuelta y se puso a andar hacia la ciudad. Caminaba tristemente. De vez en cuando giraba la cabeza, pero por el bien de los dos tenía que hacer como que no me daba cuenta y seguir con lo mío. En menos de cinco minutos, Litleo volvió corriendo con cara de asustado. Algo enorme le seguía. Solo pude ver una sombra persiguiéndolo por el bosque a gran velocidad. Cuando estuvo más cerca, pude ver claramente a un Garbodor.

-¡Ven aquí, Litleo, vas a ser mi comida! -dijo Garbodor.

Tenía que proteger a Litleo, no podía quedarme con los brazos cruzados.

-Déjalo en paz, el no te ha hecho nada.

-Cruzarse en mi camino, ¿te parece poco?

-Si quieres hacerle algo a este Litleo, primero tendrás que vencerme.

-¿Ah, si? Conque esas tenemos.

Me empezó a atacar sin previo aviso con sus extremidades, sus ataques eran fuertes y firmes, aunque un poco lentos, podía esquivarlos fácilmente. Yo creo en mis habilidades, sabía que podía derrotarlo sin problemas. Le hice un lanzallamas pero, ante mi sorpresa, pudo esquivarlo perfectamente, tenía mucha más agilidad de la que aparentaba. Estábamos intercambiando golpes aunque ambos los esquivábamos perfectamente, pero a Gardobor se le ocurrió lanzar onda tóxica, yo conseguí esquivarlo, pero me olvidé completamente de Litleo. Onda tóxica alcanzó a Litleo y fui corriendo a salvarlo. Con el descuido, Gardobor consiguió asestarme un golpe que me envió lejos y le hizo un ataque definitivo que consiguió acabar con ese pobre Litleo.

-Al fin, he acabado con el, me lo voy a llevar para cocinarlo. -dijo Garbodor con voz de alivio.

Al ver a ese pobre Litleo, recordé mi pasado y no pude evitar encenderme de rabia. Ataqué a ese Garbodor con los ataques de fuego más poderosos que tenía, pero la rabia me cegaba y los fallé prácticamente todos y, los pocos que dirigía al objetivo, Garbodor consiguió esquivarlos sin problemas.

-Tranquilízate, vas a incendiar el bosque y eso es muy peligroso. -dijo Garbodor con voz de preocupación.

Era una locura acercarse a mi, eso Garbodor lo tenía claro, por eso se le ocurrió una cosa.

-Si dejas de atacarme y te unes a mi, dejaré a este Litleo vivo, cerca de la ciudad para que puedan encontrarlo fácilmente antes de que muera. -dijo Garbodor temblando.

Al escuchar que Litleo no estaba muerto del todo, conseguí calmarme, aunque quedé bastante débil.

-Vale, acepto, cof, tienes suerte de que no haya muerto ese Litleo, cof.

Fuimos a las afueras de la ciudad, dejamos a Litleo a un lugar seguro e hicimos una señal para que vinieran a buscarlo. Alejándonos de la zona, me desmayé a causa del cansancio.


Capítulo 2:
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Capítulo 2: Un día con Garbodor.

Cuando recuperé el conocimiento, abrí los ojos lentamente. Pude ver un lugar oscuro y sucio. Aún me encontraba un poco debilitado, no veía del todo bien y olía bastante mal, definitivamente no era uno de mis mejores días. Cuando se me aclareció un poco la vista, pude ver que me encontraba en unas alcantarillas. No pude localizar a ningún Pokémon a mi alrededor. Me encontraba solo, de nuevo, aunque no tardaría en romperse esta tranquilidad.

A los pocos minutos, pude escuchar, de la lejanía, a un grupo de Pokémon berreando. El sonido iba en aumento, claramente estaban dirigiéndose a este lugar. Mi huida estaba cortada, ya que me encontraba al final de la alcantarilla, y estaba demasiado debilitado como para luchar contra un grupo de Pokémon. Me quedé sin opciones y ya me estaba poniendo nervioso. No sabía que hacer, así que decidí colgarme en el techo y hacerme pasar por un candelabro. Mientras lo pensaba sabía que era una locura, no hay candelabros en las alcantarillas. Aún así lo hice, me escondí en lo más alto del lugar y pude divisar a las sombras de los Pokémon. Ya estaban muy cerca, en breves momentos llegarían a mi posición. Me puse a temblar de los nervios pensando en lo peor y, cuando pude ver al Pokémon, resultó ser Garbodor.

Cuando supe que era él, pensé en las tonterías que hice y pensé, siempre he sido pesimista, pensando en lo peor. Garbodor iba acompañado de cinco Trubbish. Supuse que eran sus hijos. Bajé lentamente hasta llegar al suelo.

-Hola. Que tal, Chandelure, ¿estás bien? -dijo Garbodor despreocupado mientras jugaba con sus hijos. -Estos son mis hijos, se llaman Tra, Tre, Tri Quatri y Tru.

En ese momento pensé: que originalidad.

-Hemos ido a buscar comida mientras estabas inconsciente. -dijo Garbodor. -Mira que hermosas estas bayas.

-Tienen buena pinta, ¿de donde son?

-De la tienda de Octillery, ¿la conoces? Vende las mejores bayas de la región.

-Hace un mes que no entro en la ciudad, no me dejan entrar. Así que no se ni quién es Octillery ni su tienda. Debe de ser nueva.

-¿Y eso? ¿Porque no te dejan entrar?

-Tuve un problema con mis antiguos compañeros, resulta que...

-Igual que yo. -dijo Garbodor cortándome. -Tuve un problema con mis últimos compañeros.

-Por lo visto, se me olvidó decirte que odio que me...

-Mis compañeros eran Koffing, Weezing, Spinarak, Grimer y Muk, el jefe.

Me volvió a cortar, cosa que yo odiaba bastante. Garbodor ya me estaba sacando de quicio, aún así, le dejé que continuara con su explicación.

-Todos eran muy buenos Pokémon. Realmente eso fue lo que nos separó... Pero dejemos el pasado atrás, ahora tengo una mejor vida. Vamos a comer, que ya es hora.

Empezamos a comer. Garbodor y los Trubbish comían como unos auténticos Grumpig, aunque siento lástima por los Grumpig por tal comparación. Las bayas estaban realmente buenas, hacía mucho tiempo que no comía unas bayas así.

-Que buenas están. -dije -Parece que hayas comprado las mejores bayas de la tienda.

-Papá, papá, ¿que es comprar? -preguntó Tri.

-Lo que habéis hecho vosotros y vuestro padre para conseguir estas...

-¡¡¡Ja, ja, ja!!! ¿Comprar? Estas bayas no las he comprado, las he robado. -dijo Garbodor, cortándome de nuevo.

-¿Robado? Eso está mal, ¿esa es la educación que le estás dando a tus hijos? -dije furioso -pues no pienso seguir comiendo estas bayas robadas.

Garbodor ya me estaba sacando de mis casillas, cada vez me ponía más furioso hablando con el.

-No seas cascarrabias, si no te las comes tú, nos las comeremos nosotros.

-Pues coméroslas, me da igual.

Siguieron comiendo como cerdos, me daba vergüenza estar con ellos, suerte que estábamos solos y nadie podía vernos. Se acabaron las bayas y lo único que quería era salir de aquí, así que propuse que hiciéramos algo.

-Eso, vamos a hacer algo. -dijo Garbodor. -Vamos a jugar con vuestros amigos?

-¡¡¡Sííí!!! -dijeron emocionados todos sus hijos.

Fuimos por la alcantarilla. Yo no conocía para nada ese lugar, así que debía fiarme de Garbodor. Aquello parecía un laberinto, estaba lleno de ramificaciones. A medida que íbamos avanzando, se podía ver, cada vez más, la fauna del lugar y, además, olía cada vez mejor o, dicho de otra manera, la peste que hacía era menos pronunciada. Se podían ver a Gulpin, Swallot, Zubat, Golbat, algún Venipede, algún Skrelp en el agua y unos pocos Rattata. No sé que pintan los Rattata entre tantos Pokémon de tipo veneno, pero ahí estaban. Llegamos como a una entrada. Notaba la presencia de alguien familiar allí dentro. En la cercanía se podía ver a un grupo de cinco Grimer jugando.

-Ale, hijos, a jugar con vuestros amigos. -dijo Garbodor con energía.

Los Trubbish se pusieron a atacar a los Grimer.

-¿Que hacéis? -dije asustado.

-Déjalos, están disfrutando.

Garbodor se adentró y giró la esquina. Yo le seguí corriendo intentando pararle los pies. Hice todo lo que pude pero todo fue en vano. Llegamos al final, adonde habían un Muk, un Gastly y un Spinarak. Gastly, en cuanto me vio, se fue corriendo, atravesando la pared. Intenté seguirlo, pero Spinarak se puso en medio y me lo impidió, claramente ese Gastly era la presencia familiar que estaba notando.

-¿Que hacéis aquí? -dijo Muk enfadado.

-Vengo a vengarme de vosotros. -dijo Garbodor confiado. -Y esta vez traigo a un amigo que puede acabar con Spinarak fácilmente, ya no nos estorbará, encima faltan Koffing y Weezing.

Se trataba de la antigua banda de Garbodor, pero yo no quería luchar contra ellos, no soy un Pokémon que luche porque si. Además, no tenía ninguna razón para hacerles daño.

-¿Ese no es Chandelure? -dijo Muk sorprendido. -Spinarak, hay que capturarlo, sí o sí.

Huí lo más rápido que pude. Spinarak me lanzó una telaraña, pero al ser un fantasma, conseguí atravesarlo. Aunque Muk me hizo sombra vil y me dio de pleno, aunque pude escapar. Al ver que huía, Garbodor corrió detrás de mí y cogió a sus hijos. Cuando llegamos a una zona segura...

-¿¿¿¡¡¡Porque no acabaste con Spinarak!!!??? -dijo Garbodor enfadado.

-No tenía ninguna razón para atacarles, me has engañado!!! Ya me estoy cansando de ti, eres el peor Pokémon que he visto jamás, te prometí que me uniría a ti, pero en ningún momento te prometí que me quedaría dentro de tu patético clan para siempre, así que si vuelves a hacer algo parecido, tendremos problemas tu y yo!!!

-¡¡¡Yo no quiero a nadie así a mi lado, debí matarte cuando pude!!! Me voy a la ciudad con mis hijos, haz lo que quieras, pero no estorbes!!!

Garbodor había conseguido lo que nunca antes lo había hecho ningún Pokémon, enrabiarme a niveles extremos. Aún así, decidí seguirlo, no sabía donde estaba y tampoco sabía como salir de ahí. Subimos a la ciudad y empezó a formar el caos en la plaza principal de la ciudad. Empezó a atacar a los Pokémon, mandó a sus hijos a maltratar a los Pokémon débiles y eso no lo podía permitir.

-Para, no sigas o tendré que atacarte.

-Mira, ya estoy harto, te voy a matar.

Empezamos una batalla. Era como nuestro segundo encuentro, ya que luchamos en el bosque, anteriormente. Tenía una cosa a favor y otra en contra, ya lo conocía bastante bien, así que sabía como pensaba, pero aún no estaba recuperado del todo, así que tenía que andarme con cuidado. Además, sabía que el no tendría miramientos, pero yo tenía que tener cuidado, estaba rodeado de Pokémon inocentes que podrían salir heridos, tenía que evitarlo a toda costa. Empezó el lanzándome una bomba lodo. La lanzó muy lenta, parecía que no quisiese darme. La pude esquivar sin problemas, pero me engañó y utilizó ese ataque como cebo, mientras esquivaba el ataque, me propinó un puñetazo. Me hizo daño, pero seguía en pie. Parece que disfrutaba del combate, le encantaba formar un caos en plena ciudad. Yo partía con la ventaja de que solo me había visto atacar con un solo ataque, así que le lancé un fuego fatuo y conseguí quemarlo. Lo hice para que no pudiese atacar a los Pokémon con tanta energía. Él no se lo esperaba, se pensaba que solo sabía lanzallamas, pero soy más fuerte de lo que el cree. Empezó a lanzarme bomba lodo hacia todos los lados para que no pudiese esquivarlo. Lanzaba demasiados, eso parecía un festival de muchos Gastly. Consiguió alcanzarme unas cuantas. Estaba bastante debilitado y Garbodor se acercó para darme el golpe de gracia. Pero un Pokémon se interpuso entre nosotros. Se trataba de Weezing.

-Koffing, para a los Trubbish. -dijo Weezing. -Garbodor, no permitiré que hagas daño a más Pokémon.

-Sabes que soy más fuerte que tú, Weezing.

-¡¡¡Eso lo veremos. Mismodestino!!! Si me debilitas, caerás también debilitado.

-¡¡¡Serás!!!. -gritó Garbodor con voz de desesperación. -Pues como no anules ese ataque, mandaré a los Trubbish que se autodestruyan y debilitarán a los Pokémon que hay en esta plaza, incluido tu querido Koffing.

-Tan poco quieres a tus propios hijos que los sacrificarías para hacer daño a los demás Pokémon? -dije enfadado -No ves que eso te denigra como Pokémon? No me extraña que el equipo de Muk te dejara tirado, eres lo peor que hay.

No tuve opción, no quería utilizar este ataque aquí, pero prácticamente me obligó, usé llamarada para atacarle directamente pero lo esquivó. Garbodor tenía ventaja, no teníamos mucho que hacer, estábamos entre Honedge y la pared, yo le veía capaz de explosionar a si mismo con tal de hacer daño. De golpe, se oyó un rugido de lejos y todos los Pokémon de la plaza gritaban: ya está aquí, se acabaron nuestros problemas. Garbodor se avalanzó para propinarnos el golpe de gracia, pero un Pokémon paró el golpe. Se trataba de un Pyroar, que resultaba ser la policía de la ciudad. Le hizo rápidamente un giro fuego a Garbodor para que no pudiese huir.

-Esta vez no te escaparás, Garbodor, te pienso capturar y no volverás a ver la luz el sol. -dijo Pyroar enfadado -Gracias por la ayuda, Koffing y Weezing, el equipo de Muk siempre tan eficiente. Y tú, Chandelure... bueno, Garbodor es prioridad y no puedo con los 2 a la vez, así que hoy has tenido suerte, puedes irte, por hoy.

Me hizo un rugido que me envió bien lejos. Nadie me quería en esa ciudad, así que me fui. Por lo menos capturaron a Garbodor y no haría más daño. Aún así, hubiese preferido no encontrarme con tal Pokémon jamás. Mientras me iba, un Pokémon misterioso me paró. Iba debajo de una manta y no pude ver qué Pokémon era.

-He visto lo que ha pasado en la plaza, he visto que no eres un Pokémon malo. Quiero ayudarte a recuperar tu pasado, sé toda la verdad. No te pido que te unas, pero, por lo menos, acompáñame a mi guarida y escúchame lo que te quiero decir. -dijo el Pokémon misterioso.

Lo primero que me pasó por la mente era que la última vez que me uní a alguien acabé fatal. Fue con Garbodor. Así que no quería volver a pasar por lo mismo. Podría ser alguien de la policía esperando el mejor momento para capturarme, o alguien que me quisiese engañar de nuevo.

-No quiero saber nada de nadie, he tenido una muy mala experiencia recientemente. -dije.

-Confía en mi, es por tu bien.

-No quiero saber nada, si no te apartas te atacaré.

-Mira, no pienso discutir ahora contigo, estás muy débil y no sabes que Pokémon soy. No quiero hacerte daño, pero si no me haces caso, te vendrás conmigo a las malas, tengo las de ganar.

Al final, acepté, realmente tenía razón, yo tenía las de perder, estaba bastante débil. Prefería estar solo como estaba antes que estar mal acompañado, pero realmente no tenía opción.


Capítulo 3:
Spoiler
Capítulo 3: El Pokémon misterioso.

Decidí ir con ese Pokémon misterioso, no tenía otra opción. Estábamos en los límites entre la ciudad y el bosque y era de noche, estaba muy oscuro.

-¿Donde está tu guarida?

-Bueno... realmente no es una guarida, es mi casa. Está en la ciudad.

-Perfecto. Pues no me dejan entrar en la ciudad, a ver como lo hacemos.

-Pues escóndete en la manta.

-Dos Pokémon debajo de una manta cantaría mucho la atención por en medio de la ciudad.

-Pues hagamos una cosa, a la de tres tu entras y yo salgo enseguida, ¿vale?.

-¿Y para que tanto secretismo y tanta tontería?

-No tenemos tiempo para pensar en eso, la ciudad está aún muy alborotada por lo que ha pasado con Garbodor, hazme caso y lo hablamos en mi guarida.

-Vale. -dije cansado y aceptando la situación.

Esto me parecía una estupidez, ¿porque tanto secretismo? Ya me entró una curiosidad tremenda de saber que Pokémon era. Al final eso hicimos y me llevó a su casa o, como el lo llama, su guarida. El me guiaba todo el rato, así que no sabía adonde íbamos ni por donde, ya que tenía la manta por encima, pero al menos pude pasar por la ciudad sin que me viesen. En unos cinco minutos llegamos a su casa y me quitó la manta. Me encontraba en un salón bastante grande donde solo habían dos puertas y una de ellas era por donde había entrado.

-Pues bienvenido a mi guarida. Vivo en esta casa desde hace mucho tiempo, desde antes de que te echaran de la ciudad. Yo te conocía, eras bastante popular en la ciudad, era difícil no conocerte, pero no salías de casa así que no creo que me conozcas tú a mi. Pero no estamos aquí para hablar del pasado, tenemos un problema en la ciudad. Desde que tú te fuiste, la ciudad ha recibido ataques. Al principio fueron todos los días, luego ya se calmaron un poco, aunque siguen atacando periódicamente. Hay que hacer algo, pero yo solo no puedo hacer nada, vivo solo prácticamente sin relacionarme con nadie, solo con los Meowstic y con su hija que se llevan bien con casi todo el mundo. El problema más grande es que te inculpan a ti de todos los ataques. Hoy pude ver que en tu enfrentamiento con Garbodor hubieron algunos Pokémon que vieron como has luchado defendiendo la ciudad de sus ataques y que piensan que has ayudado a su detención, como yo, y otro grupo de Pokémon que piensan que querías montar caos y que te odian más que antes. Por lo tanto, nos necesitamos ambos, yo te necesito a ti para salvar la ciudad y tu me necesitas a mi para devolverte al lugar donde te corresponde. Hasta que no se calmen las cosas hay que salir de aquí y encontrar una manera para que cesen los ataques.

-Un momento, ¿para que iba a irme para ayudar a la gente que no me quiere ni ver? Yo soy un Pokémon tranquilo, eso me da igual. Volveré a la explanada donde estaba antes y ya está.

-Sé más de lo que tu te piensas, pero aún no estás preparado para escuchar lo que sé, te propongo que te unas a mí, te aseguro que más adelante me lo agradecerás.

-Bueno, realmente no tengo una cosa mejor que hacer, pero, una cosa antes, ¿te puedes mostrar ya? Si me uno a ti me gustaría saber al menos con que clase de Pokémon estoy tratando.

-Ah, sí, se me había olvidado ya, que cabeza la mía, jajaja.

Se quitó la manta que llevaba encima y pude ver que se trataba de un Klefki.

-¿Porque te ocultabas tanto, Klefki? -dije extrañado.

-Es que me daba vergüenza que me vieses. -dijo Klefki avergonzado. -Bueno, en fin, que tenemos que salir de aquí. Es de noche, así que será fácil salir sin que nos vean, si nos quedamos a dormir aquí, mañana por la mañana será más difícil ocultarte.

-¿Y porque hemos entrado en la ciudad? ¿No hubiese sido más fácil quedarse fuera y ya está?

-Si... el problema es que estoy esperando una visita, así que no podemos salir aún. Lo raro es que no haya llegado ya.

-¿Así que estoy arriesgando mi libertad por una visita que posiblemente si me ve me delatará?

-Tranquilo, es de confianza.

-¡Pero cómo quieres que me tranquilice!

-Shhh, no grites que sino te delatarás a ti mismo.

De golpe, se escuchó el timbre de casa e instintivamente me elevé al techo para esconderme de quién fuese.

-¿Quién es? -preguntó Klefki.

-Soy Mewstic.

-Adelante.

Desde el techo pude ver a un Meowstic hembra, nombrado Mewstic parece ser, atravesar la puerta de casa.

-Una pregunta, ¿puedo confiar en ti? -preguntó Klefki.

-Claro, ¿qué pasa?

-Pues mira. Voy a estar un tiempo fuera de casa y me gustaría que me la cuidaras hasta que vuelva.

-¿Adónde vas?

-Bueno... pues voy a ver a un familiar un poco lejos, no creo que esté más de un mes fuera.

-Podría hacerlo, sí, pero...

No pude mantenerme inmóvil, estaba aún muy cansado, ese día fue muy agotador. Me empecé a caer lentamente.

-¡¡¡Ahh!!!

-Tranquila, Mewstic, tranquila, está conmigo, no es mal Pokémon. Y no grites, por favor.

-¡¡¡Psíquic...!!!

-¡Cerca!

-¡Córcholis!

-Sabes que yo también conozco Psíquico, así que no podrás atacarle con ese ataque. Escúchame un momento, no pierdas los nervios. Nosotros nos tenemos que ir un tiempo para arreglar lo que está pasando en la ciudad. Déjanos marchar y verás que los ataques no cesan. Solo os pido que no digáis nada a nadie y que me cuides la casa. Confía en mí, por favor.

-Bueno, allá tu. Solo se lo contaré a Mowstic, pero hasta que no sepa con certeza que el responsable de los ataques no es Chandelure, no quiero verlo cerca de mi. Es un Pokémon de tipo Fantasma y los del tipo Psíquico no nos llevamos bien con ellos. Aunque hay un problema, la alarma ha sido activada, así que yo saldría corriendo de la ciudad antes de que venga la policía.

-Muchas gracias, Mewstic. Cuando volvamos te devolveremos el favor.

Yo no dije nada en todo el rato. Cualquier cosa que dijese podría volverse en mi contra, así que era mejor así. Lo único que salió de mi era un «muchas gracias» mientras pasábamos la puerta. Klefki me volvió a poner la manta encima y nos pusimos a correr hacia el bosque. Cuando estábamos a punto de llegar, un Pokémon se puso en medio. Supuse que se trataba de Spinarak, posiblemente del clan Muk, ya que en el suelo pude ver unas cuantas telarañas.

-¿Qué llevas debajo de la manta? Es muy sospechoso, y más aún cuando la alarma se ha puesto a sonar cerca de tu casa. Quizá debería capturaros a los 2.

-¡Truco defensa!

-¡¿Como?!

-¿Y ese cambio de cara? Que pasa, ¿que si no puedes usar Telaraña no sabes que hacer? ¡Corre!

No fue muy difícil escapar de Spinarak. Él sabía que sin Telaraña tenía las de perder contra dos Pokémon, así que nos dejó pasar. Llegamos al bosque a salvo gracias a Klefki. Me quitó la manta. Yo seguía agotado y no sabía realmente lo que íbamos a hacer.

-Bueno, ya que estamos a salvo podríamos poner un nombre a nuestro clan, ¿no? Podríamos llamarnos los derrochadores. -dijo Klefki animado.

-Bueno, eso de ponernos un nombre para el grupo no lo veo tan necesario como encontrar un sitio donde pasar la noche.

-Bueno, podemos ir hablándolo mientras caminamos.

-¿Adónde vamos?

-Vamos a las montañas nevadas a buscar a un amigo mío que nos puede ayudar en esto de los ataques de vandalismo.

-Vale, pues andando, a ver si nos encontramos algo por el camino.

-Vale. Pues lo que iba diciendo, ¿que te parece ese nombre? Podríamos también llamarnos de una manera distinta como lo hacen Mewstic y Mowstic. Yo podría llamarme Klef y tu Chandel.

-Puestos a llamarnos diferentes, yo prefiero llamarme Chan. Y yo te llamaría a ti Key. Y al grupo lo podemos llamar los esperanzadores, si es necesario un nombre. Y pienso ser inflexible, así que si ya está decidido, dejemos el tema.

No estaba de humor para hablar de esas cosas, pero realmente me gustaban esos nombres para haberlos escogido tan rápido, aún así lo veía una tontería. Estábamos de camino a las montañas nevadas y no tengo ni idea de lo que nos podíamos encontrar. He vivido toda mi vida en esa ciudad, no tenía ganas de alejarme de ella. Estaba triste, pero Klefki me ha dicho que había una posibilidad de volver a como estaba en el pasado y, a la vez, salvar a la ciudad. Era la única esperanza que tenía, así que me iba aferrar a ella... de momento.


Capítulo 4:
Spoiler
Capítulo 4: Las primeras aventuras.

Estábamos de camino hacia la montaña nevada. Era de noche, hacía frío y todavía estaba muy lejos, por no hablar de que aún seguía muy agotado, no tenía ganas ni de hablar.

-Oye, Chan.

-Dime.

-¿Me cuentas tu pasado mientras llegamos?

-No, no tengo ni ganas ni fuerzas para hablar ahora.

-Vale, pues te explico yo que a mi no me faltan. Verás, antes de que tu evolucionaras a Chandelure y te expulsaran de la ciudad yo pertenecía a un clan. Pero poco tiempo después de que evolucionases, el equipo se separó completamente. Fue uno a uno hasta que me quedé yo solo. Hay que ir en busca de ellos para ver porqué se fueron y si saben algo acerca de los ataques, porque se fueron mas o menos cuando empezaron y es muy sospechoso. Por suerte, todos me dijeron adonde iban, ya que confiaban en mi, en cambio no me dijeron el porqué. Aunque parezca mentira, tu conoces uno de esos integrantes, se trata de Garbodor, pero él fue el único que tuve que expulsar personalmente, trató muy mal a muchos. Por eso tuve que aprender Psíquico y por eso pude frenar el Psíquico de Mewstic, porque tuve que frenar a Garbodor en su momento y necesitaba un movimiento psíquico. Ahora vamos a por Cryogonal, que me dijo que se fue a las montañas nevadas y me señaló aquellas de allí, así que supongo que se fue a esas.

-Te enrollas más que las persianas. Cuando empiezas a hablar no hay quien te pare.

-Normal, en el clan en el que pertenecía yo era el portavoz, estoy acostumbrado a hablar. Al principio tuve que dar muchas veces la cara por Garbodor.

-Está bien, ¿pero puedes dejar de hablar de ese Pokémon? Estoy harto, mejor hagamos que ese tema sea tabú a partir de ahora, por favor.

-Vale, vale. Pero ahora te toca a ti, habla tu y cuéntame algo.

-No.

Logramos salir del bosque que rodeaba la ciudad. Era muy oscuro y era difícil ver a más de 5 metros. Las montañas, que eran tan blancas que parecía que brillaban en la oscuridad, aún se veían demasiado lejos. Cuando miramos hacia adelante, en frente de nosotros se podía ver a un Pokémon.

-Chan, eso que se ve allí, ¿no es un Pokémon?

-Si, parece un Swampert.

Swampert nos oyó y vino hacia nosotros corriendo.

-Oye, Chan, ¿ese Swampert no está corriendo hacia aquí?

-Parece ser sí.

-¡¡¡¿¿¿Y como puedes decirlo tan tranquilo???!!! -dijo Klefki con mucho miedo mientras me miraba a los ojos delante de mí. -¡¡¡Nos va a matar, tiene cara de ser muy fuerte, haz algo!!! -dijo Klefki desesperado mientras se escondía detrás de mi.

-¿Qué quieres que haga?

-Pues, yo que sé, quémalo, confúndelo... no se, ¡¡¡pero haz algo, que ya está aquí!!! -dijo Klefki mientras estaba apunto de llorar.

-Estoy muy débil y es un Swampert, si quiere nos matará. Tiene mucha ventaja tanto en estado como en tipos.

-¡Chan!

-Dime.

-Me ha gustado mucho conocerte. Nuestro viaje ha sido corto, pero intenso. Antes de morir quería decirte que eres mi mejor amigo y que lo siento por haberte metido en este lío. -dijo Klefki mientras lloraba y me abrazaba.

-No seas tan negativo, Key, no tiene porqué atacarnos.

-Oye, ¿que hacéis gritando?, que alertaréis a los Pokémon salvajes y despertarás a mis amigos. Se os ve muy débiles, venid conmigo y os ayudaré. -dijo Swampert preocupado tanto por nuestro estado como por los gritos.

-¿Eh, no nos vas a atacar? -dijo Klefki asustado.

-No, ¿porqué iba a atacaros?

-¿Lo ves, Chan? Pues lo que te he dicho. Seguro que ha visto mi figura de cerca y se ha asustado, jajaja.

-¿Que te pasa, Klefki?

-Oye, que me llamo Key, me lo puso mi mejor amigo Chan. -dijo Klefki un poco enfadado. -Pues nada, que Chan tenía miedo porque pensaba que nos ibas a atacar, jajaja. -dijo Klefki con un poco de chulería.

-Bah, dejad las tonterías y seguidme, que se os ve muy débiles. Ahora no puedo ayudaros, pero mañana a primera hora un amigo mío os podrá ayudar. Por ahora, podéis dormir con mis amigos para descansar, que es muy tarde y se os ve muy cansados, no sobreviviréis mucho si continuáis el viaje así.

Yo no pude decir prácticamente nada, Klefki no me dejó. Klefki tenía una personalidad un poco bipolar y cambiaba de humor de una manera prácticamente instantánea, era hasta un poco impresionante. Seguimos a Swampert hasta sus compañeros. Estaban durmiendo junto a unos troncos que había en el suelo. Eran Poliwrath y Ludicolo, parecía un equipo de Pokémon de agua. Swampert nos dijo que podíamos dormir junto a ellos y nosotros no lo dudamos. Nos explicó que ellos se turnan para vigilar por las noches y hoy le tocaba a Swampert, así que no teníamos nada de que preocuparnos en ese sentido. A causa del cansancio, nos quedamos dormidos enseguida.

Despertamos a la mañana siguiente. Miré alrededor y, no se si fue el cansancio o la oscuridad, pero había un río muy cerca de nosotros y anoche no lo conseguimos ver, así que entendía más el porqué nos encontramos a un equipo de agua. Que, por cierto, Swampert y Ludicolo estaban con nosotros.

-Muchas gracias por vuestra hospitalidad. -dije. -Ahora me siento mejor que ayer, pero sigo bastante debilitado.

-Me alegro. Mira, os presento, yo soy Swampert y el es mi compañero Ludicolo.

-Hola, hola, hola, caracola♪. -cantó Ludicolo alegremente.

-Hola, encantado. -dije. -Ayer nos dijiste que nos podías ayudar con las heridas, ¿no?

-Si, pero para eso hay que ir a la playa que está muy cerca de aquí, seguidme. -dijo Swampert.

-Chan, ¿te fías de el?

-No tenemos opción, no podremos sobrevivir si seguimos así.

-Oye, tenemos un problema. -dijo Poliwrath, que venía corriendo asustado, a Swampert y Ludicolo. -Tenéis que venir corriendo a la playa.

-¡Corred todos, a la playa! -gritó Swampert.

Nos pusimos a correr al mar siguiendo el río y no tardamos en llegar, estaba bastante cerca. Se podía ver en el mar a un Tentacruel y a un Malamar maltratando a un Clawitzer. Estaban jugando como si Clawitzer fuese una pelota.

-Por allí vienen tus compañeros, Clawitzer, les vamos a dar una buena lección. -dijo Malamar con maldad. -Que, ¿te encargas tu, Tentacruel?

-Por supuesto. Tu tranquilo, que no hará falta que te muevas. -dijo Tentacruel malvadamente mientras venía hacia nosotros. -¿Has visto, Malamar? Entre ellos está Chandelure, jajaja, ¿qué pretendes hacernos, canijo? Un Pokémon de tipo fuego no me puede hacer nada. -dijo Tentacruel con aires de superioridad.

-¡Oye, mi amigo Chan no está solo!

-Tranquilo, ya me encargo yo de Tentacruel. -dijo Poliwrath con seguridad.

-Jajaja, yo soy de tipo veneno y tu de lucha, ¿qué crees que me puedes hacer, renacuajo?

-No te dejes llevar por los tipos, Tentacruel, aunque yo sea de tipo lucha no quiere decir que solo sepa movimientos de ese tipo. -dijo Poliwrath mientras iba nadando rápido hacia Tentacruel. -¡¡¡Psíquico!!!

-N... no, ¿que me está pasando? ¡No me puedo mover! -dijo Tentacruel con miedo.

Ese Poliwrath parecía un experto con ese movimiento, manejaba a Tentacruel como quería. Malamar se sumergió enseguida. Al poco tiempo, Poliwrath consiguió derrotar a Tentacruel golpeándolo contra la arena de la playa y algunas palmeras que había cerca.

-¡Bien, Poliwrath! -dijo Klefki contento.

-No tan deprisa, Klefki. -dijo Swampert. -Los Malamar por naturaleza son seres malvados. No creo que haya huido, sino que habrá ido a buscar refuerzos.

En efecto, Malamar subió a la superficie y trajo consigo a unos cuantos Pokémon de agua. Se pudo ver a simple vista a una aleta de un Sharpedo y, mucho más cerca, de debajo de la arena, salió un Crawdaunt. Esa situación tenía muy mala espina.

-Yo me encargo del cangrejo, que es un animalejo, que él es muy débil, y yo muy hábil♪. -cantó Ludicolo desafiando a Crawdaunt.

-Que te piensas, ¿qué vas a poder conmigo, Ludicolo? Puede que sea más flojo que Tentacruel, pero soy mucho más listo, no será tan fácil derrotarme.

-Yo me encargo de Sharpedo. -dijo Poliwrath. -Entretén a Malamar, Swampert.

-Eso está hecho.

Klefki y yo estábamos detrás, sin poder hacer prácticamente nada. Nos sentíamos un poco inútiles, aunque tampoco podíamos, probablemente molestaríamos antes que ayudar. Además, eran de tipo agua, yo no tenía mucho que hacer contra ellos. Primero lucharon Ludicolo y Crawdaunt, que eran los que estaban más cerca. Crawdaunt se adelantó a Ludicolo propinándole un Tijera X, pero los rítmicos movimientos de Ludicolo le permitieron esquivarlo sin problemas moviéndose a un lado. Mientras lo esquivaba, le lanzó un Energibola pero Crawdaunt se enterró en la arena rapidísimo. Ludicolo aprovechó para irse al agua y se puso a bailar. Estaba haciendo la Danza Lluvia. Crawdaunt, salió de la arena y también se puso a bailar, pero él estaba haciendo la Danza Dragón. Se puso a llover y la velocidad de Ludicolo se duplicó, era rapidísimo. Crawdaunt también aumentó la velocidad, pero no tanto. Ludicolo se puso detrás de él y le lanzó una Energibola, pero Crawdaunt se protegió con sus pinzas, probablemente estaba haciendo tiempo hasta que dejara de llover. Crawdaunt se enterró en la arena, para ganar más tiempo. Mientras, Poliwrath aprovechó la lluvia para también duplicar la velocidad y, nadando a gran velocidad hacia Sharpedo, consiguió propinarle un buen puñetazo. Sharpedo estaba en las últimas e hizo Mismodestino para que Poliwrath no pudiese hacerle el golpe de gracia. Alternaba Mismodestino y Protección para ganar tiempo. Lo curioso de Sharpedo es que mientras ganaba tiempo, cada vez era más rápido, tan rápido que podría superar hasta la velocidad de Poliwrath con lluvia. Al mismo tiempo, Swampert entretenía a Malamar para salvar a Clawitzer y para que no pudiese atacar a Poliwrath, ya que Malamar es de tipo psíquico y podría ganar a Poliwrath sin problemas. De golpe, un rayo, que provenía del mar, venía a una velocidad muy alta hacia nosotros. Empujé a Klefki cuando vi que era un Hiperrayo y me dio de lleno, pero me daba igual, ya que soy de fantasma y soy inmune a los Hiperrayo.

-Key, tenemos que encargarnos de ese Pokémon como sea. Tenemos que ayudarlos. -dije seriamente.

-De acuerdo, Chan, pero... ¿como lo haremos?

Desde donde provenía el rayo, podíamos ver una sombra en el agua que se acercaba a toda velocidad y, cuando estuvo muy cerca de la arena, salió del agua. Se trataba de un Gyarados.

-Nuestro objetivo principal eres tú, Chandelure. Prepárate por que te voy a propinar un buen ataque, aprovechándome de esta lluvia.

Me lanzó un Hidrobomba bastante rápido, no me dio tiempo a responder. Aún así, no era muy certero así que pude esquivarlo. Contraataqué con un Bola Sombra. Klefki me apoyaba con un Juego Sucio.

-Dos contra uno, eso no es justo. -dijo Gyarados indignado.

Le lanzó Llamarada a Klefki, de nuevo no dio tiempo a responder. Pero Klefki lo pudo esquivar sin problemas, así que volvimos a contraatacar con Bola Sombra y Juego Sucio. Gyarados se estaba debilitando.

-Oye, ¿como me puede estar derrotando un Pokémon de fuego? Esto es imperdonable, ¡¡¡imperdonable!!! -dijo Gyarados mientras enloquecía. -Ahora vais a ver mi forma verdadera. Pensaba que no tendría que hacerlo contra vosotros, pero veo que si.

Gyarados estaba cambiando. Empezó a hacerse más gordo, más fuerte... Empezaba a darme miedo esa situación. ¿Podría ser a lo que llaman la megaevolución? Era lo más probable. Es la primera vez que veía a un Pokémon megaevolucionar. Daba mucho miedo e intimidaba mucho.

-Que vais a hacer ahora, ¿eh? Con mi nuevo tipo seré resistente a Bola Sombra y a Juego Sucio. Ya no tenéis nada que hacer, jajaja. -dijo Gyarados malvadamente.

Estábamos en graves problemas.


Capítulo 5:
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Capítulo 5: Lucha en la playa.

Estábamos en una situación muy difícil. Gyarados había megaevolucionado y no teníamos ningún ataque ofensivo eficaz contra él. Y tampoco podíamos preocuparnos por los demás, ya teníamos más que suficiente con lo nuestro.

-Bueno, Key, a diferencia de anoche, este sí que es un buen momento para pasar miedo.

Le hice Fuego Fatuo para mermar su ataque y ya, de paso, quitarle vida poco a poco. Gyarados contraatacó con Hidrobomba, pero seguía haciendo golpes muy imprecisos y fue fácil esquivarlo, aunque su golpe fue mucho más rápido y fuerte que antes. Le ataqué con Infortunio, aprovechando que estaba quemado y Klefki le propinó un Juego Sucio. A causa del cambio de tipo, resistió bien ambos ataques, pero cada vez estaba más débil, entre golpes flojos y la quemadura, poco a poco íbamos a derrotarlo, si Gyarados no cambiaba de estrategia, lo tenía un poco difícil para ganar. Gyarados volvió a contraatacar con Hidrobomba, pero esta vez nos sorprendió, el Hidrobomba iba dirigido a Klefki y no nos lo esperábamos, así que le dio de lleno mientras estaba desprevenido, consiguió asestarle un golpe crítico y lo debilitó, por no hablar de que estaba potenciado por la lluvia. Lo estampó ferozmente contra una palmera.

-Lo siento, Chan, pero te tengo que dejar solo ante este Pokémon de agua, estoy fuera de combate.

Klefki se sentó en la palmera en la que había sido golpeado. Estaba bastante malherido. Dejó de llover y Klefki tuvo una idea, me dijo que intentara recordar como Ludicolo hizo ese Energibola cuando lo vimos luchar contra Crawdaunt y que lo reprodujese, aprovechando la pérdida del tipo volador por parte de Gyarados. Yo lo vi buena idea, ya que sería muy eficaz, pero era más fácil de decir que de hacer, yo nunca había hecho Energibola, pero le había visto a Ludicolo ejecutarlo hacía bien poco, tenía que esforzarme todo lo que pudiese, nuestras vidas estaban en juego.

-De acuerdo, intentaré darle con un Energibola. Pero prométeme una cosa, si salimos de esta, aprende un ataque de tipo hada, el psíquico ya no te hace falta. Y el hada nos hubiera ido bien en esta situación. -dije sonriendo mientras vigilaba a Gyarados.

-Vale, pero termina ya con Gyarados.

-De acuerdo. Voy a intentar recordar Energibola. -dije mientras miraba a Gyarados de manera desafiante.

-¿Ya habéis acabado de hablar? Que ilusos. ¡No tenéis ninguna posibilidad de ganarme! -dijo Gyarados mientras se enfadaba con nosotros.

Gyarados me lanzaba varios Hidrobomba mientras yo intentaba recordar Energibola. Yo conseguí evadirlos todos, eran bastante potentes pero con una puntería pésima.

-Diablos, me he quedado sin Hidrobomba. -dijo Gyarados sorprendido. -Pero da igual, porque tengo más ataques, aunque esté quemado, un Triturar debe ser suficiente.

Estaba contra las cuerdas, de momento solo podía esquivar sus ataques. Gyarados, con la boca abierta, se dirigió hacia mi con una velocidad bastante alta. Me moví hacia un lado lo más rápido que pude, pero me dio, aunque no de lleno. Me dejó muy mal, creo que de un golpe más me debilitaba y Gyarados ya se estaba resintiendo por las quemaduras.

-Que, ¿te ha gustado? Jajaja. En el próximo ataque ya caerás, Chandelure.

-No lo digas tan pronto, Gyarados. Voy a hacer lo posible por no caer aquí. -dije mientras me esforzaba para generar la Energibola.

-Chan, mira, hay una luz verde delante de ti. -dijo Klefki.

En efecto, una luz verde estaba apareciendo delante de mí y estaba generando una bola, ¿sería la Energibola?

-No puede ser, ¿cómo has hecho eso? Pero da igual, ya es demasiado tarde, te voy a triturar y acabar contigo de una vez por todas.

Gyarados se dirigió a mi de nuevo a mucha velocidad. Yo tenía una bola verde justo delante de mí, solo me hacía falta empujarlo y probar. Gyarados ya se encontraba a un metro en frente de mi, estaba muy cerca. Tuve que arriesgarme, lancé la bola con todas las fuerzas especiales que tenía. Y le di con Energibola dentro de la boca. Fue un golpe muy fuerte y a corta distancia. Gyarados no se lo esperaba, así que fue un golpe crítico. Me pude vengar de Klefki. Gyarados cayó de espaldas al mar y empezó a perder la forma megaevolucionada, razón por la cual en ese momento pensé que conseguí derrotarlo. En ese momento no podía creérmelo, pude derrotar a una forma megaevolucionada. Ahí me di cuenta de que lo importante no es megaevolucionar o no, no importa ser muy fuerte o no, lo realmente importante en una lucha es la estrategia y tener una buena variedad de ataques, por esa razón antes Poliwrath pudo acabar con Tentacruel tan rápidamente aún teniendo la desventaja de tipos. Pero no era momento de celebraciones, habían más Pokémon en la playa. Vimos un poco el panorama que se presentaba. Vi a Crawdaunt muy débil pero a Ludicolo en el suelo, bastante más débil e intentando levantarse. Vi a Swampert y a Malamar igualados. Era increíble ese Malamar, ¿como podía detener a Swampert cogiendo a la vez a Clawitzer? Aunque Swampert parecía no querer hacerle daño. Y Poliwrath estaba contra un Megasharpedo. Era Sharpedo megaevolucionado, ya eran dos megaevoluciones, había alguien que realmente quería borrarme del mapa a toda costa y eso, claramente, me preocupaba.

-Key, consigue algunas bayas de las palmeras, las necesitaremos para ayudarles.

-De acuerdo, intentaré conseguir algunas. -dijo Klefki débilmente.

Klefki se movía como podía para conseguir algunas bayas mientras yo intentaba ayudar al resto. Sharpedo estaba luchando contra Poliwrath. Aprovechando que no había lluvia y que sería más rápido que Poliwrath, Sharpedo le golpeó muy fuerte con Cascada. Era un ataque bastante fuerte, pero no era muy eficaz frente a Poliwrath. Éste, aún sufrir bastante, ya que aunque no fuese muy eficaz se trataba de una megaevlución, le consiguió coger durante el golpe y le devolvió el doble de daño con Contraataque. Evidentemente Megasharpedo no pudo aguantar y se debilitó. En el mismo momento, la gran velocidad de Crawdaunt le permitió acabar con Ludicolo de un Tijera X y, cuando lo hizo, me miró.

-¿Has acabado con Gyarados? -preguntó Crawdaunt. -Eres bueno, lo admito, pero ahora estás muy débil, y yo tengo mi velocidad y mi ataque muy incrementado, no podrás hacer nada. Gyarados jugaba mucho con la fuerza bruta, pero yo soy más listo que el y no te pienso dejar escapar.

Vino corriendo hacia mi, con una velocidad increíble, con la intención de hacerme un Tajo Umbrío. Cuando estuvo apunto de darme, apareció Poliwrath, quién remató a Crawdaunt con un Onda Vacío.

-Recordad siempre esto, lo importante no es la fuerza ni las estadísticas que te hayas incrementado, sino la estrategia. -dijo Poliwrath mientras daba el golpe de gracia a Crawdaunt.

-Ya vengo con las bayas. -dijo Klefki mientras venía hacia aquí. -Tomad, yo ya me he tomado unas cuantas.

-Bien, estamos bien, pero no podemos hacer nada para ayudar a Swampert. -dijo Poliwrath. -Swampert odia el combate y hacer daño a Pokémon aunque sean malvados y también odia que alguien se meta en medio del combate, siempre intenta arreglarlo todo hablando, pero aún no se da cuenta de que hay Pokémon que no razonan. La última vez que me metí se enfadó mucho conmigo. Solo podemos esperar. Si Malamar consigue enfadar a Swampert, se va a enterar, aunque necesitaríamos lluvia para eso.

-¿Se puede saber que está pasando aquí? -dijo una voz misteriosa que venía de debajo del mar. -¿Tan flojos sois? Vaya pandilla de inútiles tengo como compañeros debajo del mar.

De golpe, una gran masa de agua se elevó. Algo muy grande estaba saliendo a la superficie.

-¡¡¡Pues yo mismo acabaré con vosotros, ¿¿¿me habéis oído???!!! -dijo la voz misteriosa muy enfadada. -Nadie me conoce, ya que nunca he tenido que salir a la superficie para nada. ¡¡¡Soy Jellicent!!! -dijo mientras el agua dejaba ver al Pokémon. Jellicent se puso a mirar a su alrededor y a ver a sus compañeros derrotados. -El encargo solo era borrar del mapa a Chandelure, ¡¡¡¿¿¿no os da vergüenza haber sido derrotados por un Pokémon de fuego???!!!

-¿Puedes hacer lo mismo que yo, Key? -dije con miedo y prisas. -Recuerda como Ludicolo hizo Danza Lluvia e inténtalo. Swampert parece luchar ya en serio, si provocamos la lluvia le conseguiremos ayudar. Ludicolo está debilitado y no puede hacerlo.

-Lo intentaré.

Klefki estuvo, el poco rato que tuvo, concentrado, pero no lo consiguió. Tenía bastante miedo de Jellicent como para concentrarse.

-¡Voy a acabar con todos vosotros, preparaos! -dijo Jellicent.

Jellicent hizo Salpicar. Una gran cantidad de agua con una fuerza que nunca había visto anteriormente venía a por nosotros. Era increíble la facilidad con la que Jellicent hizo ese tremendo ataque. Estábamos en mitad de una playa, no había mucho sitio para escondernos. Salpicar venía a una velocidad muy rápida. Swampert se asustó y sacrificó un golpe certero de Malamar para dirigir un Hidrobomba hacia el bosque. Tenía bastante fuerza, el bosque estaba bastante lejos, pero aún así llegó, parece que lo hizo con todas sus fuerzas. Realmente no se porqué lo hizo, Malamar consiguió ventaja frente a Swampert por ello. El agua de Salpicar iba avanzando y quedaban pocos segundos para que llegase donde estábamos nosotros.

-Qué, ¿una última oración, Chandelure? -dijo Jellicent. -Me dijeron que estabas débil, por eso capturamos a Clawitzer, para que no pudieras curarte. Clawitzer suele curar a todos los Pokémon enfermos que ve y teníamos que evitarlo. Aún así, casi todos mis compañeros han caído, es imperdonable.

-¿Quién quiere verme fuera del mapa? ¿Quién es ese mal nacido que habló contigo? -pregunté con energía mientras Jellicent me ignoraba. -Ya se que no responderás, pero me gustaría que me hagas un favor. Dile a tu contacto que si consigo sobrevivir de esta, ¡¡¡no descansaré hasta encontrarlo y derrotarlo!!! -dije muy enfadado.

-¡¡¡Calla, arrogante!!! ¡¡¡A ver si eres tan valiente ahora!!! -dijo Jellicent enfadado.

El agua de Salpicar estaba a muy pocos metros delante de nosotros. De golpe, justo delante de nosotros apareció un Greninja, era realmente rápido.

-He acudido a vuestra llamada. -dijo Greninja. -Os ayudaré, pero no me conviene meterme en problemas, así que solo me desharé de un Pokémon para ayudar y me iré antes de que me vean.

Greninja hizo Escudo Tatami y paró Salpicar. La masa de agua de Salpicar era tan grande que nadie vio a Greninja salvo nosotros tres, Klefki, Poliwrath y yo. Nadie más que nosotros tres vimos el acto tan heroico que hizo ese Greninja.

-¡¡¡Jajaja, ahora que, ¿¿¿eh???!!! -gritó Jellicent. -¡Ya no eres tan valiente!

-Me desharé de Malamar y me iré, encantado de conoceros, Klefki y Chandelure. -dijo Greninja.

Dicho y hecho, Greninja pegó un salto hacia donde estaba Malamar luchando contra Swampert, que cerca no era, fue un salto espectacular,y le dio a Malamar con Ida y Vuelta, y Greninja cayó al mar más cerca del bosque que de Malamar. Nadie lo vio, parecía realmente como un ninja. No logró a derrotar a Malamar y, cuando Greninja lo vio en pié, provocó la lluvia con Danza Lluvia para ayudarnos. Todo pasó en cuestión de pocos segundos, Greninja era realmente rápido. Volvió al bosque buceando para que no le viese nadie, se ocultaba muy bien. Cuando el agua del Salpicar cayó al mar, Jellicent nos vio a todos a salvo.

-¡¡¡¿¿¿Que ha pasado ahí???!!! -dijo Jellicent desesperado. -¡¡¡¿¿¿Cómo es que seguís en pie???!!! ¡¡¡Dragalge, ven!!!

-¿Otro Pokémon? Sí que son pesados. -dijo Klefki. -Pero gracias a las bayas ya me encuentro un poco mejor, yo me encargaré de Dragalge. Vosotros id a por Jellicent.

-Chandelure, ¿crees que puedes acabar con Jellicent? -me preguntó Poliwrath.

-Si, pero ayúdame con el ataque.

Lancé la Bola Sombra lo más rápido y fuerte que pude. Entonces, Poliwrath hizo Refuerzo y, gracias a la lluvia y su Nado Rápido, consiguió igualarse a la velocidad de Bola Sombra para saltar y propinarle un golpe fuerte con los puños para que la Bola Sombra fuese más mortal.

-¡¡¡No conseguiréis derrotarme tan fácilmente, recuperación!!!

Jellicent quería hacer lo imposible, recuperarse mientras se iba debilitando. Pero Bola Sombra impactó y logró acabar con él, ya que era un Pokémon fantasma y era muy eficaz. Swampert megaevolucionó y con ayuda de Clawitzer, salvado por Greninja, lograron derrotar a Malamar sin problemas. Swampert era realmente fuerte megaevolucionado, pero era demasiado pacifista. Jellicent y Malamar se hundieron derrotados al fondo del mar. Solo quedaba uno, Dragalge, que estaba contra Klefki. Klefki ya lo tenía muy controlado con Psíquico, tenía una ventaja muy buena de tipos, prácticamente Dragalge no tenía nada que hacer. Además, cuando Dragalge vio caer a su jefe frente a tan poderoso Bola Sombra, empezó a temblar.

-Lo siento, os lo ruego, dejadme marchar, por favor. -suplicó Dragalge. -No haré más daño a nadie.

-Fuiste tú junto a Malamar y Tentacruel los que me capturasteis, ¿no? -dijo Clawitzer. -Cuando viste que Poliwrath os vio y que fue a buscar ayuda te fuiste corriendo como un cobarde, pero ahora estamos en una situación totalmente distinta. No sabéis lo mal que me lo habéis hecho pasar y esta no te lo voy a perdonar. Dejadme este a mi.

-No, por favor, lo hicimos sin querer.

-Como han cambiado los papeles, ¿no? Voy a disfrutar mucho terminando contigo. ¡Pulso Dragón!

Su cañón era realmente fuerte, logró acabar con Dragalge de un golpe, ya que era muy efectivo. Fue disparado hacia el río que, posteriormente, lo expulsó al mar. Gracias a su gran cañón, nos curó a todos con Pulso Cura. Hacía tiempo que no me sentía tan bien. Estuvimos descansando en la playa hasta que nos quedamos dormidos. Estábamos todos muy cansados, sobretodo Ludicolo, que fue el que más herido estaba.

Cuando amaneció tuvimos que despedirnos de nuestros nuevos amigos, teníamos mucha prisa, y más aún sabiendo que algún Pokémon está detrás de nosotros. Pero necesitábamos reclutar a más Pokémon para lanzar el ataque, nosotros dos solos no íbamos a conseguir nada. Ninguno de ellos quiso unirse. Era normal, se necesitaban entre ellos, hacían un grupo espléndido.

-Pues nos vamos ya. -dije. -Tenemos un gran camino que recorrer.

-¿No queréis ver el resto de nuestra pandilla? Somos más. El Greninja que viste es uno de ellos, pero normalmente solo aparece en momentos de extrema necesidad, como la que tuvimos ayer. -dijo Clawitzer.

-No tenemos tiempo, tenemos que irnos ya, si eso después de nuestro viaje.

-Pues nos vemos pronto, si aún no me he quedado tonto♪. -cantó Ludicolo.

Y así fue. Nos despedimos de todos y ellos nos dijeron el camino más corto y más seguro para llegar a las montañas nevadas y por allí nos dirigimos. Eran muy buenos Pokémon, nos íbamos con una sonrisa y con buenos recuerdos. Hacían muy buen equipo, Ludicolo, que siempre cantaba, aunque a veces las rimas eran un poco confusas, Poliwrath, que nos enseñó una buena táctica de combate, la estrategia, era un buen luchador, Swampert, el pacifista y su poderosa megaevolución y Clawitzer y su megadisparador. Nunca pensé que otro Pokémon que no fuese ni Chansey ni Blissey pudiesen curar a otros Pokémon tan bien. Necesitamos a alguien así en nuestro equipo, pero aún queda un largo camino por recorrer. De momento nos dirigíamos a las montañas nevadas con mucha energía.


Capítulo 6:
Spoiler
Capítulo 6: La subida de la montaña.

Estábamos de camino hacia las montañas nevadas. Nos encontrábamos en un prado enorme que separaba la montaña y el río. Estaba bastante vacío, así que fue fácil avanzar hacia la montaña. Mientras nos íbamos acercando a la montaña, el césped desaparecía y cada vez había más nieve y el cielo era cada vez más inestable.

-Key, deberías aprender algún movimiento de tipo hada, acuérdate de que sufrimos bastante con Gyarados. Cuantos más tipos podamos cubrir, mejor será para nuestro viaje. -dije un poco preocupado por lo que nos pueda pasar.

-Sí, tienes razón. -dijo un poco culpable. -Me esforzaré en aprender algún ataque de tipo hada, realmente nos será muy útil. Y algún ataque de tipo acero también podría ir bien, ya que también pertenezco a ese tipo.

-Exacto, Key. Para defendernos bien de las amenazas tendríamos que cubrir las debilidades del otro, es la mejor manera de sobrevivir, aunque tenemos un grave problema con el tipo tierra.

Mientras hablábamos, el suelo ya se convirtió en nieve. Nos encontrábamos bien, estábamos curados totalmente, pero el tiempo era un tanto extraño, aunque se estaba bien, no hacía ni frío ni calor. Estábamos llegando al pie de la montaña y, justo delante, se podía divisar una cabaña.

-Chan, allí hay una casa.

-Correcto.

-¿Quién puede haber allí dentro? Puede ser alguien malvado.

-¿Porqué siempre piensas en lo peor?

-Me han pasado tantas cosas en esta vida que ya pienso en lo peor.

-Bueno, yo también era así y acabé conociéndote a ti y me hiciste cambiar mi manera de pensar, no precisamente por tu optimismo, pero aquí estamos, gracias a ti aunque no lo creas.

Mientras hablábamos, llegamos a la cabaña.

-Vamos a llamar a la puerta.

-Vale, esta vez no perderé los nervios, te lo prometo. -dijo Klefki convencido. -Pero llama tu. -dijo mientras se iba hacia atrás.

-(suspiro) Ya llamo yo. Lo extraño es que tengas miedo de estas cosas y no de mi. -dije mientras llamaba a la puerta.

-¿Quién es?

Desde dentro de esa puerta se oyó una voz angelical, de un Pokémon posiblemente hembra por ese tipo de voz. Nunca había oído antes una voz tan bonita.

-Somos dos Pokémon de ciudad Tehorria. Estamos buscando a un Pokémon.

-¿Ciudad Tehorria? Ah, si. Es la ciudad de aquí al lado. Esa ciudad es famosa por el miedo y el terror, no me fío de vosotros.

-Te juro que somos buenos Pokémon. Mi compañero Key y yo no hemos hecho nada malo.

-No me fío de los Pokémon machos, ya os podéis ir con los demás. Iros a la cima de la montaña a destrozarla y a dejarla sin flora ni fauna como el resto. Si buscáis a alguien puede que se haya unido a la fiesta. -dijo burlándose de nosotros irónicamente.

-Bah, no le hagas caso, Chan, son mujeres... siempre igual.

-¡No digas eso! -dije un poco enfadado. -Yo no hago distinciones entre géneros, lo veo muy mal. Todos somos iguales.

-Vale, vale... Pues vamos, ¿subimos a la cima?

-Si, mejor subamos y dejemos a este Pokémon y a su mal humor aquí, ya que parece que no vaya a querer hablar con nosotros.

Empezamos a subir la montaña. Era un poco alta, pero bastante vacía. El tiempo era raramente inestable, pero no le dimos importancia. No tardamos en divisar a un Pokémon.

-Oye, Chan, ¿eso de ahí no es un Pokémon?

-Sí, eso parece.

-Y parece que está comiendo un helado, ¿vamos a preguntarle donde lo ha comprado? En un lugar así de nevado tienen que hacerlos buenísimos. -dijo Klefki ilusionado.

-Cuidado, yo no me fiaría del todo.

-¿Pero no decías que había que ser positivo?

-Sí, pero aparte de ser positivo, también es muy importante saber cuando hay que serlo, y un Pokémon solitario en mitad de una montaña es motivo de sobra de sospecha. Vamos a acercarnos un poco más.

-Parece que aún no nos ha visto. Parece un Mandibuzz.

-Si, y los Mandibuzz no tienen fama a ser muy amigables, así que intentemos pasar sin que nos vean.

Era difícil pasar sin que nos vea, ya que no había absolutamente nada para esconderse. Miré un poco con más de atención a ese Mandibuzz.

-Oye, eso que está "comiendo", ¿no parece un Pokémon?

-¿A qué te refieres?

-Sí, es un Pokémon. Hay que ayudarle.

-Eh... ¡espera!.

Ignoré los gritos de Klefki. Me fui directo hacia ese Mandibuzz. No soporto las injusticias y parecía que en este sitio se estaba produciendo una. No puedo ver a un Pokémon ser atacado y quedarme tan ancho, no puedo soportarlo.

-¿Qué está pasando aquí? -dije desafiando a Mandibuzz.

-Oye, esto no te incumbe a ti, si me dejas tranquilo te dejaré pasar. -dijo Mandibuzz.

-¡Socorro, ayuda! -gritó el Pokémon atacado.

-¡Deja a ese Pokémon, Mandibuzz! -le dije muy enfadado.

-Y que me vas a hacer, ¿eh? Solo eres un debilucho Pokémon de tipo fantasma, no tienes nada que hacer contra mi.

Me enfadé bastante y le propiné un Fuego Fatuo sin avisar. Le conseguí quemar sin grandes dificultades.

-¡Ahhh! ¿Qué has hecho? Te vas a arrepentir.

Mandibuzz se puso a gritar con todas las fuerzas. Era un sonido muy desagradable. Mientras, nosotros fuimos a socorrer al Pokémon atacado. Se trataba de un Vanilluxe, por eso lo confundimos con un helado.

-¿Quiénes sois? -preguntó débil el Vanilluxe. -No sabéis que habéis hecho. Ahora vendrá su jefe.

-Tranquilo, no te preocupes por eso ahora. -dije para tranquilizarle. -Estamos aquí para salvarte, te llevaremos a que te curen. ¿Donde hay un Centro Pokémon cerca?

-Subidme a la montaña, allí hay alguien que me puede curar.

-Vamos, Key, hay que subirlo.

-Vamos. Yo vigilo a Mandibuzz que no haga nada raro.

-¡¿Quién osa molestarme en mi momento de descanso del día?! -gritó alguien a lo lejos con una voz muy potente.

-Nos has metido en un problema, Chandelure, no tendrías que haber atacado a ese Mandibuzz.

Se podía ver a un Pokémon viniendo del cielo con las alas abiertas de una manera muy majestuosa. Cuando estuvo ya lo suficientemente cerca, pude ver que se trataba de un Honchkrow. Aterrizó al suelo y pegó a Mandibuzz con el ala.

-Inútil, ¿no has podido derrotar a un Pokémon fantasma? Eres patético, déjamelos a mi. -dijo Honchkrow mientras humillaba a Mandibuzz y se acercaba a nosotros lentamente. -Así que vosotros sois los que habéis atacado al inútil de Mandibuzz, ¿no? ¿Se puede saber que os trae por aquí?

-Pues verá, señor Honchcrow, estamos buscando a un Pokémon. -dijo Klefki.

-Ah, así que estáis buscando a un Pokémon. ¿Acaso es muy fuerte ese Pokémon? -dijo Honchkrow amenazante.

-Pues sí, es bastante fuerte. Podría haber acabado con Mandibuzz el solo. -dijo Klefki inocentemente.

-Pues estáis de suerte, tenéis delante vuestro a un Pokémon bastante fuerte que puede acabar con Mandibuzz en muy poco tiempo. -dijo Honchkrow mientras abría las alas amenazándonos.

-Oye, Key, tendrás el don de la palabra, pero, perdón por decírtelo así, pero muchas luces no tienes. Ese Honchkrow quiere acabar con nosotros, ¿es que acaso no lo ves?

Honchkrow nos atacó con el ala pero conseguimos esquivarlo, dándole un empujón a Klefki.

-Cuidado, Key, esos Pokémon son de tipo volador y han podido derrotar a un Pokémon de hielo, algo tendrán bajo la manga, seguro que son buenos luchadores. Yo me llevo a Vanilluxe mientras tu les entretienes.

-Vale, trato hecho.

-¿Entretenerme? ¿A mi? No sabéis de que estáis hablando, si con suerte aguantarás cinco segundos.

Honchkrow levantó el vuelo, empezó a batir las alas y salieron ondas de aire muy calientes. Me di cuenta de que se trataba de Onda Ígnea, pero me di cuenta demasiado tarde. Ese ataque era fuerte contra Klefki, estaba en problemas. Posiblemente este fue el ataque que sufrió Vanilluxe. Le dio a Klefki de lleno, ese Honchkrow es muy buen luchador.

-¡Key!

-No puedes hacer nada para salvarlo, le haré el golpe de gracia ahora mismo.

Las alas de Honchkrow empezaron a brillar y se lanzó disparado a por Klefki. Fui corriendo hacia Klefki para amortiguar el golpe y propinarle un lanzallamas a ese Honchkrow. Cuando me puse delante de Klefki para protegerle, Klefki se levantó.

-No hace falta que me protejas. No me gusta que siempre tengas que ir detrás de mi para protegerme, también quiero valerme por mi mismo y ser útil en este clan. -dijo klekfi muy serio.

Klefki se lanzó hacia Honchkrow. Yo cerré los ojos, no podía verlo. Se oyó un golpe.

-Increíble. -dijo Vanilluxe. -Ha conseguido tumbar a Honchkrow.

Abrí los ojos y vi a Honchkrow en el suelo. Klefki lo consiguió, tumbó a ese poderoso Pokémon. Honchkrow se levantó.

-No te creas que has ganado, Klefki, tengo más ases en la manga. -dijo Honchkrow. -Mandibuzz, vayámonos de momento.

Mandibuzz y Honchkrow se fueron.

-Increíble, habéis conseguido que Honchkrow huya, sois los mejores. -dijo Vanilluxe.

-¿Has visto, Chan? ¡He hecho un ataque de hada! -dijo Klefki emocionado.

-No, la verdad es que había cerrado los oj...

-¡Bien, conseguiré serle útil a mi amigo Chan!

-Si, me alegro y te lo agradezco, pero hay que ayudar a Vanilluxe, ¿recuerdas? Que está muy mal herido.

-Ah, sí, perdón.

-Tenéis que tener cuidado, chicos. -dijo Vanilluxe muy débil y un poco nervioso. -En la cima de la montaña hay una batalla muy violente. Yo salí a buscar ayuda, pero Mandibuzz se puso en medio y me atacó por la espalda, no tuve oportunidad.

-Tranquilo, Vanilluxe. -dije para tranquilizarle. -No hables más que estás muy débil. Aquí tienes la ayuda. Te vamos a ayudar.

-¿Sí? Pero no podréis vosotros solos, aún así gracias por la ayuda.

-Eso no lo sabemos hasta que no lo probemos, ¿no? -dije sonriendo.

No se lo que había en la cima, pero a medida que íbamos subiendo, mi cuerpo temblaba cada vez más y el tiempo era cada vez más inestable. Tenía mucho más miedo de lo que demostraba con mi voz. Una vez llegamos a la cima, tuvimos una vista horrible. Entre las 3 grandes montañas había una lucha entre una cantidad ingente de Pokémon, eso parecía una guerra. Habían tres bandas bien diferenciadas. Uno eran Pokémon de hielo liderado por un Abomasnow, el otro eran de tipo roca y tierra liderado por Hippowdon y el tercero eran Pokémon de tipo fuego liderado por Ninetales. Los tres líderes eran los causantes de esos cambios meteorológicos tan bruscos y extraños. A parte de la gran batalla entre Pokémon, parecía que la nevada, la tormenta de arena y el sol abrasador también competían para dominar el lugar. Era una vista horrible, había que hacer algo, pero ¿el qué? Ya se nos ocurrirá algo. Pero primero, a curar a Vanilluxe.


Capítulo 7:
Spoiler
Capítulo 7: Guerras meteorológicas.

Estábamos de piedra al ver semejante vista, no nos lo podíamos creer. Era horrible. Pero, con más razón, teníamos que movernos deprisa, así que íbamos avanzando hacia el grupo de Pokémon de tipo hielo, compañeros de Vanilluxe.

-Hay que ir a buscar a un Cherrim, él me podrá curar. -dijo Vanilluxe mientras le ayudaba a caminar.

-Pues bien, vamos a buscar a... Che...

Me di cuenta de que Klefki no nos estaba siguiendo y me giré.

-¿Qué haces, Key?

-Mucha suerte, amigo, rezaré por ti.

-Ni rezar ni leches, tu te vienes con nosotros. -dije un poco enfadado.

¿Klefki se pensaba que yo no pasaba miedo? Estaba haciendo un esfuerzo sobrePokémon por no temblar. De golpe, una densa niebla engulló el lugar. No se podía ver prácticamente nada, pero nosotros seguimos avanzando. Era difícil avanzar, ya no solo por el tiempo meteorológico, sino porque había mucha nieve en el suelo. Aparecieron delante nuestro un Vanillite y un Vanillish.

-¿Qué le has hecho a nuestro hermano mayor? -dijo Vanillish.

-Eso, eso... -contestó Vanillite.

-Tranquilos, hermanos, me han salvado la vida.

Ambos ignoraban las palabras de Vanilluxe.

-¿Un Pokémon de fuego y uno de roca? -dijo Vanillite.

-Que no es de roca, alelado, es de acero, ¿qué no lo ves? -le respondió Vanillish.

-¿Pero como va a ser de acero si las otras dos bandas son de fuego y roca?

-¿Y yo que se? Será el amigo del primo del hijo de algún Pokémon roca que ha venido a ayudarles.

-Tranquilos, chicos. Necesitamos a Cherrim, ¿sabéis dónde está? -dijo Vanilluxe.

Ambos hermanos seguían ignorándolo.

-Pues lo que te decía, que son enemigos. -dijo Vanillite.

-Que ya lo se, pero que es de acero.

-Da igual, en cualquier caso, tanto el fuego como el acero es fuerte contra nosotros, no tenemos nada que hacer.

-Si, tenemos que escapar o nos matará, hay que buscar ayu...

-¡¡No!! ¡¡Muerte no, por favor!!

-¡¡Os queréis callar, silencio!!. -dijo Vanilluxe cabreado. -¡¡Necesito que vayáis a buscar a Cherrim y lo necesito ya, sin rechistar!! ¡Corred!

Ambos se fueron corriendo sin rechistar, al fin le hicieron caso. Seguíamos avanzando cuando de repente, delante de nosotros, apareció otro Pokémon.

-Vanillite y Vanillish me han dicho que os vigile. Que Vanilluxe está con Pokémon peligrosos. -dijo Mamoswine.

-Tranquilo, no les hagas caso, ya sabes como son. -dijo Vanilluxe. -Estos Pokémon me han salvado y vienen a ayudarnos.

-Vale, pues os explicaré lo que está pasando.

Mamoswine nos estuvo explicando que en ese lugar habían tres hábitats diferentes que vivían en paz, uno era en la montaña nevada, en la que estamos ahora, que está cubierta de nieve y siempre granizaba, gracias a Abomasnow, el otro era una montaña muy seca y llena de rocas en el que siempre arrecía una tormenta de arena, gracias a Hippowdon y el último es un volcán inactivo en el que hace siempre un sol abrasador gracias a Ninetales. Para que los tres hábitats vivan felices y se complementen, había un grupo de Pokémon en el centro de las tres montañas que calmaban a las tres faccioines y les ayudaban en todo. El problema, es que hace un día los Pokémon que vivían en el centro desaparecieron y los climas empezaron a mezclarse. De golpe, una densa niebla se levantó, como la que hay ahora, y cuando desapareció, todas las facciones empezaron a luchar entre sí y así estaban, en una guerra que no se sabe porqué ha ocurrido. Nuestro objetivo era tranquilizar a las tres facciones y buscar al equipo del centro. No sabíamos como pero salíamos de un problema y nos metíamos en otro.

-Vamos por partes. -dije agobiado. -Empecemos por la montaña nevada que es en la que estamos ahora. Mamoswine, quédate con Vanilluxe, que está muy débil, mientras llega la ayuda. Nosotros dos vamos a intentar arreglar esto.

Y así fue. Nos fuimos hacia el centro de la batalla como podíamos por culpa de la niebla densa. De repente, noté una presencia moverse alrededor nuestro.

-Cuidado, Key, no estamos solos, hay alguien que viene a por nosotros.

-Un momento, Chan, puedo aprovechar y expulsar el poder feérico que usé antes para atacar a Honchkrow.

Klefki cerró los ojos y de golpe noté una brisa al rededor de nosotros. Se trataba de un Viento Feérico. Parece que Klefki ya empezaba a dominar el tipo hada. Poco a poco lo va consiguiendo. Logró hacer desaparecer la niebla y Froslass se puso al descubierto. Al parecer la niebla se trataba del Nieve Polvo que provocaba ese Froslass.

-Cuidado, Key, los Froslass son muy rencorosos, va a querer eliminarnos.

-¿Pero cómo va a querer eliminarnos esa hermosura? Es muy guapa.

-No es que sea rencoroso, Chandelure, es que mi principal objetivo eres tú.

Me lanzó una Bola Sombra y le contraataqué con el mismo ataque y chocaron ambas bolas, pero fui más rápido y conseguí colarle un Lanzallamas en medio de la polvareda que provocaron las Bola Sombra y conseguí alcanzarle desprevenido y él, débil, contraatacó con un Mismodestino.

-Ahora que harás, ¿eh? Ya no te atreves a atacarme.

-Ahora sabrás lo que es bueno... aunque eres muy guapa. Pero has atacado a mi amigo... no sé que hacer. -dijo Klefki confundido mientras cambiaba entre furioso y enamoradizo. -Aunque, pensándolo mejor, me has engañado con tu belleza, eres el enemigo aunque seas guapa, no te lo perdonaré, te vas a enterar. -dijo Klefki enfadado.

-¡No! -conseguí parar a Klefki -No lo hagas, es muy peligroso. Tranquilo, me crié alrededor de Pokémon fantasma, sé como contraatacarle de una manera efectiva, el Mismodestino es peligroso.

Le lancé un Rayo Confuso y un Fuego Fatuo para conseguir debilitarle induciéndole un daño indirecto, era la única manera. Froslass estaba quemado y empezaba a pegarse el mismo. Aprovechando que estaba quemado le iba a dar el golpe de gracia con Infortunio pero Froslass se protegió.

-Esta no es mi última palabra. -dijo Froslass.

Froslass se curó y debilitó a Key con un mismo movimiento, Divide Dolor. Acto seguido huyó lanzando de nuevo el nieve polvo. Klefki intentó pararle con Cerrojo Feérico pero fue inútil, Froslass es de fantasma, ese ataque no surte efecto contra ese tipo. No se veía nada a nuestro alrededor y si nos movíamos un poco notábamos unos pinchazos muy dolorosos. Klefki volvió a ejecutar el Viento Feérico.

-No te muevas, Chan.

-¿Que pasa?

-Estamos rodeados de Púas, esa hermosa Froslass nos ha plantado un campo de Púas. No nos podemos mover. ¿Porqué todos mis amores son imposibles? -Klefki se puso a llorar.

-No es momento de derrumbarse, hay que hacer algo.

-¿El qué? Estamos rodeado de Púas, no podemos hacer nada.

Estuvimos esperando unos 5 minutos pensando en qué podíamos hacer, pero si nos movíamos nos debilitaríamos, así que teníamos que seguir esperando. De golpe, uno de los Pokémon que estaban luchando en el centro se giró y vino hacia nosotros. Se trataba de un Avalugg.

-Hola, Avalugg. -dijo Klefki. -¿Nos ayudas a salir de aquí?

-¿A salir? No, no. A salir precisamente no. Froslass me ha dicho que había un Pokémon del bando enemigo aquí y es cierto, estoy viendo un Pokémon de fuego. Así que lo vais a lamentar. ¿Os dan miedo las púas de tierra? Pues tranquilos, que provocaré un Terremoto que no saldréis vivos de aquí.

Avalugg saltó muy alto, demasiado para ser un Avalugg, era muy ágil.

-¿Que hacemos, Chan?

-Pues no tenemos muchas opciones, la verdad.

Avalugg empezó a caer con fuerza. Empezamos a intentar protegernos. De golpe, Mamoswine se puso debajo de Avalugg y se protegió, amortiguando el golpe.

-¿Qué haces, Mamoswine? ¡Qué son unos intrusos!

-No, no son lo que parecen, han venido ayudar. Aquí donde los ves, han salvado la vida de tu amigo Vanilluxe.

-¿Ah, sí? Y como me puedo fiar de ti, ¿tipo tierra?

-Oye, no empecemos a faltar.

-¿Qué no empecemos a qué, bola de Sebo?

-Oye, ¿qué te pasa? Antes eramos amigos, que aguante mejor el tipo fuego que tu gracias a mi habilidad no quiere decir que me haya aliado con ellos.

-¿Qué está pasando aquí? -dijo Vanilluxe quien se arrastró hasta aquí.

-¿Qué haces? Con lo débil que estás. -dijo Mamoswine preocupado.

-Déjalos pasar Avalugg, son buenos Pokémon. Sálvalos y sigue ayudando a Abomasnow, él solo no puede defenderse. Estos Pokémon son inocentes. He visto que el malvado es Froslass, te ha engañado.

-¿En serio? Bueno, de ti sí me fio.

Avalugg hizo Giró rápido y nos quitó las Púas. De golpe, un brillo intenso bañó la zona.

-¿Qué pasa? -preguntó Avalugg mientras se giraba. -Abomasnow ha megaevolucionado. Es verdad que no podía él solo. He sido un imbécil de dejarle solo. Perdonad, pero me voy corriendo a ayudarle.

-¡Gracias Avalugg! -grité.

-Bueno, Chan, ya hemos arreglado más o menos el lado nevado.

-No cantes victoria, hay que ir a por Frosslas. Creo que ha ido por la zona de los Pokémon de fuego.

-Chicos, estoy débil, pero necesito ir con vosotros, no vaya a ser que os pase algo parecido como lo de Avalugg. Además, Cherrim posiblemente esté en esa zona, ya que le encanta el sol. Mamoswine, no te preocupes por mi, estos dos Pokémon saben cuidar de los demás, cuida de Vanillite y Vanillite, deben estar por esta zona reboloteando.

-Vale, no te preocupes, Vanilluxe, están en buenas manos.

Nos dirigimos a la montaña de los Pokémon de fuego, el volcán apagado. El calor aumentaba y el sol picaba cada vez mas, era normal, nos estábamos acercando al hogar de los Pokémon de fuego. Estábamos subiendo por la falda de la montaña, lejos de la batalla para que no nos afectase directamente cuando, de golpe, sale una columna de fuego por la cima de la montaña.

-¿Pero no dijiste que estaba apagado? -dije extrañado.

-Si, es muy raro, a lo mejor lo pensábamos todo este tiempo pero realmente nunca ha llegado a estar apagado.

-Pues tenemos un problema, el fuego está cayendo en forma de ceniza y de lava, no podemos quedarnos aquí. Vamos, de vuelta al hielo.

-Chan, el calor ya me está afectando, me estoy debilitando.

-No hay opción, entremos en esa cueva. -dijo Vanilluxe.

No podía con los dos y el fuego estaba avanzando rápido, así que entramos en la cueva corriendo, lo más rápido que pudimos, ya que la ceniza estaba tapando la entrada.


Capítulo 8 (segunda parte):
Colaboración con javifg92. Recomiendo leer su fanfic para entender la historia de los personajes: La Tormenta. La primera parte de este capítulo está en su fanfic.
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Capítulo 8: Fuga ardiente (parte 2):
Imagen externa

El calor iba aumentando y Klefki ya no podía callárselo.

-Que raro. ¿Cómo puede hacer más calor aquí que cuando estábamos fuera?

-Debemos estar cerca del origen del problema. -respondió Clawitzer.

-Pues a mi ya me está sentando mal esta subida de temperatura. -se quejó Vanilluxe.

Poco a poco, mientras íbamos avanzando, la cueva estaba extrañamente cada vez más iluminada y no era cosa mía, había algo cerca de nosotros. Por no hablar de la temperatura, que cada vez era más alta. Y se podía oír un extraño sonido que no podía identificar lo que era. Como era un Pokémon de fuego y resistía mejor el calor, decidí adelantarme un poco a los demás. 

-Me voy a adelantar un poco, ya que soy el único Pokémon de fuego aquí. Manteneros lo suficientemente lejos para reaccionar, pero cerca.

Me adelanté un poco y pude ver que el foco de luz provenía de una gran sala. Me asomé y vi a un Magmortar y cómo expulsaba grandes cantidades de fuego hacia arriba. Me volví para contárselo a los demás. Cuando me giré, vi a Lapras justo detrás mío junto con Clawitzer y me asusté.

-¡Ay! ¿No os dije que os separaseis un poco?

-Sí, pero aunque resistas el fuego, ¿qué mejor que luchar contra él que el agua?

Tenían razón, a mi me costaría mucho más luchar contra un Pokémon de tipo fuego que ellos. Me giré a observar el Magmortar mientras les explicaba lo que había visto cuando, de golpe, vi a una roca viniendo hacia mi a toda velocidad. Me asustó porque no me lo esperaba, así que la esquivé sin darme cuenta. Magmortar era el que la lanzó, ya nos había descubierto.

-¿Quién anda ahí?

Magmortar sabía que había alguien pero solo por el ruido, no sabía quiénes eramos. Como ya sabíamos cuál era el problema decidimos ir todos a la gran sala. Diglett estaba enfadado con él.

-¿Porqué haces eso? ¿Sabes que hay muchos Pokémon en peligro por tu culpa y puede que incluso mis padres?

-¿Ah, si? Mi hogar fue inundado por fuertes lluvias, ahora toca que otros lo paguen. Y si no te gusta pues lo siento mucho mequetrefe.

-No me hables así.

-Huy, que le molesta al mequetrefe que le llame mequetrefe.

Lapras se enfadó porque estaba molestando a su amigo y le lanzó una pistola de agua, aunque Magmortar lo esquivó con facilidad, era bastante rápido para su tamaño.

-¿Queréis derrotarme? Os llevo años de ventaja a todos. No podréis contra mi.

-Solo queremos que pares de lanzar fuego. -contestó Klefki.

-¿Y si no quiero, que pasa?

-Pues que te tendrás que enfrentar a mi amigo Chan.

-Oye, ¿y porqué yo? -dije un tanto desconcertado. -Clawtzer y Lapras son de agua, terminarán mejor con él.

-Si, aunque no estamos muy bien, que digamos. -contestó Clawitzer.

Magmortar miró fijamente a Chandelure.

-¿Tu eres Chandelure? Jajaja, me han hablado de ti, hay alguien que quiere acabar contigo y que ofrece una jugosa recompensa por tu cabeza. Hagamos una cosa. Os doy dos opciones, u os vais tranquilamente dejándome a Chandelure para que pueda acabar con él tranquilamente y así dejaré de provocar erupciones volcánicas o lucháis todos contra mi, os derroto a todos y sigo con mi diversión. ¿Qué decidís?

Lo que proponía Magmortar era muy cruel y la naturaleza de Diglett le impedía quedarse callado.

-Gracias a ese Chandelure estamos a salvo y no es mal Pokémon, no pienso dejarlo atrás y sin dudarlo sé que hablo por todos.

La cara de Magmortar cambió. Se puso muy enfadado.

-Como deseéis.

Magmortar nos lanzó un Llamarada con su brazo pero conseguimos esquivarlo. Desde la espalda de Lapras, Clawitzer le lanzó un Hidrobomba que impactó contra Magmortar y lo tumbó al suelo. Me puse encima de él.

-¿Quién me está buscando, eh? ¡Responde!

De la oscuridad, donde no se podía ver nada, salió una bola de veneno que me echó para atrás y me estampó contra las paredes de la cueva. Clawitzer no podía contener la rabia ante tal injusticia.

-¿Quién anda ahí? Dejad ya de provocar daño a tantos Pokémon.

-Nos volvemos a encontrar, Chandelure.

-No me digas que...

Apareció de entre las sombras Garbodor, mi antiguo “compañero” y actual rival. Clawitzer recordó algo.

-Es verdad. ¿Tu no eras el que iba con Chandelure? Os vimos en un cartel de se busca. Aunque por el recibimiento que le ha hecho Garbodor no creo que ya estén juntos, además, son muy diferentes entre sí.

-¡Silencio! -gritó Garbodor.

-Porque tu lo digas. -contestó Diglett enfadado. -Vamos a acabar con todos vosotros, ¿verdad, Arco?

-Verás, Num...

-¿Verdad, Arco?

-Vale, sí, siempre me tienes que convencer. Vamos a por ellos.

Garbodor vio a Magmortar en el suelo y se enfadó.

-Oye, tú, levanta. Te incité a que destruyeras la zona porque pensaba que eras fuerte, pero veo que eres un flojeras.

-A mi nadie me llama flojeras. Mi “compañero” Garbodor me ha hecho enfadar y os vais a enterar.

Era un poco raro ese Magmortar, parece como si no actuaba por si solo. Vino hacia nosotros preparando un puño fuego. Antes de que llegara, Clawitzer y Lapras le lanzaron un Hidrobomba y lograron acabar con el.

-Pse, inútil. -dijo Garbodor mientras pisoteaba su cuerpo inerte. Nos atacó con una Bomba Lodo y Klefki se puso en medio, quien absorbió el ataque, ya que es inmune a el. Vi a Clawitzer mirar a Klefki muy fijamente, como si le interesase la forma en la que “absorbía” ese veneno. -¿Otra vez tu, Klefki? Mira que eres pesado. Pero da igual, sé una manera de acabar con todos vosotros de una vez por todas. -Su cuerpo empezó a brillar. -Me da igual mi vida mientras pueda fastidiar a otras, así que os vais a enterar todos.

-¡Va a explotar! -gritó Klefki.

-No pienso huir. -dijo Diglett. -Él quiso matar a Pokémon inocentes, no le importó que estuviesen mis padres. Posiblemente engañó a Chandelure en su momento. Engañó a Magmortar y vete a saber las cosas que no sabemos de él. No puedo dejarle que cause más daños.

-Es demasiado tarde... como era... ah, si. Mequetrefe, jajaja.

Diglett se enfadó mucho y le lanzó arena en los ojos, le hizo Ataque Arena. Seguidamente, Clawitzer le hizo un Hidrobomba que lo lanzó al final de la cueva.

-¡Todos a cubierto!

-Malditos, no os escapareis de mi.

Me puse delante de Garbodor para evitar su avance.

-Tranquilo, Garbodor, no pienso dejar que les hagas daño. En Ciudad Tehorria me contuve porque habían civiles cerca, pero ahora estamos solos tu y yo. No pienso dejar que te acerques a los demás.

-Oh, que bonito, te sacrificas por los demás, pero tranquilo, que mi único objetivo eras tú, así que...

-¿Olvidaste que soy del tipo Fantasma?

-Oh, no...

Garbodor explosionó junto a mi lejos de los demás quedando debilitado. La explosión fue muy violenta, hizo un agujero enorme. Quedé atrapado debajo de unas rocas. Empecé a escuchar a Clawitzer después del silencio.

-¿Hola? ¿Estamos todos bien?

-Bueno, si bien significa no estar peor que antes pues si. -contestó Vanilluxe.

-¿Y Chan?

-Lo vi, antes de enterrarme, ir hacia Garbodor.

-¿Qué? ¿Y porque lo dejaste?

-Estaba apunto de explosionar...

-Tranquilo, voy yo. -dijo Clawitzer.

La cueva empezó a derrumbarse y Diglett no podía evitar preocuparse por Clawitzer.

-Cuidado, Clawitzer, es muy peligroso.

Empecé a hacer ruidos para que pudiese encontrarme fácilmente.

-Veo una luz... Es él.

Todos gritaron contentos mientras Clawitzer me quitaba las rocas de encima con sus fuertes pinzas. Consiguió salvarme, se notaba que era un rescatador.

-Bien, lo hemos conseguido entre todos. Trabajo en equipo. -gritó Diglett.

-No se si os habéis dado cuenta, chavales. -dijo Vanilluxe. -Pero están cayendo rocas.

-Anda, es verdad. -dijo extrañado Klefki. -Y tu, ¿cómo es que estás mejor?

-Me alegro que me hagas esa pregunta, pero... ¿porqué no hablamos de esto una vez estemos a salvo fuera de aquí?

-Ah, es verdad, como yo soy de acero no me doy cuenta, jajaja.

Nos fuimos todos de allí. Esa cueva estaba siendo engullida por las rocas, teníamos que salir de ahí. Corrimos tanto como pudimos. Logramos llegar fuera.

-¡Qué divertido! ¿Repetimos?

Todos miramos con cara de odio a Klefki por sus inoportunas palabras. Diglett cambió su cara de odio por preocupación y tristeza en muy poco tiempo.

-¿Cómo estarán mis padres? Tenemos que ir ya. ¿Y si ha pasado algo grave por la erupción? No podemos pararnos.

-Un momento. -dijo Clawitzer. -Hay que despedirse de nuestros nuevos amigos. ¿Os venís con nosotros?

-No podemos, tenemos un asunto muy importante entre manos. -dije.

-Lo entiendo... pues aquí se acaba nuestro viaje juntos. Espero que nos volvamos a ver en mejores condiciones.

-Muchas gracias por todo, Cha... ¿te puedo llamar Chan como lo hace Klefki?

-Claro, Num.

-Pues gracias, Chan, por todo.

-Gracias a vosotros. Espero que tengas suerte y encuentres a tu padre sano y salvo.


Capítulo 9:
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Capítulo 9: Conociendo a nuevos Pokémon.

Estábamos ya fuera del volcán y seguíamos sin encontrar ni a Froslass ni a Cherrim, así que, cómo a Vanilluxe le molestaba ese calor, decidimos volver hacia donde estaba Mamoswine y los otros Pokémon de hielo. Mientras caminábamos hacia allí, en mitad de la guerra, vimos a un Charizard que apartaba a Ninetales para ponerse en frente. Ese Charizard mega-evolucionó a Mega-Charizard Y y el sol se intensificó aún más, razón para ir más rápido hacia la montaña helada. Ya habían dos mega-evoluciones luchando y no parábamos de hacer pasos hacia atrás, eso tenía mala pinta. Antes de llegar a la montaña vimos algo acercarse a gran velocidad.

-Os voy a matar.

-Ehhh... hola. -dije extrañado.

-¡Os voy a matar!

-Y dale, ¿que no sabes presentarte o qué? -dijo Klefki algo enfadado.

-¡Os voy a destrozar!

-Oye, pero saluda antes de...

-Déjalo, Key, podemos estar así todo el día.

-¡Os voy a liquidar!

-Yo tendría cuidado, chicos. -dijo Vanilluxe. -Los Weavile son seres muy malvado y muy fuertes.

-¡Os voy a aplastar!

-¿Y cómo sabes que es un Weavile? -preguntó Klefki.

-Sé detectar cuando se acerca un Pokémon de hielo y sé identificarlos a distancia sin necesidad de verlos.

-Ohhh. -Klefki quedó asombrado. -Ya se puede ver. Es verdad, es un Weavile. -dijo Klefki sorprendido.

-Lo siento, chicos. -aparece Froslass delante nuestro. -Pero Weavile hace mucho que no lucha y ganas no le faltan y cuando quiere luchar se enrabia tanto que no es consciente ni de lo que dice.

-¡Os voy a enterrar tan profundo que no volveréis a ver la luz del sol!

-Vanilluxe, atrás, nosotros nos encargamos. -dije ya que me sentía seguro al ser de tipo fuego y luchar contra tipos hielo.

-Vale, Chan, tu te encargas de la hermosa, preciosa, bella, encantadora...

-Key, que te distraes. Vale, yo me encargo de ese Froslass y tu de ese Weavile.

-De acuerdo.

Justo al terminar esas palabras Weavile se acercó mucho a mi. Parecía que se teletransportaba de lo rápido que era. Como no me lo esperaba, me alcanzó con su Tajo Umbrío. Eso dolió mucho y me arrastró hacia atrás. Me fui corriendo hacia Froslass para que Klefki fuese a por Weavile.

-Oye, tú. No escapes.

-¡Cerrojo Feérico!

-Eh, ¿qué es esto? ¿Porque no puedo pasar?

-No pienso dejar que derrotes a Chan, yo soy tu rival.

-Gracias Key.

-Oye, Chandelure, ¿recuerdas de que tienes otro enemigo?

Froslass me lanzó un Bola Sombra, pero tuve tiempo para protegerme. Froslass sonrió y provocó otro Nieve Polvo para evitar que le viese.

-Jajaja, ahora ya no tienes a tu amigo Klefki para ayudarte, ¿eh? Ahora te voy a derrotar.

-Hay cierta cosa que no has tenido en cuenta.

-¿El qué?

-Te voy a dar un consejo, Froslass. -dije mientras cargaba Onea Ígnea. -No vayas a por un Pokémon de fuego mientras hace mucho sol. -terminé la frase con una sonrisa desafiadora.

Cómo no sabía donde estaba, decidí lanzar Onda Ígnea ya que tiene un amplio rango y, así, podría quitar también el Nieve Polvo del aire. Le di de lleno y acabó debilitado. No pudo esquivarlo, definitivamente no era tan rápido como Weavile. Ese Froslass no era muy fuerte, ya que solo le tumbé de un golpe. Me giré para ver como iba Klefki. Weavile estaba paralizado, no supe que podía haber pasado. Klefki se fue hacia Weavile con la intención de darle con su mejor golpe de hada, pero Weavile lo esquivó en el último momento. Se puso a dar vueltas alrededor de Klefki a una velocidad increíblemente alta. Klefki dejó los ojos medio cerrados para concentrarse. Weavile, mientras corría a su alrededor, se paralizó durante un segundo, segundo que aprovechó Klefki para darle con su Carantoña más fuerte. Consiguió tumbarlo, era rápido y fuerte pero débil.

-Te has vuelto fuerte, Key. Vamos, no hay tiempo que perder.

Cogimos a Vanilluxe entre los dos y nos dirigimos a la montaña helada. Estábamos muy cerca, así que llegamos en poco tiempo. Allí vimos a Mamoswine.

-Eh, ya estáis aquí -dijo Mamoswine. -Ya encontré a Cherrim.

-¿Sí? -dijo Vanilluxe entusiasmado.

-Sí, aquí estoy.

-¡Cuánto tiempo, Cherrim! Necesito que me cures.

-No hay problema. Y de paso curaré a tus compañeros que también los veo un poco débiles.

Cherrim nos curó a los tres con Pulso Cura. Nos estuvo explicando que ella era la curandera en esta zona, la zona de las tres montañas, por si a alguien le pasaba algo, pero ahora es difícil. Nos pidió ayuda, nos dijo que su amigo quedó atrapado en la montaña rocosa y que solo él sería capaz de calmar la situación y volver a la normalidad. Así que no perdimos más tiempo, tampoco nos lo podíamos permitir, y nos dirigimos a la montaña rocosa después de agradecerle tanto la cura como la información. Cuando llegamos, en mitad de la guerra vimos a un Tyranitar mega-evolucionar y ponerse delante de Hippowdon. Ya habían tres megas encabezando las tres facciones de la guerra, no teníamos mucho tiempo. Vanilluxe nos dijo que él sabía que cada montaña tenía su mega-evolución pero solo lo usaban en momentos críticos y que nunca los había visto, eso era un desastre.

-Vale, ya estamos en la montaña rocosa, ¿ahora que hacemos? -preguntó Klefki.

-Seguidme, creo que sé como entrar en la base.

Vimos a tres Pokémon dirigiéndose hacia nosotros. Intentamos ignorarles pero nos consiguieron atrapar. Se trataba de un Camerupt, un Aurorus y un Magcargo.

-Oye, dejadnos en paz. -dijo Vanilluxe.

-Pero que dices. -dijo Camerupt. -Si lo que nosotros queremos es que vuelva todo a la normalidad. Cómo ellos son de Roca-Hielo y Roca-Fuego no les quieren en ningún sitio y como yo soy Tierra pues me cuesta que me acepten pero, por lo menos, no me atacan y les estoy defendiendo. Vanilluxe, sabes que soy un Pokémon pacifico, no os haría nada, solo queríamos preguntarte si sabías que hacer para que todo esto termine.

-Lo sé, pero muchos Pokémon están luchando, es mejor no fiarse de nadie, y menos Pokémon de roca estando en su territorio. Estamos intentando resolver este problema de la guerra.

-Si a nosotros tampoco nos quieren aquí porque dicen que somos traidores. -dijo Aurorus.

-Oye, necesitamos que nos ayudes a encontrar vuestra entrada a la base principal. Creo saber donde está, pero no estoy seguro.

-Yo la sé. -dijo Magcargo. -Vanilluxe, sabes que yo estoy mucho en esta zona. Recuerdo cuando todo iba bien, que me puse a jugar con Gigalith y...

-Eh, Magcargo, que te despistas. Dinos donde está la entrada, por favor. Piensa que a Chandelure y a mi nos afecta la Tormenta de Arena.

-Ah, es verdad. Perdonad, chicos. No lo había pensado así. Os lo diré si me aseguráis una mejor vida a partir de ahora.

-Se lo dirás porque sino ya no te protejo más y aviso a Walrein de...

-Vale, vale. Que humor tienes, Camerupt. Acompañadme.

Magcargo no era lo que se podía decir un Pokémon ejemplar, prefería asegurarse una buena vida antes que salvar a los tres poblados en los que, en uno de ellos, vive él. Suerte que Camerupt era el líder y sabía como convencerlo rápido. Nos dirigíamos a un lugar lleno de rocas muy grandes incrustadas en el suelo. Encima de esas rocas había un Golem.

-Cuidado, ese Golem es muy peligroso. -dijo Magcargo. -¿Veis la roca sobre la que está ese Golem?

-Si, lo vemos. -contestó Vanilluxe.

-Pues si tocáis el centro tres veces se abrirá la puerta hacia la cueva, Golem es el guardián. Pues, venga, yo ya he cumplido. Os dejo el resto a vosotros.

-Que poca vergüenza tiene el tipo. -dijo Camerupt. -Pero por lo menos os ha ayudado. Me voy antes de que le pase algo. Vamos, Aurorus.

Los tres Pokémon se fueron y nos dejaron con el problema del Golem.

-Bueno, es momento de enseñar mis potentes ataques de acero, ¿no? -dijo Klefki. -Yo soy el que resiste mejor la tormenta de arena y, además, soy fuerte contra el tipo roca, así que dejádmelo a mi.

Klefki se adelantó. Se sentía muy seguro de si mismo y eso me daba miedo. ¿Cuándo cambió de actitud ese Pokémon? ¿Será por la situación o porque ganar a ese Weavile el solo le dio confianza? Daba igual, el caso es que Klefki se ofreció voluntario para ayudarnos.

-Golem, ¿nos dejas pasar?

-No. No me suenas, ¿eres nuevo?

-No, verás, es que yo y mis amigos queremos ayudar a parar esta guerra y...

-¿Qué amigos?

-Estos. -Klefki nos señaló para que Golem pudiese vernos en mitad de la fuerte Tormenta de Arena.

-¿Esos? ¿Un Pokémon de fuego y otro de hielo? ¿Me estás tomando el pelo? Fuera de aquí, sinvergüenza.

-Entraremos sí o sí, pero tú decides si es por las buenas o por las malas.

-¿Me estás amenazando?

Klefki brilló y le disparó un rayo, creo que se trataba del Foco Resplandor. Envió a Golem lejos. Klefki aprovechó para dar tres golpecitos a la roca. La roca se movió sola dejando una obertura por la que podíamos pasar.

-Corred, venid, he conseguido abrirlo.

Nos fuimos corriendo hacia donde estaba Klefki y entramos lo más rápido que pudimos antes de que Golem volviese en si. La roca se volvió a cerrar detrás nuestro, suerte que yo emitía luz constante, sino ese lugar sería muy oscuro y no veríamos nada. Allí dentro era húmedo y, extrañamente, el tiempo era muy bueno, la Tormenta de Arena no entraba en la cueva, hacía tiempo que no me sentía tan bien, ese cambio de clima y de temperatura tan animal allí fuera era horroroso.

-Bueno... ya estamos dentro. -dijo Klefki.

-Pues manos a la obra, vamos a avanzar por el único camino. -dijo Vanilluxe.

Estuvimos avanzando por la cueva. Se estaba bien, era un poco estrecha, un poco húmeda, muy solitaria, muy oscura... No sabía que nos podíamos encontrar allí dentro.


Capítulo 10:
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Capítulo 10: Paseando por la cueva.

Estábamos caminando los tres en la cueva hasta que vimos una ramificación.

-¿Por dónde vamos? -preguntó Klefki.

-Yo iría por la derecha, pero seguro que Vanilluxe conoce mejor la zona.

-El caso es que no recordaba ramificaciones en la cueva, antes era un solo camino.

-Pues...

Del camino de la derecha aparece un Scrafty que venía hacia donde estábamos.

-¿Os habéis perdido, chicos?

-Si. No sabemos por donde es.

-Ya te acabarás acostumbrando, Vanilluxe. Key es así. -le dijo a Vanilluxe susurrando por la inocencia puntual de Klefki.

-¿Adónde queréis ir?

-Pues no lo sé. ¿Adónde vamos, Vanilluxe?

-Dejadme hablar a mi. -dijo Vanilluxe. -¿Quién eres?

-¿Yo? Soy amigo de Tyranitar, el de fuera. -de repente, Scrafty se puso un poco histérico. -Y sé que está en peligro, así que yo iría corriendo. Para salvar la situación de fuera hay que ir por el camino de la izquierda. Rápido. -Scrafty nos señaló el camino de la izquierda.

-Entendido. Muchas gracias. -Klefki se fue corriendo sin pensarlo.

-Espera, Key. -fui detrás suyo.

Dejamos a Vanilluxe detrás. Llegamos a una obertura bastante amplia. Klefki se paró por completo y me choqué contra el.

-Oye, Key, ¿porqué has ido corriendo?

-Es que nos dijo el camino y quería salvarlos a todos antes de que pasase una desgracia. No quiero que sufra más gente.

-Ya, y yo tampoco, pero somos un equipo, hay que decidir juntos las decisiones e ir juntos siempre. Por cierto, ¿Y Vanilluxe?

-¿Le hemos perdido?

-Él era el que conocía mejor este lugar.

-¿Y ahora qué hacemos?

-Que no cunda el pánico, volvamos para atrás.

Me paré en seco. Alguien había plantado Púas tóxicas detrás nuestro sin que nos enterásemos. Fuese quien fuese era un Pokémon muy habilidoso, nos las plantó sin que nos diésemos cuenta. Si no quería quedar envenenado no podíamos hacer marcha atrás. Avanzamos al centro de la cueva. Miramos alrededor pero no vimos ninguna salida. El techo de la cueva era tan alto que no se podía ver el techo, era demasiado oscuro.

-¿Puedes levitar hacia arriba, Chan? Y así podemos ver si se puede escapar por arriba.

-Mejor lanzo un lanzallamas hacia arriba, levitar me cuesta mucho esfuerzo.

Lancé un lanzallamas hacia el techo. Se iluminó todo el techo y se pudo ver perfectamente. Allí había algo.

-¿Os gusta nuestra bienvenida?

Algo habló en el techo. Fuese lo que fuese se tiró hacia nosotros y le hizo Cola Veneno a Klefki. Por suerte, Klefki era inmune al veneno. Se trataba de un Drapion.

-Que, Scrafty, ¿nos los cargamos?

-Ay, ay, ay. Tus púas son cada vez más fuertes, ¿cómo lo haces?

Scrafty venía detrás nuestro. ¿Qué habrá pasado con Vanilluxe? En ese momento no podíamos permitirnos preocuparnos por los demás, estábamos acorralados. Scrafty nos engañó, era una trampa.

-Ah, que tonto, se ha envenenado por su propio compañero, jajaja. -dijo Klefki.

De golpe, Scrafty empezó a mudar su piel.

-Listo, ya no estoy envenenado. Por cierto, he dejado a vuestro amigo perdido en la oscuridad, así que estáis solos. Cuando acabemos con vosotros iremos a por el.

-¿Cómo has hecho eso? -dijo Klefki sorprendido.

-Cuidado, Key, pueden ser peligrosos.

-Ya sabemos el problema que hay fuera, pero a nosotros nos da igual. Vivimos solo para fastidiar a los Pokémon, ¿verdad Drapion?

-Cállate y terminemos con estos. Siempre hablas más de la cuenta.

Nos pusimos dos contra dos. Empezó Scrafty corriendo hacia Klefki con el puño cerrado cuando, de repente, se paró delante de Klefki y le hizo una palmada en su cara, cosa que sorprendió a Klefki y le hizo retroceder. Por otro lado, Drapion me intentó triturar con sus fuertes mandíbulas, pero me elevé un poco y conseguí esquivarlo y aproveché ese fallo para quemar a Scrafty con Fuego Fatuo.

-¿No lo has entendido, Chandelure? No puedo quemarme ni envenenarme.

Scrafty volvió a mudar su piel y se libró de las quemaduras. Me encontraba encima de Drapion. Sabiendo como ataca ese tipo de Pokémon no me encontraba en muy buena posición. Me atacó con Cola Veneno, pero no era muy efectivo aunque me golpeó contra la pared. Klefki empezó a emitir unas ondas que no había visto nunca. Se trataba de un Onda Trueno, posiblemente esto fue lo que le hizo a Weavile y por eso logró la victoria. Me quedé sorprendido, ¿cómo aprendió ese ataque? Ese Pokémon cada vez me sorprendía más. Consiguió paralizar a Scrafty. Yo cambié de objetivo y le lancé Fuego Fatuo a Drapion. Drapion vino hacia mi corriendo mientras esquivaba las bolas de fuego y me dio con sus garras con Tajo Umbrío. Al contrario de antes, este ataque sí era muy efectivo, lo necesitaba quemar como sea.

-Que pesados sois con los problemas de estado, ¿es que no lo veis que así no podéis hacerme nada?

Scrafty volvió a mudar su piel librándose de la parálisis. Klefki aprovechó ese momento para darle con Carantoña. Lanzó a Scrafty muy lejos y chocó contra la pared, parecía que le hizo realmente daño. Mientras, Drapion se dirigió hacia mi con la intención de hacerme otro Tajo Umbrío. Klefki le alcanzó con Cerrojo Feérico, consiguió inmovilizarlo y yo pude acertarle con Fuego Fatuo. Drapion, furioso, se dirigió a Klefki con fuego en la boca, quería hacerle Colmillo fuego. Le dio, pero a causa de la quemadura no consiguió herirle mucho pero, desafortunadamente, logró quemar a Klefki. Le di de lleno a ese Drapion con Rayo Confuso para conseguir entretenerlo un rato.

-¿Estás bien, Key?

-Si, no te preocupes. Este Drapion es muy fuerte, acabemos con el.

Giré mi mirada y por casualidad vi a Scrafty bailando. Ese baile me resultaba familiar. Era la Danza Dragón. Ese Scrafty llevaba rato bailando. Se volvió muy peligroso. Klefki le paralizó con Onda Trueno y yo le confundí con Rayo Confuso. Mientras las garras de Drapion luchaban entre sí, Scrafty se lanzó contra mi para hacerme un Triturar, pero logré protegerme y Klefki puso una barrera con Reflejo para que los ataques físicos del rival dañasen menos. Scrafty repitió el ataque. Vino hacia mi a mucha velocidad, pero estaba tan confundido que se desvió y se chocó fuertemente contra la roca. Con la fuerza y velocidad que tenía, se pegó tan fuerte que cayó debilitado.

-Habéis derrotado a mi compañero. Os vais a enterar.

Drapion saltó arriba del todo de la cueva y cayó con fuerza. Estaba provocando un Terremoto. Era muy peligroso hacer eso en una cueva, pero él quería derrotarnos. Entre la quemadura y el Reflejo no nos hizo mucho daño, pero era efectivo, no creo que aguantásemos otro golpe así. Aunque quedase un poco debilitado tenía que hacerlo, le hice Sofoco. Logré darle con este ataque de fuego tan potente y logré derribar a ese Drapion.

-¡Si!, lo hemos conseguido, Chan.

-Si. Pero hay que buscar a Vanilluxe, puede estar en peligro.

-Voy yo, que no me afecta el veneno.

-Se...

No me dejó decir nada, se fue corriendo. Esta vez no podía ir detrás suyo, me envenenaría. ¿Pero que haría Klefki sin luz y estando quemado? Era muy peligroso lo que hizo. Tuve que esperarme allí solo. Klefki se fue a por Vanilluxe y lo único en lo que pensaba es que Drapion y Scrafty no se volviesen a levantar, no podría contra ellos. Me di una vuelta mientras esperaba. Al final decidí subirme arriba del todo para ocultarme por si algo pasaba. Al poco tiempo, Klefki llegó.

-¿Chan? He encontrado a Vanilluxe.

-Estoy con vosotros, ¿dónde estás?

Bajé para reencontrarme con mis amigos. ¿Un Pokémon de fantasma pasando miedo? Soy una vergüenza. Ya es la segunda vez que lo hacía.

-Hola. No puedo salir de aquí, hay púas y... por cierto, ¿cómo has pasado tu sin envenenarte si eres de hielo y no vuelas?

-Tengo la habilidad de levitar pero, a diferencia de ti, yo uso un tanto especial la electricidad que evita que me dañen las púas, tal y como tu levitas te harán daño igual. Pero tranquilo, hay una manera de salir. ¡Drapion!

-¿Eh? ¿Qué haces tú aquí? Solo un tonto como Scrafty se atrevería a traer a este Pokémon aquí.

-Necesito que pases por encima de las púas tóxicas.

-Vale, vale. No me interesa tener problemas contigo.

Drapion pasó por encima de las púas y absorbió el veneno, haciendo desaparecer, así, las púas. Pudimos volver y cambiar de camino. Llegamos a una zona parecida a la de Drapion, pero esta vez nos encontramos a otros Pokémon. Se trataba de un Quagsire y un Krookodile. Pero había algo peculiar en esa sala, detrás de estos Pokémon había una celda con un Lickilicky dentro. Posiblemente sea el amigo de Cherrim del que nos hablaba antes. ¿Ese Pokémon podía arreglar el desastre de fuera? No lo sé, pero había que salvarlo igualmente.

-Vosotros. Ayudadme a salir de aquí, por favor. Normalmente podría yo solo, pero la humedad de Quagsire me impide explosionar.

-Malditos. Soltad a Lickilicky. -dijo Vanilluxe.

-Ah, hola Vanilluxe. No me gusta que me tengas que ver en esta situación. Fue un descuido tonto y me raptaron.

-Anda, mira a quién tenemos aquí. Si ha venido Chandelure, tenía razón Gastly de que vendrías a por nosotros. -dijo Krookodile mientras ignoraba a Vanilluxe y a Lickilicky.

-¿Gastly? ¿Él está detrás de todo esto? -dije preocupado.

-Sí. Gastly me dijo que tenía que acabar contigo. Aunque también me dijo que no contara nada pero como no saldrás de aquí con vida me da igual. Quagsire es muy fuerte, no conseguiréis derrotarlo tan fácilmente. A diferencia de otros, este Quagsire se defiende bien del tipo planta, sufrió un duro entrenamiento. Así que aunque tengáis un ataque de tipo planta no lograréis hacerle nada.

-Te vas a enterar ahora. -dijo Vanilluxe.

-Un momento, Vanilluxe, no les ataques aún. Quiero saber más sobre porque hace esto Gastly. ¿En serio Gastly ha provocado una guerra entre tantos Pokémon solo para derrotarme a mi?

-Sí, y si entendí bien también provocó el secuestro de un Pokémon de un equipo de agua para evitar que te curase. Un Clawitzer, creo, miembro de un clan de agua con la capacidad de curar me parece recordar, pero salió mal y por eso ha provocado toda esta guerra.

-No sé porque pero sabía que mis premoniciones eran ciertas. Maldito Gastly. -dije muy enfadado. -Desde que lo vi en las alcantarillas de Tehorria supe que algo tramaban y sabía que eran ellos los que estaban detrás de todas estas cosas.

-Realmente, si no hubieses entrado en Tehorria no hubiese pasado nada, pero tuviste que entrar y encima acompañado de la perlita de Garbodor. Si te hubieses quedado en ese bosque toda tu vida nada de esto hubiese pasado y no habrían sufrido tantos Pokémon. Pero no, solo pensaste en ti y las ganas absurdas de conocer y estar con otros Pokémon y querer ser su amigo. Pero no te engañes, Chandelure, un Pokémon fantasma jamás tendrá espacio entre los otros tipos de Pokémon. Nacisteis para ser marginados. Para ser presa de nosotros, los Pokémon siniestro. ¡Solo servís para eso! Un simple entretenimiento para Pokémon siniestro mientras acabamos con vosotros. Habéis querido ser un tipo como otro cualquiera y mira que habéis conseguido, solo el sufrimiento de muchos Pokémon. Solo repartís desgracia por donde pasáis, sembráis el caos. ¡Qué te quede claro, Chandelure, un Pokémon fantasma como tú no se merece tener amigos, jamás los tendrás! ¿Qué es, sino, un fantasma al fin y al cabo? No es nada. Así que no eres nadie ¡ni lo serás jamás!

-¡Cierra el pico! Nadie habla así a mi amigo Chan y se queda tan ancho.

-¿Así que quieres pelea? Pues vamos a luchar, llaverito.

-No me vuelvas a llamar así. -dijo Klefki muy enfadado.

Ese Krookodile era muy cruel. Mientras decía esas palabras mi cara cambiaba de expresión. De enfadado a deprimido. Consiguió deprimirme y quitarme las ganas de luchar y hasta de seguir viviendo. Pero, entonces, ¿porqué servía a Gastly? Yo creo que lo odia también, al igual que a mi. Este Pokémon es bastante racista ante Pokémon de fantasma. ¿Cuál es el sentido de mi vida? Puede que ese Krookodile tuviese razón, solo provoco dolor y sufrimiento a los Pokémon de mi alrededor. Puede que tuviese razón y que el destino de los Pokémon fantasma sea desaparecer. Me quedé en la entrada de ese lugar y Klefki y Vanilluxe se pusieron delante mio preparados para luchar.


Capítulo 11:
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Capítulo 11: Rescatando a Lickilicky.

Caí en una gran depresión. Ya no me quedaban fuerzas para seguir adelante, encima sabiendo de que Gastly estaba detrás de todo esto. Mi vida corría un grave peligro y ponía en peligro a todo el mundo que se acercara a mi. “Empiezo a entender porqué se provocaba el caos por donde pasaba. Es culpa mía. ¿Y si me voy al bosque de nuevo? Así no causaría más dolor. Puede que mi destino sea estar solo en el bosque el resto de mi vida, cuando estaba allí no sufrían más Pokémon.” Mientras pensaba, Klefki y Vanilluxe se pusieron a luchar. Klefki usó el Reflejo para defenderse, ya que eran Pokémon físicos. Vanilluxe se presentó con Frío Polar. Ambos Pokémon rivales se quedaron de piedra... lástima que sea una manera de hablar, ya que falló.

-Una lástima, otro día será. -dijo Vanilluxe.

-Cuidado Quagsire, ese ataque puede derrotarte.

-¡Mata a ese desgraciado antes de que me haga algo, Krookodile!

-Sois dos Pokémon de tierra, ¿os pensáis que podéis hacerme algo? Jajaja. -dijo Vanilluxe.

-Tranquilo, yo me encargo de Krookodile. -dijo Klefki,

-¿Tú? No me hagas reír. -se burló Krookodile.

Klefki se fue hacia él con fuerza con Carantoña. Le dio de lleno y Krookodile chocó con la pared de la cueva y le hizo mucho daño. Vanilluxe se sorprendió.

-Oh, pegas fuerte, Klefki.

Krookodile se puso a reír detrás de la polvareda que provocó el golpe, estaba muy confiado pese a lo débil que estaba. Acto seguido, Krookodile apareció delante de Klefki y le devolvió el golpe, hizo Contraataque. Incrustó a Klefki a las paredes de la cueva dejándolo fuera de combate, Klefki no pudo soportar el golpe. Vanilluxe se quedó solo. Quagsire le hizo Puñodinámico a Vanilluxe y le dio dejándolo confuso. Krookodile vino hacia donde estaba yo y me empezó a pisar.

-¿Lo ves que te dije que no teníais nada que hacer contra nosotros? Os derrotaremos aquí y me proclamaran salvador de las aldeas al ver que derroté al temible Chandelure, causante de la guerra. Yo solo era un pobre ciudadano protegiendo a mi pueblo de las terribles garras de Chandelure. Pero tranquilo, que a ti no te mataré, te dejaré vivo para que todo el mundo sepa que tu fuiste el responsable de todo esto y te pudrirás en una prisión de alta seguridad el resto de tu vida. Y como nadie te quiere excepto Klefki, podemos eliminarlo aquí mismo y todo el mundo me dará la razón a mi sin dudarlo, jajaja.

-Krookodile, ¿recuerdas que estás en mitad de una pelea? -dijo Vanilluxe.

Krookodile dejó de pisarme para desafiar a Vanilluxe.

-¿Cómo no te has debilitado con ese golpe? Será por el maldito reflejo. Pero estás en las últimas, ¿qué me vas a hacer?

Vanilluxe ejecutó el canto helado. Krookodile no se lo esperaba y, gracias al golpe previo de Klefki, cayó debilitado. Quagsire se lo miró con su cara de indiferencia.

-Bueno, puede que hayáis podido con Krookodile, pero conmigo no será tan fácil.

Cerró el puño y le hizo Puñodinámico a Vanilluxe, pero esta vez lo esquivó.

-Da igual que lo esquives, yo puedo resistir tus ataques, tarde o temprano caerás.

-¿Resistirás mis ataques? ¿Estás seguro? ¿Conoces un ataque llamado Liofilización?

-¿Liofilización? ¿No me digas que...?

Quagsire se dio la vuelta y se fue corriendo muy asustado. La verdad es que era la primera vez que Quagsire mostraba un sentimiento con su cara. Aunque ese Quagsire era muy lento. Uno de los cañones de Vanilluxe empezaron a brillar y lanzó la Liofilización. Logró acabar con Quagsire. Ni su orgullosa defensa ha podido con ese ataque. Vanilluxe era realmente fuerte.

-Muchas gracias. Yo no pude eliminarlos porque ningún ataque era tan efectivo como el tuyo y siempre se recuperaba y por eso me ganó. Ahora solo queda la celda, ¿cómo la abriréis?

-Pues no lo sé, Lickilicky. Voy a buscar la llave. -dijo Vanilluxe.

-Tranquilo, estoy debilitado, pero no muerto. Yo puedo abrir cualquier cerradura.

Klefki se arrastró como pudo hacia la celda y la abrió, solo un Pokémon de su especie podía hacer algo así. Lickilicky logró salir de la prisión, nos cogió a los tres como si nada y salió de allí corriendo mientras nos daba las gracias. Una vez fuera nos llevó a la montaña helada para que Cherrim nos curase.

-Has vuelto, amigo mío. -dijo Cherrim mientras nos curaba.

-Hola, cuanto tiempo. Estos dos días han sido eternos, pero luego te explico. Un momento, que arreglo este desastre.

Lickilicky se fue al centro de la guerra. El tiempo meteorológico dejó de hacer efecto, ese Lickilicky tenía un poder especial para inhabilitar el clima. Aún así los Pokémon seguían luchando.

-¡¡¡Parad todos, chicos!!!

Todo el mundo le ignoró. Lickilicky empezó a golpearse la tripa con fuerza. Se le notaba débil pero mucho más fuerte. Hizo Tambor. Lickilicky empezó a brillar.

-¡¡¡Qué paréis!!! ¡¡¡Explosión!!!

La explosión fue muy bestia. Logró golpear y derrotar a todos los Pokémon de tal catástrofe. Cherrim fue corriendo a socorrer a todos los Pokémon. Lickilicky logró su propósito que era parar esa maldita guerra de una vez por todas.

-Lo hemos conseguido. ¡Lo hemos conseguido, Chan!

-Sí, hemos conseguido arreglar lo que yo he provocado.

-No te castigues así, Chan.

-No, Klefki, ya no me llames así. Ya no somos amigos. Me vuelvo al bosque, es la única manera de hacer feliz a los demás.

Esas palabras hirieron muy gravemente el corazón de Klefki, sobretodo cuando le llamé por el nombre de su especia. Se puso muy triste. Me fui de ahí con dirección al bosque. La verdad es que hacía mucho tiempo que no me sentía tan culpable, no se provoca una guerra todos los días.

-No, no te vayas.

-¿Qué le pasa a tu amigo? -preguntó Vanilluxe.

-Las palabras de ese Krookodile han herido al corazón de Chandelure. Quiere irse solo a esconderse el resto de su vida.

-Tenemos que ayudarle.

Estuve bajando la colina en dirección al bosque con un ritmo muy lento, volviendo por donde venimos.

-Chandelure, has salvado a estas tres aldeas. Ellos no te lo han agradecido porque están casi todos debilitados, pero todos están muy agradecidos.

-Chan, no te pongas así.

-Los he salvado, sí, pero si no fuese por mí nunca hubiesen necesitado que les salvemos.

Los dejé atrás mientras bajaba lentamente hasta llegar al pie de la montaña. No quise despedirme de nadie, me sentiría como un imbécil. Es como si les dijese “he provocado esta guerra y ahora me dispongo a crear más dolor por otro lugar, adiós”. Mientras pensaba aparecieron dos indeseables.

-Hola, cuanto tiempo, ¿te acuerdas de nosotros? -dijo Mandibuzz.

-Hemos visto que has salvado la zona y eso no nos ha gustado nada. -dijo Honchkrow.

-Eso, acabad con mi sufrimiento. Total, seré más útil muerto que vivo.

-Oh, no nos vas a dar pena, Chandelure. Vamos a acabar contigo para vengarnos de Krookodile quieras o no. -dijo Honchkrow.

Los dos Pokémon decidieron empezar a atacarme cuando, de repente, un Rayo de hielo atravesó a ambos Pokémon dejándolos debilitados.

-Lo siento por lo de antes.

Era Glaceon, responsable de ese poderoso Rayo hielo. También era la responsable de aquella voz angelical que escuchamos en la cabaña de antes de subir la montaña y que odiaba a los hombres.

-Pensaba que ibas a la pelea, pero nos has salvado a todos. Lo siento por tratarte así antes. Muchas gracias, Chandelure.

-No me las des, no me lo merezco. Lo siento yo por causar tantas molestias.

Seguí caminando y llegué al extenso prado. Todo estaba tranquilo cuando, de repente, un Pokémon venía corriendo a mucha velocidad procedente del río. De golpe, vi a ese Pokémon justo delante mio. Se trataba de un Greninja y estaba suspendido en el aire. Venía a atacarme pero una telaraña lo paró en seco.

-¿Qué es esto? -preguntó Greninja.

-No ataques a este Pokémon, te han engañado. -dijo Spinarak mientras se dejaba mostrar. Estaba escondido mientras le tendía la trampa a Greninja, ese Spinarak era muy rápido tejiendo telarañas, y encima eran casi invisibles y bastante fuertes.

-¿Qué haces aquí? ¿Y porqué me defiendes? -pregunté extrañado y algo enfadado.

-Tranquilo, llevo siguiéndoos desde que salisteis de Tehorria. Os he estado espiando y he visto que no eres un mal Pokémon. Voy a ayudarte.

-Gastly me dijo que tú eras el responsable de que capturasen a nuestro amigo Clawitzer. -dijo Greninja enfadado.

-A ver, en parte sí.

-No, no digas eso, Chandelure. Gastly es un manipulador. Es culpa suya que te sientas así.

-¿Estáis hablando de mi? -apareció Gastly. -Jajaja. Claro que fue su culpa. No te dejes engañar, Greninja.

-Nunca más confiaremos en ti, Gaslty. -dijo Spinarak.

-Bueno, eso es si sales de aquí con vida. Greninja, ayúdame.

Greninja no sabía a quién creer. Era normal, no tenía información suficiente. Además, seguía atrapado por la telaraña.

-Ese Gastly es malvado. -dijo Klefki mientras venía corriendo con Vanilluxe y Glaceon.

Greninja vio que muchos Pokémon estaban de lado de Chandelure, así que decidió crear una Sombra vil para convertirse en un Pokémon fantasma gracias a su habilidad Mutatipo y poder escapar de la Telaraña. Sabía que aunque se juntara con Gastly tenía todas las de perder, eran demasiados Pokémon.

-Eh, no te vayas. -dijo Gastly.

-Un momento, Gastly. -dijo Spinarak. -Volviendo a lo de antes, ¿y si el que no sale con vida de aquí eres tu, qué pasaría?

Gastly se puso a correr, pero Spinarak, Klefki, Vanilluxe y Glaceon le atacaron a la vez y lo lograron derribar.

-No te sientas mal, Chandelure, he visto que el causante no has sido tú, sino Gastly. Puedo ayudar a limpiar tu nombre en Tehorria. -dijo Spinarak.

-¿Para qué? Ya es demasiado tarde. He causado mucho daño. -me puse a llorar. -Ese Krookodile tenía razón. Los Pokémon de fantasma no me quieren y al resto de Pokémon les hago pasar miedo. No merezco vivir, mejor terminar con tanto sufrimiento.

-¿Y nosotros no somos nadie? A nosotros no nos das miedo y a los que acabas de salvar tampoco. Si no estuviesen tan débiles te hubiesen dado las gracias.

-No digas tonterías. ¿Porqué iban a dar las gracias a alguien que ha provocado una guerra en sus pueblos natales?

-Chandelure, para de culparte ya. -dijo Spinarak. -Mira, necesito saber algo de ti. Me gustaría saber porque te fuiste de la ciudad. Quiero ayudarte y animarte pero para eso necesito saber la verdad. Como dije antes, no creo que seas un mal Pokémon. Antes vivías en la mansión con el resto de Pokémon fantasma y eras muy conocido pero no por ser malo, al contrario, pero... ¿Qué te pasó? Necesito saber tu pasado.

-¿En serio te interesa mi pasado? -dejé de llorar.

-Claro. -dijeron Spinarak, Klefki, Vanilluxe y Glaceon al mismo tiempo.

-No sé que ganaréis con eso, pero bueno, os lo contaré todo, pero con la condición de que me dejéis ya.

-Nosotros oiremos tu historia y te dejaremos en paz con la condición de que luego nos escuches a nosotros.

-De acuerdo. Pero luego, me voy al bosque.

A lo lejos venía Swampert corriendo.

-¿Qué está pasando aquí? -dijo Swampert mientras saltaba hacia mí. Spinarak lo paró con sus telarañas. -¿Qué haces, Spinarak? Tengo que vengarme de Clawitzer, por si no lo sabías este Pokémon provocó el rapto de un compañero mío.

-¡Calla, Swampert! Chandelure nos va a explicar su pasado y así sabremos toda la verdad. Si no te interesa lárgate, pero no molestes. -dijo Spinarak.

-No creo que os interese el pasado de un Pokémon tan insignificante como yo, pero iba a empezar a explicarlo justo cuando has aparecido, así que voy a empezar.


Capítulo 12:
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Capítulo 12: El pasado de Chandelure.

-Yo nací en la casa encantada de Ciudad Tehorria. Era hijo de los amos de la casa, los Chandelure. Supongo que Klefki y Spinarak los conocían.

El volver a decir Klefki en vez de Key volvió a hundir a Klefki.

-Mis padres estuvieron cuidándome durante mucho tiempo en la planta más alta del castillo encantado.

-¿Pero no era una casa? -preguntó Swampert.

El resto de Pokémon le miraron mal y yo le ignoré. Seguí con la explicación.

-La mansión encantada era la atracción estrella de Tehorria. Nuestra ciudad era famosa por la torre encantada. Mucha gente iba a visitarla para pasar un poco de miedo, gustaba mucho a la gente.

-Primero una casa, luego un castillo, después una mansión y ahora una torre. No entiendo nada. No se muy bien donde nació, pero bueno... -murmuró Swampert.

-Cuando cumplí cierta edad mi padre me dijo que ya estaba preparado para asustar y me destinó a la entrada de la torre. Aún era un Litwick. Me dedicaba a guiar a los Pokémon con mi luz. Cuando los Pokémon abrían la puerta de la torre yo me aparecía delante de ellos y les guiaba hacia las diferentes habitaciones del terror. De vez en cuando desaparecía y me apagaba para asustar más a los Pokémon. Les intentaba marear haciéndoles hacer vueltas sin sentido. La sala principal estaba totalmente a oscuras, así que solo podían ver si estaba yo presente.

-Si, la verdad es que dabas mucho miedo. -dijo Spinarak. -Yo entré una vez y no podía parar de temblar.

-Unos cuantos Pokémon vivían con nosotros como por ejemplo Gastly, Haunter y Gengar, entre muchos otros, que asustaban bastante bien, aunque, concretamente, los tres que he mencionado eran un poco traviesos, más de una vez tuvimos problemas con algún Pokémon por culpa de esos tres. En los tiempos libres no me gustaba estar con ellos, ya que no les caía bien. Me decían que era el mimado de Chandelure por ser su hijo y me trataban mal. Y no era cierto, la verdad es que nos trataban a todos por igual, pero ellos no querían admitirlo, preferían odiarme. Cuando evolucioné a Lampent, el odio que tenían hacia mi iba en aumento. Mis padres me ayudaban sobre ese tema, pero el odio es muy difícil de tratar. Mis padres me querían mucho, eran grandes Pokémon. Cuando fui Lampent me trasladaron a una habitación más arriba. Me hacía pasar por una lámpara para asustar a los que entraban en la habitación. La verdad es que mi relación con el resto de la mansión seguía igual. El problema fue cuando evolucioné a Chandelure. En ese momento, mi padre me destinó al piso inferior al suyo, ya que el creía que tenía muchas capacidades para asustar siendo un Chandelure, pero eso provocó que los Pokémon me odiasen todavía más. Aunque los turistas que se atrevían a entrar cada vez eran más desde que yo evolucioné a Chandelure, la torre iba muy bien encaminada y fue una época muy buena, pero, pocos días después mis padres murieron de una enfermedad que desconozco. Se suponía que yo era el siguiente que tenía que reemplazar a mis padres, pero Gengar se apoderó de la torre diciendo que yo no estaba preparado, que la pena que sentía por mis padres iba a perjudicar la imagen del lugar. Entonces, junto a Gastly y Haunter, los tres amigos me expulsaron de malas maneras aprovechando que yo estaba vulnerable por la muerte de mis padres.

-Oh, eso es horrible. -dijo Glaceon. -Cada vez me siento peor de haberte hablado mal antes. Perdón. -dijo con una voz avergonzada.

-No sabíamos que sufrías por culpa de tus compañeros. -dijo Spinarak. -Se te veía muy feliz cuando salías de la torre.

-Tenía que mantener una sonrisa, teníamos que dar buena imagen delante del público. Además, realmente yo estaba feliz haciendo lo que hacía, pero no con quien lo hacía. Todos los problemas relacionados con la Torre Encantada empezaron justo después de la muerte de mis padres. Ese día estaba muy deprimido. Estuve llorando toda la noche por lo que le pasó a mis padres. Me fui a un hotel para descansar, ya que no tenía adonde ir, y pasé allí la noche. Cuando desperté, los Pokémon me echaron del hotel y, más tarde, de la ciudad. De repente nadie me quería ni ver, aún no sé porque, así que me fui al bosque, donde permanecí un mes, mas o menos, escondido de todo el mundo. Hasta que apareció Garbodor y volví a entrar, aunque ya sabía que no sería bien recibido. Realmente, fue Garbodor el que me obligó a entrar de nuevo.

-¿Así que eso pasó? -dijo Spinarak. -Me cuesta creerte. Justo después de la muerte de tus padres, hubieron ataques frecuentes en Tehorria con tu firma y con muchas quemaduras en las casas. Todo el mundo decía que estabas pagando con la ciudad lo que le pasó a tus padres, por eso no queríamos que te acercaras, aunque de haber sabido que estabas en el bosque hubiésemos ido a por ti a capturarte.

-No, no fui yo. No fui yo ni la primera vez. Luego no me dejabais entrar, veníais a por mi muy violentamente, así que tuve que quedarme en el bosque durante un mes escondido para que nadie me viese. No me alejé más porque me gustaba mi ciudad natal, no quería irme. No quería abandonar mi querida ciudad por algo que no sé porqué pasa. Yo quería esa ciudad, era donde me había criado y donde tengo muy buenos recuerdos con mis padres. Yo nunca atacaría a ninguna ciudad y, mucho menos, a mi ciudad natal. No podía investigar porque nadie podía ni verme, tuve que esconderme en el bosque y aprender a vivir solo. Estar completamente solo durante un mes es una tortura. Después, entre unas cosas y otras, Garbodor me obligó a ir con él.

-Y ahí es cuando me viste hablando con Gastly, que estaba con Muk y los demás. -dijo Spinarak.

-Si. ¿Qué te decía Gastly?

-Pues creo que me estaba explicando que posiblemente te mostrarías dentro de la ciudad junto con Garbodor, próximamente. Me lo dijo para que te capturase. Entonces el huyó y yo te paré los pies. Lo siento por creer a Gastly.

-Pues yo vi a Cryogonal hablar con Gastly un día. -dijo Klefki. -Puede ser que... Por cierto, venimos aquí a por Cryogonal, para ver si sabía la verdad.

-Cryogonal, Cryogonal... -estuvo pensando Vanilluxe. -Ah, si. Hace dos días vino un Cryogonal. Cuando vino él, Lickilicky y Cherrim estaban bien y todo estaba en paz. De hecho, Cryogonal se fue porque Lickilicky desapareció y eso provocó la gran guerra. Me contó que un Pokémon le obligó a salir de Tehorria porque le estaba amenazando.

-Posiblemente fuese Gastly. Como nos engañó a todos. -dijo Spinarak furioso.

-Lo intentó conmigo, pero no pudo. -dijo Klefki. -Nosotros eramos un clan que ayudábamos a los Pokémon más desfavorecidos, por eso Gaslty le interesaba separarnos, para que no ayudásemos a Chan. ¿Sabes dónde se fue Cryogonal?

-Pues no lo se. -dijo Vanilluxe mientras pensaba. -Pero posiblemente fuese Gastly quien provocó la guerra junto con la ayuda de otros Pokémon.

-Y supongo que también fue el causante del rapto de Clawitzer y te inculpó a ti. -dijo Swampert. -Realmente todo encaja. Lo siento por culparte, Chandelure, no era mi intención.

-Pues cuando Spinarak me echó a telarañas de las alcantarillas salí a la ciudad con Garbodor y empezó a atacar a todos los Pokémon. Intenté pararlo incluso jugandome la vida en ello. -dije. -Encarcelaron a Garbodor y me echaron de nuevo. Allí conocí a Klefki.

-Weezing no me lo contó así. -dijo Spinarak. -Weezing me dijo que estabais luchando para destrozar la ciudad, como si fuese una atracción para vosotros, pero veo que estaba equivocado. Entonces, al saber que tu escapaste con vida intenté pararos los pies y desde entonces que os sigo a escondidas. Vi vuestra batalla contra Jellicent. También vi la catástrofe de la guerra... Y saber que todo eso fue culpa de Gastly...

-Pues eso, el resto de la historia ya la sabéis. Estuve luchando hasta que Krookodile, me abrió los ojos y ya está. ¿Puedo irme ya?

Gastly se estaba yendo sigilosamente, pero Swampert lo cazó.

-¿Has estado escuchando?

-No. -dijo Gastly disimulando muy mal.

-No mientas.

-Vale, sí. Os he estado escuchando, ¿y qué? -Gastly se escapó de Swampert. -No podéis hacer nada. Soy Gastly, el informador espía del clan Gengar. Y a eso voy, a informar. Si no informo pronto de esto me meteré en grandes problemas. Todo lo que habéis contado es cierto. Ya no tiene sentido seguir escondiéndome. El único problema fue el tonto de Garbodor, que le incitamos a hacer el mal cuando pertenecía al clan de Klefki, pero llegó al punto de que actuaba solo por su propio bienestar. Ese Pokémon era y es muy egoísta.

-¿Así que por culpa tuya Garbodor cambió tanto de actitud? ¿Y por eso echó al resto de mi clan con tu ayuda? ¡Onda Trueno!

Gastly cayó al suelo paralizado.

-El comportamiento tóxico de Garbodor no me hizo nada porque tengo una defensa anímica de acero. -dijo Klefki enfadado.

-Pfff, que malo, jajaja.

-Silencio, Gastly. Ya nos puedes estar contando todo lo que no sepamos. -Klefki tenía a Gastly dominado.

-Es que Chandelure lo ha explicado muy bien, le pondría un diez en lengua.

-¿Encima cachondeo?

-Si, vale. Yo soy el responsable de que os atacaran en el mar. Jellicent formaba parte de nuestro clan. Honchkrow también formaba parte de nuestro clan. Weavile y Froslass también. Y Krookodile también. En el volcán, hogar de los Pokémon de fuego, no hizo falta montar un follón porque vi a Garbodor jodiendo por su cuenta, así que no hizo falta entrometerme allí. Garbodor era nuestro aliado hasta que se volvió muy egocéntrico y empezó a atacarnos a nosotros y todo. Garbodor fue el culpable de todo. Yo avisé a Spinarak porque vi a Garbodor acercarse a Chandelure y tenía mala espina. Sino llega a ser por Garbodor podríamos haber pasado toda nuestra vida atacando la ciudad y divirtiéndonos por la noche mientras de día nos trataban como héroes en la ciudad. Vivíamos como dioses a costa de Chandelure. Pero Garbodor lo jode todo a su paso. Todo es culpa de Garbodor, tendríamos que haber acabado con el cuando pudimos.

-¿Así que tu fuiste el causante de la guerra? -dijo Vanilluxe muy enfadado.

-Si, pero yo solo soy un mandado, yo no soy el que corta el bacalao. No se quien será porque se lo dicen a Haunter y el me manda a mi las órdenes, pero lo encontraréis en la mansión encantada.

-¿Pero cómo podéis ser tan crueles? ¿Os habéis aprovechado de Chan hasta el punto de culparle de vuestros ataques y no habéis parado hasta hundirle en la miseria solo para seguir viviendo bien a costa de su felicidad y hasta de su propia vida? -dijo Klefki indignado y bastante enfadado.

-Yo puedo convencer al clan Muk de la verdad, pero aunque tengamos buena relación con la policía local, el clan Gengar también la tienen. Será difícil convencer a Pyroar, es muy tozudo. -dijo Spinarak. -No necesito saber más. Voy a Tehorria lo antes posible para intentar arreglar un poco el asunto. Chandelure, no te pongas así. Estoy contigo al 100%. Espero tu llegada y que nos encarguemos al maldito clan Gengar. Lo siento por ponerte trabas en el pasado, no volverá a pasar, estas telarañas estarán de tu lado.

Spinarak se fue corriendo a Tehorria sonriéndome.

-No, no vayas. -dijo Gastly preocupado.

-Quieto ahí, Gastly. -dijo Vanilluxe. -No te perdonaré jamás lo que has hecho en nuestras aldeas.

-Ni yo lo que le hiciste a mi antiguo clan Klefki.

-Ni yo lo que le hiciste a mi compañero Clawitzer. Tranquilos, chicos, nosotros nos encargamos de mantener a Gastly en buenas manos.

-Hay que hacerlo por todos nosotros. Vamos a por ellos, que la justicia caiga sobre ellos. No sabemos donde está Cryogonal y no da tiempo a buscar a Ditto, así que tenemos que ir nosotros tres, no hay otra opción. Chan, por favor, no te sientas culpable. El único culpable aquí es el clan Gengar.

-Vanilluxe, venga a nuestro pueblo. -dijo Glaceon.

-No te preocupes. Lo haré por todos vosotros y por Chandelure. Pero, conociéndote, me extraña que me pidas eso, Glaceon. Lo normal es que me dijeses que lo deje pasar y que no ataque a nadie.

-Es que... -Glaceon de emocionó un poco. -Es terrorífico lo que le han hecho a Chandelure. No pueden quedar impunes. Vale que odio el combate, pero todavía odio más las injusticias tan crueles.

-Es verdad. Chan, necesitamos tu ayuda, tú mejor que nosotros conoces la torre. Ya verás que una vez acabemos con ellos ya te sientes mejor. Por favor, Chan, vuelve. Si te rindes ahora le estarás dando la victoria al clan Gengar, les estarás dando la razón a ellos y estarás aceptando que la violencia te ha ganado y eso no es cierto. La violencia nunca gana. Ningún Pokémon nace para ser maltratado, todos podemos ser felices. No hagas que el gran esfuerzo que hicieron tus padres fuese en vano. Piensa que cuando te fuiste tuvieron que cerrar la Torre encantada porque recibieron muchas quejas de violencia. Tus padres trabajaron mucho en esa Torre para que ahora un par de cretinos lo destrocen en tan poco tiempo. Pero, sobre todo, no hagas que la mayor creación de tus padres caiga en el olvido, no permitas que te obliguen a esconderte de los demás, esconder a un tan gran Pokémon como lo eres tu es un pecado. Doy gracias a tus padres por haberte tenido. Piensa en el regalo más grande que les dio la vida a tus padres y a la vez la mayor creación que hicieron. Tú. No permitas que gane la violencia, no te creas lo que el clan Gengar te han dicho en el pasado, todos tenemos derecho a ser felices. Chan, por favor, iremos juntos a derrotarlos.

-¡¡¡Ánimos, Chan!!! -dijeron todos a la vez con fuerza.

-No les escuches, Chandelure, no saben lo que dicen. -dijo Gastly.

Golpeé a Gastly para que se callase.

-Cállate, Gastly. -empecé a llorar de la emoción. -Muchas gracias, Key. Muchas gracias a todos. -me puse a llorar mucho.

Klefki se emocionó de nuevo al volver a escuchar su mote.

-Eso quiere decir...

-Sí, Key, vamos. Vamos los tres a cargarnos a ese clan del demonio.

-Oh, Chan, nunca había visto tus llamas relucir tanto. Tienes un aspecto muy intimidatorio. Me das miedo hasta a mi.

-Esto pinta mal. -dijo Gastly mientras estaba atrapado por Swampert.

Ese Gastly decidió Autodestruirse. No surtió casi efecto, fue una autodestrucción muy débil, se notaba que no estaba acostumbrado al combate.

-¿Porqué a explosionado? -preguntó Swampert.

-Da igual. Tu vigílalo que nosotros nos ocupamos de resolver este problema. -dije muy convencido.


Capítulo 13:
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Capítulo 13: Emboscada en el bosque.

Nos despedimos de Glaceon y Swampert y nos fuimos hacia Tehorria, pero antes había que atravesar el bosque que lo rodeaba.

-Chan, ¿te pasa algo? Te veo más apagado de antes.

-Normal, no se cuanto tiempo llevamos sin dormir, pero seguramente unos tres días. Necesitamos dormir antes de adentrarnos en la ciudad. Podemos dormir en el bosque unas horas.

-Buena idea, Chandelure. Durmamos un poco.

-Por cierto, Vanilluxe, ¿porqué no nos llamas por nuestros apodos como lo hacemos Chan y yo? Te voy a poner un apodo.

-No, no hace falta. No me van mucho esas cosas...

-Ya está. Te llamaré Liba.

-Ya he dicho que no...

-Decidido. Liba me gusta. -dijo Klefki mientras sonreía.

-Bueno, él es así, no se lo tengas en cuenta, le coges cariño enseguida. -le dije mientras sonreía.

Llegamos y entramos al bosque buscando un sitio tranquilo para dormir. Yo les dije que fuésemos donde estuve yo solo, pero Klefki no quería porque decía que sino me entristecería recordar el tiempo que estuve allí solo. Así que nos alejamos del rio. De repente, mientras avanzábamos, se podían ver una especie de cactus falsos hechos de paja por alguien. Eso me daba mala espina.

-Yo no se si es la falta de sueño pero me parece que aquí hay muchos cactus. -dijo Klefki extrañado.

-Cuidado chicos. -advirtió Vanilluxe mientras veía una sombra moverse entre las copas de los árboles.

-Porque estaba despistado, pero como vuelva a aparecer no le dejaré escapar. -dijo Klefki desafiando a ese Pokémon misterioso.

Acto seguido volvió a aparecer la sombra como si estuviese respondiendo el desafío de Klefki, a ver si lo podía cazar. Entonces Klefki le vio e hizo un Cerrojo feérico. El Pokémon cayó al suelo.

-Ah, recórcholis, pues era verdad que me ibas a cazar. No te veía capaz, sinceramente. -dijo el Pokémon capturado en el suelo. Se trataba de un Shiftry.

-¿Porqué nos espiabas? -le preguntó Klefki.

-¿Qué porqué? Gourgeist, explícaselo tú.

-¿Porqué has dicho mi nombre? Yo quería aparecer en plan guay y muy misterioso, me has fastidiado la sorpresa. -Gourgeist se dejó mostrar de detrás de un árbol. -Da igual, ya es muy tarde. Pues veréis, como todo el mundo sabe hoy es Halloween.

-No, no lo es. -dije.

-Y por eso hoy quería celebrar Halloween. -dijo Gourgeist un poco enfadado.

-No, hoy no es Halloween. -dijo Klefki.

-Y buscaba amigos para celebrarlo. -dijo Gourgeist mientras se aguantaba la rabia.

-No, realmente no es Halloween, es un día normal. -dijo Vanilluxe.

-No, no lo es. -dijo Shiftry.

-¿Pero tu, Shiftry, de qué lado estás? -le dijo Gourgeist muy enfadado. -Da igual. Veréis, Shiftry tiene miedo de ataques de lucha, ¿sabéis?

Mientras hablaba Gourgeist nosotros pasamos de largo para ir a Tehorria.

-Oye, ¿qué supone que estáis haciendo? ¡Qué os estoy hablando!

-No tenemos tiempo para tus tonterías, tenemos prisa. -dije.

-Ahora veréis, jajaja. -Gourgeist le lanzó el ataque Halloween a Shiftry. -Mirad a Shiftry transformado en fantasma, ya no le podréis dar con vuestros ataques de lucha, jajaja.

-¿En serio tenemos pinta de Pokémon de tipo lucha? -dijo Klefki.

-Tenemos otros ataques para derrotarlo, no nos hace falta la lucha. -dije.

-Correcto, correcto. Mis compañeros tienen razón. -dijo Vanilluxe mientras asentía con la cabeza.

-¿Pero cómo os atrevéis a despreciarme de esa manera? Shiftry, acaba con ellos.

-Cuidado, chicos, al adquirir el tipo fantasma el cerrojo feérico ya no surte efecto. -dijo Vanilluxe.

Shiftry vino corriendo hacia nosotros y le hizo una Sorpresa a Klefki que le hizo retroceder. Vanilluxe le contraatacó con un Rayo Hielo que consiguió tumbarlo enseguida.

-Oye, Gourgeist, déjate de juegos y déjanos pasar. -dije muy serio.

De repente apareció un Shedinja delante nuestro.

-¿Qué intentas conseguir con esto? -dijo Klefki mientras le atacaba con carantoña.

Por sorpresa de Klefki, Carantoña no dañó al Shedinja. Luego Vanilluxe le hizo Rayo Hielo y tampoco le hizo nada. Entonces caí como había que derrotarlo.

-Cuidado, chicos. Conozco a este Pokémon, solo lo puedo derrotar yo, centraos en Gourgeist.

Me estuve preparando para lanzarle un Bola Sombra y, de golpe, un cactus me atacó, se trataba de un Cacturne camuflado.

-¿Te ha gustado mi habilidad ninja?

-¿Así que tu eras el responsable de esos cactus tan feos? -dije burlándome de el.

-¿Cómo que feos? -Cacturne se hundió. -No digas eso que me deprimiré, me costó mucho hacerlos. -Cacturne volvió en sí. -No vas a poder atacar a Shedinja, no lo voy a permitir. Tus amigos no lo pueden derrotar y Shedinja no los dejará escapar, así que esta batalla tiene contrarreloj. Sé que no te atreves a lanzarme un Lanzallamas porque sino incendiarías el bosque y eso no puede ser, ¿no? Jajaja.

Ese Cacturne tenía razón. El bosque estaba lleno de cactus hechos con paja y algunas hojas. Un ataque de fuego provocaría un incendio forestal. No podía usar un ataque así. Estaba en una clara desventaja de tipos, pero algo había que hacer.

-Tienes razón, no puedo atacarte con ataques de fuego, pero yo no solo tengo ataques de fuego.

Le lancé un Rayo Confuso y empezó a golpearse a el mismo. Luego le ataqué con Ácido. Le hizo mucho daño. Cacturne, enfurecido, hizo Doble Equipo volviéndose a camuflar entre los cactus falsos.

-¿Ahora que harás, Chandelure? No sabrás de donde viene el ataque, jajaja. ¿Te pensabas que era tan fácil de derrotar? -dijo Cacturne mientras se movía entre los cactus falsos.

En mi espalda saltó Cacturne hacia mi para darme con Tajo Umbrío pero le vi a tiempo y pude reaccionar dándole con Bola Sombra justo delante mío. Su Tajo Umbrío no me llegó a dar por muy poco. Bola Sombra no era muy efectivo pero Cacturne ya estaba débil y fue suficiente para derrotarlo. Lo propulsó contra un árbol debilitándole. Vi a Klefki y a Vanilluxe atacar desesperadamente a Shedinja pero lo único que pudieron hacer fue paralizarlo. Fui corriendo para rematarlo pero Gourgeis me paró los pies.

-Si derrotas a Shedinja yo derrotaré a este pequeñín. -dijo Gourgeist mientras aguantaba a un Trubbish.

-Que cobarde eres. ¿Necesitas tener un rehén? ¿Sólo así te sientes seguro de ganar? Cobarde. -dije intentando que lo soltara. -Además, si yo no sé ni quien es ese Pokémon.

-¿Qué has dicho? -Gourgeist lanzó a Trubbish y desapareció. Parecía muy enfadado.

Gourgeist apareció delante mío golpeándome con Golpe Fantasmal. Me hizo mucho daño. Mientras se alejaba logré alcanzarle con Bola Sombra. Le hice mucho daño.

-Pegas fuerte, Chandelure. Pero yo soy más veloz. Yo también soy fuerte, acabaré contigo en un abrir y cerrar de ojos.

De repente, Trubbish le lanzó un Bomba Lodo y logró acabar con él.

-Esto por capturarme sin razón aparente. Toma, toma y toma.

Para ser tan pequeño, Trubbish estaba muy enfadado y tenía la energía característica de un niño. Logró acabar con Gourgeist. Si no fuese por él nos habrían derrotado. Enseguida, aprovechando que Shedinja estaba paralizado, le hice un Infortunio y logré acabar con él.

-¿Estáis bien, chicos?

-Chan, no quiero enfrentarme nunca a otro Pokémon así, lo he pasado muy mal. -dijo Klefki entre lágrimas.

-Es horrendo, la verdad que sí. Si no fuese por ti nos hubiese derrotado. -concluyó Vanilluxe.

-Denle las gracias a ese Trubbish.

-Hay una cosa de ese Trubbish que me resulta familiar... -dijo Klefki mientras pensaba en ello. -Ya sé, es uno de los hijos de Garbodor.

-Yo soy huérfano, no tengo padres. Me niego a llamar a ese engendro “padre”.

-¿Qué ha pasado? -pregunté extraño.

-Pues mira, Chandelure, la historia es que cuando nos metieron en la cárcel, Garbodor no podía soportarlo. Entonces nos ordenó a todos, sus cinco hijos, que nos autodestruyéramos para hacer un agujero en la pared para que el pudiese huir e ir a por ti. No dejaba de decir que tú eras el culpable de todo y que merecías la muerte. Intenté pararle los pies a mis hermanos, pero se autodestruyeron y Garbodor pudo salir gracias al agujero que hicieron. La razón por la que yo no me autodestruí fue porque yo fui el único que se dio cuenta, cuando nos metieron en la cárcel, de que lo que estábamos haciendo estaba mal. Garbodor se fue corriendo sin tener en cuenta la salud de sus hijos. Mis hermanos no se donde están, y tampoco se si están vivos, pero a mi me afectó mucho el abandono de Garbodor y ver a mis hermanos sufrir delante de mi. Entonces, Muk me adoptó al día siguiente y me enseñó valores, le debo mucho a ese Muk. Entonces, a los cuatro días, es decir, hoy, llegó Spinarak y nos contó la historia de Chandelure. Tu historia. Todo el equipo de Muk se movilizó para limpiar el nombre de Chandelure, pero Muk dijo que aún era muy temprano para que Chandelure entrara en la ciudad, no era tan fácil hacer recapacitar a los Pokémon. Entonces me ofrecí voluntario para ir a avisaros, ya que no estabais muy lejos, según Spinarak. Me costó mucho convencer a Muk, pero al final me concedió mi primera misión que era ir a avisaros de que aún no entraseis a Tehorria, sino se formaría el caos. Entonces me puse en marcha en seguida. Mientras cruzaba el bosque, oí una explosión cerca del rio. Oí a Gourgeist diciendo que había sido Gastly. No sé como supo que esa Explosión fue de Gastly, a lo mejor es algo que solo ellos lo detectan, vete a saber. Y empezó a llamar a Shiftry y a Cacturne. Entonces me vieron y me capturaron. Estuvieron hablando de que si Gastly se había autodestruido significaba que algo iba mal. Me obligó a explicarles todo lo que sabía y decidieron esperarte y usarme como rehén. Te tendieron una trampa.

-Muchas gracias, Trubbish. -dije muy agradecido. -Muchas gracias por la información. De momento nos quedaremos a dormir en el bosque. Si al despertar no podemos entrar aún, iremos a por Ditto o Cryogonal, ¿no Klefki?

-Bueno, podemos intentarlo, pero no se donde andarán.

-Escúchame bien y no te olvides de esto, Trubbish, no te vuelvas a acercar a un Pokémon fantasma por estos lares. -cuando dije eso, Trubbish se fue corriendo. -Un momento, yo no cuento, que yo no te voy a hacer nada.

-Ah, vale, jajaja.

-Pues eso, Trubbish, dentro de unas diez horas vuelve aquí, nosotros te esperaremos y dinos si podemos entrar o no, ¿vale?

-Vale. Pues hasta mañana. Descansen. Buenas noches a todos.

-Adiós. -dijeron Klefki y Vanilluxe a la vez.

-Pues yo creo que aquí ya podremos dormir bien. -dije.

-Si. Pues todos a dormir, que tengo un sueño... -dijo Klefki mientras bostezaba. -Buenas noches, Chan. Buenas noches, Liba.

Era un poco peligroso dormir con lo que está pasando y, encima, en ese bosque, pero Klefki se durmió extremadamente rápido y Vanilluxe y yo decidimos hacer lo mismo. La guerra nos debilitó mucho a todos.

-Buenas noches a todos. -dijimos Vanilluxe y yo.


Capítulo 14:
Para entender este capítulo al completo, podéis ir al Fanfic de REDVOLK: El equipo Destroyer.
Spoiler

Parte 1:
[spoiler]Capítulo 14: Un día sin Chandelure (parte 1).

¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¡Ah!, soy un narrador, que habitaba en la mente de Chandelure, sin criterio ni opinión ni personalidad. Chandelure me ha dejado tirado mientras dormíamos todos. Estaba acostumbrado últimamente a despertarme de los chirridos molestos de Klefki y me he confiado, esta vez Chandelure se despertó antes. ¡Oh!, hablando del rey de Roma, Klefki se está despertando. Si tuviese emociones supongo que de hacerlo sentiría lo que los Pokémon llaman “miedo”, pero voy a tener que hacerlo, entraré en la mente de Klefki mientras buscamos a Chandelure.

*Una vez dentro de la mente de Klefki, éste empieza a despertarse poco a poco y empieza a pensar.

El cielo es azul, los árboles verdes y Chandelure es mi mejor amigo, ¿qué puede salir mal? Voy a gritar como cada mañ...

-¿¡Dónde está Chan!? -grité asustado.

-No está aquí. -dijo Trubbish detrás de mi asustándome, ya que no sabía que estaba allí.

-¡Ah!

-Tranquilo, soy yo.

-¿Qué son esos gritos? ¿Otra vez igual, Klefki? -dijo Vanilluxe quejándose.

-Me llamo Key, somos un equipo. -dije medio triste medio enfadado. -Liba, Chan no está, estamos solos. -concluí realmente desesperado, casi llorando.

-Se fue a ayudar a un amigo, me dijo que os lo dijese y que esperaseis aquí a su llegada, que no tardaría mucho. Se fue con un Serperior y un Larvitar y le contaron a Chan no se que de un Dusknoir. Iban hacia Villa Celest... Huy, me dijo que no dijera donde iba, que sino le seguiríais y...

-¿A Villa Cetert...? ¿Y qué más? Hay que ir a ayudarle. Dusknoir, Serperior... suena peligroso. -dije desesperado.

-Se dice Villa Celeste, yo sé donde está. -dijo Vanilluxe tan serio como siempre.

-Ese Serperior no tenía pinta de ser un mal Pokémon, no sé porque dices que suena peligroso, la verdad es que era bastante...

-Estoy tan preocupado por Chan que solo he oído dos palabras de las que has dicho, Serperior y peligroso y por esa razón hay que ir corriendo a por él, seguro que Trubbish ha querido decir que Chan está con un Serperior peligroso.

-Hasta que no vayamos no te callarás, ¿no? -se quejó Vanilluxe.

-Es que si no vas tu me voy solo. -dije convencido dispuesto a todo por Chandelure.

-Pero si no sabes ni como se llama la villa, como para saber ir solo. Anda, vamos que como vayas solo después nos las cargaremos Trubbish y yo por dejarte solo. Y como a ti no hay manera de hacerte cambiar de opinión pues tendremos que ir, que remedio. Anda, vamos.

-Un momento, Vanilluxe. Te lo digo a ti ya que Klefki es un descerebrado y...

-Oye, que te estoy oyendo. -dije un poco enfadado.

-Era la única manera de hacer que me escuchases. Lo que os quería decir era que cuando volváis ya podréis entrar a Tehorria. No se lo dije a Chandelure porque aún no podíais, teníamos un problema que lo hemos resuelto esta mañana después de irse el. Así que cuando lo encontréis decírselo.

-Descuida, nosotros se lo diremos. -dijo Vanilluxe.

Nos despedimos y fuimos en dirección hacia Villa Ceteste. ¿O era Ciudad Celerte? O quizás... Por cierto, ¿cómo estará Chan? ¿Estará bien? Mira a Vanilluxe. ¿Cómo será moverse con ese cuerpo? ¿No se derrite con el calor? ¿Le digo algo? Es un Pokémon muy serio, a lo mejor se enfada. Si, voy a probar decirle algo.

-¿No estás preocupado por Chan? -le pregunté.

-La preocupación solo nos hace más débiles. -dijo Vanilluxe muy serio.

-¿Quieres que...?

-No quiero nada, solo un viaje tranquilo. Admítelo, estamos juntos por Chandelure, no nos caemos bien. Vamos a hacer un camino tranquilo y evitemos enfadarnos entre nosotros.

Decidí callarme ante tanta frialdad por parte de Vanilluxe. Pfff, frialdad... y el es un helado... Pfff..., que chiste más bueno. ¿Se lo digo? Mejor no, seguro que es capaz hasta de dejarme tirado. Un helado frío... En fin, llegamos a una montaña alta que no me hacía ninguna gracia, pero no me atrevía a decirle nada para no enfadarle.

-Detrás de esta montaña está la Villa Celeste. -dijo Vanilluxe.

Le quería preguntar si quería hacer la vuelta, ya que parecía más seguro que pasarlo por encima pero ese Vanilluxe me estaba empezando a dar más miedo que la montaña, así que decidí por no decirle nada. Efectivamente, en poco tiempo apareció un Torterra con muy mala pinta.

-¡¡¡No!!! ¡Es un tipo tierra! No tenemos nada que hacer. También es de planta, si estuviese Chan terminaría con él en un momento.

De repente, Torterra empezó a cargar su Rayo Solar, preparándose para lanzarlo. Vanilluxe empezó a brillar y le lanzó un Rayo Hielo muy potente antes de que Torterra pudiese atacar y lo derrotó de un golpe. Fue increíble.

-Si quieres ir conmigo tendrás que aprender a comportarte o te dejaré solo. No vuelvas a entrar en pánico, es algo que me molesta mucho y atraerá a los enemigos.

-Me está molestando mucho tu actitud. Vale que no te caiga bien, pero no es razón para tratarme así.

Mientras discutíamos, cuando llegamos casi a la cima de la montaña, aparecieron otros dos Pokémon. Se trataba de Simisear y Heatmor.

-Mira a quien tenemos aquí, Heatmor.

-Si, un Pokémon de hielo.

Vanilluxe le lanzó un Rayo Hielo a Heatmor, pero parece que no le hizo nada.

-Que haces, ¿tenías calor? -dijo Heatmor burlándose.

La cara de Vanilluxe cambió de repente y nos fuimos corriendo pero Simisear era muy rápido y nos cortó el camino.

-Adonde vais, ¿no queréis jugar con nosotros? La verdad es que buscábamos amigos para jugar.

-Corre Klefki. -dijo Vanilluxe mientras intentaba escapar.

Heatmor disparó un lanzallamas para evitar que Vanilluxe huya. Yo lancé un Onda Trueno a Heatmor y conseguí paralizarlo. Luego, detrás de mi, Simisear me golpeó, logró noquearme y me desmayé. Al despertarme, estábamos Vanilluxe y yo inmovilizados, estábamos atrapados en una especie de cadenas que salían del suelo. Estábamos en peligro y nadie sabía que estábamos aquí, era nuestro fin.

-¿Te gusta paralizar, Klefki? -dijo Heatmor.

-Huy, has hecho enfadar a Heatmor, jejeje. -contestó Simisear.

-A mi me gusta quemar a los demás Pokémon, ¿sabes Klefki? Y también sabrás que Lanzallamas no quema en un 100% de las veces como lo hace Onda Trueno, así que puede que cuando te consiga quemar hayas muerto ya.

-Déjale, Heatmor. Él lo hizo para protegerme.

-Tu calla, Vanilluxe. -dijo Simisear.

-Bueno, vamos a empezar.

Heatmor me lanzó un Lanzallamas y eso me hacía mucho daño.

-Mmm, no te he conseguido quemar, tendré que seguir intentándolo.

Heatmor volvió a hacerlo. No creo que aguantase otro, necesitaba hacer algo.

-Mmm, ¿tampoco te has quemado? Que mala suerte que llegas a tener, Klefki.

Heatmor empezó a cargar el Lanzallamas cuando de golpe Vanilluxe me gritó.

-Key, la cerradura está abajo de nosotros.

Bajé la vista para poder ver la cerradura, la abrí con Cerrojo Feérico y escapamos corriendo. Heatmor lanzó el Lanzallamas y lo esquivamos por los pelos. De repente se puso a llover y no sé muy bien porqué.

-Esta es la mía. -dijo Vanilluxe. -Key, paraliza a Simisear.

-De acuerdo, Liba.

Le lancé un Onda Trueno a Simisear y no pudo esquivarlo y Vanilluxe empezó a crear una bola delante de él.

-Ahora estás paralizado y no podrás esquivar mi ataque.

-Que repelente eres, ¿crees que vas a poder derrotarme? Un Rayo Hielo no me hará nada por mucho que esté paralizado, un Pokémon de tipo hielo puro no podrá hacer nada para derrotarme.

-Cállate y observa, Simisear. ¡Meteorobola!

Vanilluxe lanzó la bola. Parecía una bola de agua, ¿será por la lluvia? Simisear intentó esquivarla pero se quedó paralizado y no pudo moverse. Meteorobola le dio de lleno y lo derrotó.

-¡Simisear, no!

-Preparate, Heatmor, ahora te toca a ti.

-¡Onda Trueno! -le dí a Heatmor y lo paralicé. -Bien, Liba, ahora es tu turno.

-Si, meteoro...

De golpe dejó de llover, apareció un sol abrasador y apareció un Pokémon en la cima de la montaña.

-¿Quién osa atacar a mis amigos? -dijo el misterioso Pokémon.

-¿Qué tipo de Pokémon es, Liba?

-No consigo verle, el sol me impide ver que especie de Pokémon es.

-Da igual, yo lo paralizaré.

Cuando intentaba paralizarle, el se adelantó con un potentísimo lanzallamas el cual me rozó, aunque fue suficiente para dejarme fuera de combate.

-Ahí está, jefe. Gracias por la ayuda. También es mala suerte que se pusiese a llover y que este Pokémon sepa Meteorobola.

-No te justifiques. Yo te enseñé a invocar al sol y te dije que lo invocases siempre que cambiase el clima, sin excepción.

Vanilluxe intentó darle con Frío Polar a ese Pokémon.

-Donde vas, ¿te piensas que vas a poder darme con ese ataque? Si tengo mucho más nivel que tu.

El sol subió un poco y pudimos ver el Pokémon que nos estaba derrotando. Se trataba de un Chandelure.

-Chan, ¿eres tú? No puede ser.

-Jefe, déjamelos a mi, con el sol ya no podrán hacerme nada.

-De acuerdo, encárgate de ese Vanilluxe.

Heatmor le lanzó un Lanzallamas a Vanilluxe y éste se protegió con una barrera en el último momento. El Lanzallamas impactó de lleno en la barrera, aunque solo yo me di cuenta.

-Que, ¿ya has aprendido que no puedes meterte con nosotros? -decía Heatmor mientras lanzaba fuego por la boca.

De golpe el fuego empezó como a rebotar. Esa barrera de Vanilluxe era algo especial, nunca vi nada igual.

-¿Qué está pasando? -dijo Heatmor asustado.

-¡Manto espejo! -gritó Vanilluxe.

De repente, todo el Lanzallamas salió rebotado hacia Heatmor con una fuerza superior con al que Heatmor lo lanzó.

-Nunca puedes ser tan confiado, Heatmor. -dijo Chandelure mientras le miraba con cara de desprecio y de superioridad.

Heatmor cayó debilitado gracias al Manto Espejo de Vanilluxe.

-Bien, Liba, eres el mejor.

-No cantes victoria, aún queda otro y no voy a poner aguantar otro Lanzallmas.

-Pero no será Chan, ¿no? No puede serlo. -dije triste casi aceptándolo. -Cuidado, que te va a atacar.

Mientras Chandelure preparaba un ataque hacia Vanilluxe, alguien atacó a Chandelure por detrás.

-Deja a mis amigos. Si quieres derrotarles a ellos tendrás que derrotarme a mi primero. -dijo ese Pokémon que nos ha salvado.

-¿Qué haces y quién eres?

-Soy Chan. Compañero de Key y Liba.

-Oh, sabía que no era Chan, te lo dije Liba.

-¿Así que buscas pelea, “Chan”? Vaya nombre más ridículo.

Ambos Chandelure empezaron a luchar. Se movían rápidos, se golpeaban entre ellos y se lanzaban Bola Sombra todo el rato. Al final perdí de vista quién era cada uno, la verdad es que se parecían mucho, aunque era normal, eran de la misma especie. Y, además, el estilo de lucha era el mismo. Vanilluxe y yo nos sentíamos inútiles, ya que no podíamos ayudar a Chan porque no sabíamos quién era. Al final, un Bola Sombra acabó impactando de lleno a uno de los Chandelure, dejándolo fuera de combate. El Chandelure ganador venía hacia nosotros con cara de enfadado, entonces sería...

-¿Porqué me habéis seguido? Le dije a Trubbish que os dijera que no me siguierais. Ha sido cosa tuya, ¿no Key? Anda, seguidme.

Nos fuimos a Villa Celeste donde nos curaron.

-Vale, quedaros aquí, tengo que ir a ayudar a un amigo a derrotar a un Dusknoir.

-Podemos ir a ayudarte...

-No, Key, es muy peligroso. Le dije a Trubbish que no me siguieseis para que no estuvieseis en peligro y lo habéis hecho, hacedme caso esta vez, sino lo volveréis a estar. Quedaros aquí y no os preocupéis por mi, no me pasará nada. Tengo a acompañantes muy poderosos conmigo.

-Vale. De acuerdo, Chan. Confiaré en ti y me quedaré con Liba. Y nos quedaremos en al Villa sin movernos.

-Te lo agradezco. Esperadme aquí, volveré pronto.

Chandelure se fue confiando en nosotros. Es un buen Pokémon, ha ido a ayudar a un amigo y ha decidido retrasar su problema para ello. Suerte Chan.


Parte 2:
A partir de esta parte hasta el final del fanfic, recomiendo leer los Fanfic de javifg92: La Tormenta y el de REDVOLK: El equipo Destroyer, ya que se usarán o se mencionarán muchos personajes de esos Fanfic.
Spoiler
Capítulo 14: Un día sin Chandelure (parte 2).

Nos quedamos solos Vanilluxe y yo. No podía defraudar a Chandelure esta vez. Anda, mira, encima de esa montaña hay algo que brilla, y si... ¡No!, Klefki. Tengo que aguantar... pero estar con Vanilluxe es muy aburrido.

-Lo siento, Key. -dijo Vanilluxe.

Me extrañaron mucho esas palabras por parte de Vanilluxe.

-Estoy acostumbrado a tratar con mis hermanos pequeños, Vanillish y Vanillite y no estoy acostumbrado a que alguien mayor tenga esa personalidad. Mis padres me educaron así y me dijeron que cuidase de mis hermanitos y que fuese muy serio con ellos y a veces me recuerdas a ellos. No te estoy llamando infantil, es una personalidad y lo entiendo. Intentaré no volverte a tratarte como a mis hermanos. Creo que nos podemos llevar bien, eh Key.

Si realmente es un buen Pokémon, me cae bien, pero a veces su actitud...

-Aunque me sigues cayendo mal, solo lo hago para que no haya malos royos.

-No, no, si tu a mi tampoco me caes bien. -dije enfadado. -Mejor vamos a dejarlo así. ¿Damos una vuelta por Villa Celeste, a ver que nos encontramos?

-Vale, va. -empezamos a hablar mientras caminamos sin rumbo fijo.

-Por cierto, tu conociste a Cryogonal, ¿no?

-Sí, estuvo con nosotros un tiempo realmente corto.

-¿Qué me puedes contar de él? ¿Se le veía feliz?

-Decía que huyó de Tehorria porque había un tal Klefki que le trataba mal y le caía fatal.

-¿Había otro Klefki aparte de mi? -dije muy extrañado.

-Me refería a ti.

-¿Qué? Imposible, si nos llevábamos muy bien, estábamos todo el día juntos con Ditto.

-Jajaja, si. Era broma. Dijo que huyó de Tehorria y, al poco tiempo, se tuvo que ir porqué empezó esa guerra a la que asististeis tú y Chan, así que no lo conocí mucho. Pero se le veía un buen Pokémon.

-¿Podríamos ir en busca de él o de Ditto? Me preocupan mucho.

-Le prometiste a Chan que no te moverías de aquí y, además, si no sabes ni donde están.

Esas palabras llevaban razón y yo creo que fue eso lo que hizo entristecerme. Miré a nuestro alrededor. No sabemos como, pero hablando salimos de Villa Celeste sin darnos cuenta.

-¿Qué hacemos aquí? -dijo Vanilluxe extrañado.

-Anda, que nos hemos salido de la Villa, jajaja, que despistados somos.

-A veces, cuando me pongo a hablar, no sé ni lo que estoy haciendo. Volvamos.

Cuando nos dimos la vuelva, encontramos al Chandelure de antes un poco herido.

-¿Adónde vais? ¿No queréis jugar conmigo? Me siento muy solo desde que derrotasteis a mis inútiles compañeros.

-No, gracias Chandelure, tenemos prisa. -dije un poco asustado. Chandelure se interpuso en nuestro camino cuando intentamos pasar por su lado.

-Es muy raro, porque yo nunca he visto a nadie que tuviese prisa dando media vuelva en mitad de una zona tan vacía como esta.

-Porque nos hemos perdido, jajaja... -dije casi temblando.

-Si no era una pregunta, os venís conmigo y punto.

Vanilluxe abrió la boca para lanzar un Rayo Hielo y Chandelure respondió con un brillo muy potente, posiblemente preparando un ataque de fuego.

-Yo de tu no lo haría.

Vanilluxe tuvo que retroceder y ambos se calmaron.

-Entrad a esa cueva.

Chandelure nos indicó una cueva que había en la montaña donde nos lo encontramos la otra vez. Fuimos hacia esa dirección porque no teníamos muchas opciones, Chandelure podía contra nosotros dos tranquilamente, aunque si nos metíamos en esa cueva estaríamos en peor situación, realmente estábamos metidos en un buen problema. Una vez llegamos a la cueva, entramos y, después de unos 30 segundos caminando...

-¡Te traigo comida! -dijo Chandelure.

Algo venía hacia nuestra dirección. No sabíamos lo que era, yo me estaba muriendo de miedo, ¿qué sería eso?

-Hola, amo. ¿Tengo permiso para comérmelos ya? -dijo una voz misteriosa al fondo de la cueva mientras venía.

-Son todo tuyos. Antes casi me matan, así que tú mismo. Aunque ten cuidado, saben pelear.

-Lo tendré, amo. No te preocupes. -mientras dijo esas palabras se dejó mostrar. Se trataba de un Seviper bastante grande. Y tenía una cara de asesino y parece no haber comido en años. -¿Por dónde empiezo? La verdad es que el heladito tiene muy buena pinta. -Seviper se acercó a Vanilluxe. -Aunque... -de golpe Seviper se giró y vino a por mi. -¡Ahora me apetece más un Klefki! Me encanta devorar a los Pokémon débiles y sé que tu eres de tipo hada. -me dio de lleno con Colmillo Veneno, aunque parece que le hizo más daño a el que a mi. -¡Ay, que dolor!

-¿Qué no sabes que, aparte de hada, soy acero? No me afecta el veneno.

-Este Seviper es imbécil, tendría que habérmelos cargado fuera en vez de traeros hasta aquí.

-Tranquilo, amo. No le defraudaré. Conque acero, ¿verdad? -le aparecieron llamas en la boca a ese Seviper, quería hacerme un Lanzallamas.

La verdad es que no me esperaba un ataque como ese de un Pokémon así. Aún así lo esquivé fácilmente balanceándome hacia un lado. Luego, mientras hacía lanzallamas, su cola se estaba volviéndose de metal y me dio de lleno con Cola Férrea, la verdad es que ese Seviper sabía movimientos muy raros para ser un Seviper. Vanilluxe me quiso proteger y le lanzó un Rayo Hielo, aunque Chandelure se puso en medio. Cuando me pude volver a mover, ataqué a Chandelure con Carantoña pero, inesperadamente, el contacto con él me quemó, aunque le hice algo de daño.

-¿Se puede saber que hacéis? ¿Pensáis que podréis contra los dos? Si apenas podéis vosotros dos contra mi solo.

Chandelure empezó a ponerse de color rojo y soltó Sofoco con una potencia muy alta hacia Vanilluxe, por suerte, él lo esquivó.

-Chandelure, hay una cosa que no sabes de mí. Yo aprendo muy rápido ataques y antes te vi hacer el Día Soleado. -dije confiado.

-¿Qué me quieres decir con eso?

-Vanilluxe, ¿lo probamos?

-Venga, dale, estoy preparado.

-Lo siento, Chandelure, hemos ganado. ¡Danza Lluvia! -no estaba seguro de que funcionase, pero sí, empezó a llover dentro de la cueva.

-No puede ser. -dijo Chandelure muy asustado.

-Sí que puede ser, Chandelure. ¡Meteorobola!

Chandelure se fue todo lo rápido que pudo, pero meteorobola le alcanzó y cayó debilitado, no era lo suficiente rápido para escapar. Nos giramos los dos y le miramos a Seviper con cara de locos. Seviper entró en pánico y se adentró en la cueva. Yo le alcancé con Onda Trueno, la verdad es que los ataques de apoyo a los otros Pokémon se me dan muy bien.

-No podréis contra mi. -dijo Seviper mientras le caían las gotas de la lluvia por su alargado cuerpo.

-Pero si estás más muerto que vivo. -dije.

Vi algo extraño. Ese Seviper estaba protegiendo un huevo.

-¿De quién es ese huevo? -dijo Vanilluxe.

-¿Este huevo? Lo llevaba Chandelure. No se porque pero lo cuidaba mucho. Tengo la sensación de que con su cuerpo se abría más deprisa, es más fácil incubar un huevo con el calor de su cuerpo. No os acerquéis o haré una locura.

Había que derrotar a ese Pokémon sin hacer daño al huevo, los Pokémon recién nacidos no tienen la culpa de nada. Seviper empezó a delirar.

-No le haréis nada a este huevo, si hace falta me sacrifico por él.

-No queremos hacerle nada... -dijo Vanilluxe mientras le cortaba Seviper.

-No me mintáis, habéis venido a por él. -los ojos de Seviper se pusieron blancos, posiblemente ni él sabía lo que estaba diciendo. -Derrotaré a cualquiera que quiera hacer daño a este huevo, lo protegeré con mi vida si hace falta. ¡Sacrificio! -Seviper se sacrificó lanzándose hacia mi con una potencia y una velocidad endemoniada, daba hasta miedo. A causa de eso, yo caí debilitado y él se sacrificó, por lo que también cayó.

Al cabo de un rato, desperté en Villa Celeste.

-Ya es la segunda vez que te tenemos que salvar. -dijo un habitante de Villa Celeste.

-¿Estás bien? -preguntó Vanilluxe.

-Sí, gracias por preocuparte por mi, Liba. ¿Y el huevo?

-Tranquilo, está conmigo, preocúpate de ti. Descansa, lo necesitarás. Ayer sufrimos mucho.

Se estaba oyendo un tipo de ruido bastante alto que provenía de fuera del edificio, parecía una manada de Pokémon hablando.

-¿Qué es ese alboroto que hay ahí fuera? -pregunté.

-Nada, que están reuniendo gente para ir al Monte Lamentación para derrotar a un tal Dusknoir. -dijo el habitante de la Villa.

¿Dusknoir? Pensé. No creo que sea ese, si ya han ido Chandelure y los demás, será que en esta región los Dusknoir son malos Pokémon.

-Aunque si estuviese el equipo Destroyer habría mucho más jaleo, esos no paran quietos, lo raro es que no estén. No me extrañaría que hubiesen ido antes.

¿Puede ser que...? ¿Equipo Destroyer? De que me suena... De que me suena... ¿El equipo Destroyer no es...?

-¿El equipo Destroyer?

-Si, un Salamence, un Hydreigon, un...

-Pero cállate. -le susurró Vanilluxe.

-Si, está claro, esos son con los que fuimos para ayudar a Jak, seguro que Chan ha querido ayudarles solo para que no estuviésemos en peligro. -dije mientras pensaba si estaría Milotic... -Tenemos que...

-No, Key, tenemos que quedarnos aquí. ¿Si nos vamos quién cuidará del huevo?

-Es verdad. Yo quiero ver nacer el huevo. -dije tristón.

-Por eso, no podemos irnos.

-Pero se lo podemos dejar a Kangaskhan o a Gardevoir. Antes los vi y parecen buenos Pokémon.

-No conocemos bien a esos Pokémon, ¿y si lo cocinan y se lo comen?

-Pero si son muy buenos Pokémon, aunque Kangaskhan ahora es la alcaldesa y no tendrá tanto tiempo. -dijo el habitante de Villa Celeste.

-Ya podrías cerrar más la boca, me lo estás poniendo muy difícil. -dijo Vanilluxe.

Intenté ponerle cara de Lillipup abandonado a Vanilluxe.

-No, por favor. Esa cara no... -Vanilluxe me miró fijamente. -Vale, vale, no sigas. Vámonos con estos a ver a Chan. ¿O realmente quieres ver si también fue Milotic para protegerla? -me dijo para chincharme. Cuando me dijo eso no pude evitar sonrojarme.

-No, quiero ayudar a Chan. -dije con voz temblorosa y dejando clara mi mentira. Aunque, si vamos con un grupo medianamente grande, no tenemos porque estar en peligro, por eso se lo propuse a Vanilluxe. Y nos hemos vuelto mucho más fuertes "gracias" a ese Chandelure, y Chan no lo sabe. Además, estar aquí sin hacer nada me hace sentir inútil.

-Anda, pues vamos. Deja el huevo con quién quieras y vayamos a por Dusknoir.

-Muchas gracias. -le dije mientras le sonreía. Esta mini-aventura nos unió, al final nos llevamos mucho mejor que al principio, eso me alegró.
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Capítulo 15:
A partir de esta parte hasta el final del fanfic, recomiendo leer los Fanfic de javifg92: La Tormenta y el de REDVOLK: El equipo Destroyer, ya que se usarán o se mencionarán muchos personajes de esos Fanfic.
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Capítulo 15: El camino hacia Tehorria.

Todos nos despertamos en la posada de Villa Celeste después de una larga noche. (Chan, Key, Liba, Redvolk, Jak, Cerberus, Honoka, Milotic, Alucard, Edwards, Gardevoir)

-Hola. ¡Buenos días a todos! ¿Habéis dormido bien? -dijo con mucha energía.

-¿Y esos gritos de buena mañana?

-Déjale, es feliz. Yo le entiendo. Me encanta ese espíritu. -le dijo sonriendo.

-Yo me he levantado bien, gracias. -dijo animado.

-Es asombroso la energía que tienen algunos Pokémon de buena mañana.

-Es casi hasta admirable. -dijo sorprendido.

-¿Hay algo importante que hacer hoy?

-Yo antes que nada voy a por mi huevo. -aún estaba un poco dormido y se tropezó al salir corriendo, pero se levantó y continuó.

-Es verdad, que los dejaste anoche con Gardevoir. Tu también, ¿verdad Key?

-Es verdad. Espera, Edwards, que voy contigo.

-Que felices están con los huevos. Bueno, yo tendré que despedirme de vosotros.

-¿Hay algo importante que tienes que hacer hoy?

-Sí. Asuntos personales. -dije sin intención de contarles nada.

-Tenemos que derrotar al Clan Gengar por todos los daños que han causado.

-¿Necesitas ayuda?

-No, no. Puedo yo solo. No quiero involucrar a nadie más.

-Por eso no te preocupes. Además, nos has ayudado a todos nosotros.

-Ya, pero no es lo mismo. Dusknoir y Gorea tenían pensado hacer daño a mucha gente, Gengar solo me quiere perjudicar a mi.

-No digas eso, yo por un amigo haría eso y más. Y más aún cuando me ha ayudado antes.

-¿Donde está ese clan Gengar? Vamos a decirles unas palabras.

-Piensa, Chan, que tenían miembros fuera de Tehorria como Krookodile y Honchkrow. No sabemos realmente los planes de Gengar, puede que esconda algo muy oscuro.

-Decidido, te vamos a ayudar y no acepto un no por respuesta.

-Está bien, está bien. Muchas gracias, amigos. Pero tenemos que salir ya, ¿dónde está Key?

-Está fuera, recogiendo su huevo.

-¿Aún? Pues vamos a por el, no hay tiempo que perder.

Nos fuimos de la posada y nos despedimos de Wartortle. Fuimos al huerto de Gardevoir para buscar a Klefki. Lo encontramos con Charmeleon. Ambos estaban con su respectivo huevo y con Gardevoir.

-Key, nos tenemos que ir.

-Es cierto, vayamos. Espera que me despida de Milo... de los demás.

-No, si no hace falta, todos vienen con nosotros.

-¿En serio? ¿Y Milo... vienen todos con nosotros?

-Si, Key, Milotic también viene.

-¡Bien...venido sea toda la ayuda!

-Dejadme ir con vosotros, quiero ayudar. Pero me llevaré el huevo. Lo dejaré en alguna posada de Tehorria mientras hacemos lo que tengamos que hacer.

-¿No quieres que te lo guarde yo?

-No, quiero verlo nacer y queda muy poco, lo presiento. ¿Y si nace mientras volvemos? No podría perdonármelo nunca.

-Pues si todos estamos de acuerdo, vayamos a Tehorria.

-Adiós, que tengáis suerte.

-Gracias, Gardevoir. Volveremos pronto.

Nos fuimos para Tehorria. No era un camino muy largo, pero tampoco era muy corto. De camino, en un bosque, el huevo de Charmeleon se movió.

-¡Se ha movido el huevo!

-¿En serio? Se abrirá antes el tuyo, entonces. ¿Qué será, qué será?

-No lo sé, Houndoom no me lo dijo.

-Si es de Houndoom posiblemente nazca un Paras.

-¿Y porqué un Paras, si son dos Pokémon totalmente distintos? Da igual, yo quiero que nazca ya, voy a darle un poco de calor. -Charmeleon estaba tan emocionado que acercó el huevo a la llama de su cola para incubarlo, pero de los nervios lo abrasó demasiado.

-Cuidado, Edwards. No hace falta que aceleres el proceso, es antinatural. Si lo llevas abrazado es suficiente. Si le das demasiado calor podría morir.

-No, cualquier cosa menos eso. Pues lo abrazaré. -lo abrazó con firmeza para que no se le cayese pero el huevo era grande y no le dejaba ver el suelo y se tropezó, cayéndose así el huevo. El huevo salió rodando y llegó al lado de una Pokéball.

-¿Una Pokéball?

-¿Sabes lo que es?

-No, solo he visto Pokéball en imágenes en algunos libros y en leyendas, en Puerto Refugio se escuchaban muchos mitos sobre estos objetos, ya que por allí pasaban muchos Pokémon. -cuando Charmeleon estuvo a punto de llegar al huevo, la Pokéball se movió.

-Cuidado, Edwards, se ha movido. -Charmeleon se giró.

-¿El qu..? -Charmeleon se quedó dormido.

-Mira, un huevo. Voy a llevármelo, ya tengo cena.

-Amoonguss, ese huevo es nuestro.

-¿Quién lo dice, acaso tiene nombre el huevo?

-No, pero es del Charmeleon que acabas de dormir.

-Dejadme, esto estaba en el suelo y me lo llevo.

Mientras Amoonguss se iba con el huevo, Hydreigon, Crobat, Vanilluxe y Dragalge saltaron hacia él para derrotarlo y recuperar el huevo. Amoonguss respondió a eso con un Esporas que durmió a los cuatro.

-No os tengo miedo, no podéis hacerme nada.

-¿Seguro? Truco Defensa.

-¿Qué es eso? Eso no me hará nada. ¡Esporas! -por la sorpresa de Amoonguss, no afectó. -¿Qué está pasando? Beedrill, ayúdame, cárgate a ese Klefki, está haciendo algo raro. -un Beedrill vino a toda velocidad y le hizo Taladradora a Klefki, debilitándolo mucho.

-Tranquilo, Key. Yo te curo con Pulso Cura.

-¿Cómo te atreves? -Milotic empezó a atacar a Beedrill con Rayo Hielo y Escaldar, pero era muy rápido.

-Sois solo dos y nosotros somos diez, ¿creéis que podréis contra nosotros de verdad? -Salamence le da con el ala a Beedrill, que no pudo esquivar porque estaba esquivando a Milotic, y lo tira al suelo.

-Eh, que te has creído, Salamence. Ahora, cuando mega-evolucione, te vas a enterar. -pasaron quince segundos.

-¿Y bien? Lo estoy esperando.

-Tenemos un problema, Amoonguss. Pensaba que al oír lo de la mega-evolución saldrían corriendo, la verdad es que no sé mega-evolucionar.

-¿En serio? ¿Me has estado mintiendo todo este tiempo?

-Hasta ahora había conseguido que todos huyeran. -Charmeleon despertó.

-¿Qué ha pasado?

-Amoonguss te ha dormido con Esporas y te ha robado tu huevo. -Charmeleon puso una cara muy enfadada y seria.

-¿Qué ha hecho qué? Esta vez me aseguraré de que no me dé con sus Esporas.

-Tranquilo, yo te protejo.

-Perfecto. -Amoonguss estaba muy nervioso. Le lanzaba Esporas mientras Charmeleon se acercaba, pero no conseguía dormirlo. Y decidió usar al huevo de rehén.

-Si te acercas más tiraré el huevo al suelo y lo romperé.

-¡Onda Trueno! ¡Ahora! -Charmeleon cogió el huevo de Amoonguss, ya que éste estaba paralizado y no se podía mover. Charmeleon estaba muy enfadado. Puso el huevo en el suelo y le pegó a ambos con su Puño Fuego, para no incendiar el bosque, más potente que tenía y logró terminar con los dos.

-Se ha metido con los Pokémon equivocados. -el huevo se movía mucho, estaba a punto de abrirse. Se despertaron Hydreigon, Crobat, Vanilluxe y Dragalge.

-Os habéis despertado en el mejor momento, venid que va a nacer el huevo de Edwards. -todos miraron atentamente al huevo mientras se rompía desde dentro. Lo tenía Charmeleon cogido con los brazos.

-Oh.

-¿Qué es, qué es?

-Que mono.

-¿Un Mankey?

-Es un Houndour. Posiblemente sea hijo de Hades.

-Quiero verlo, quiero verlo. -Charmeleon lo sacó de la cáscara. -¡Que bonito! -dijo muy ilusionado.

-La verdad es que sí. No me lo puedo llevar a Tehorria, es muy peligroso una vez nacido. Tengo que volver a Villa Celeste.

-Volver a Villa Celeste nos retrasaría mucho, pero tampoco podemos dejarle solo con Houndour, ¿Qué podemos hacer?

-Yo voy muy rápido por el cielo. Puedo acompañar a Edwards y volver a Tehorria antes de que lleguéis. Total, aún estamos a medio camino.

-Vale, pues si estás dispuesto a eso hagámoslo. Nos vemos en el bosque que rodea a Tehorria, Alucard.

-Cuida bien de ese Houndour, Edwards.

-Ni lo dudes, lo cuidaré como si fuese mi propio hijo. Adiós, suerte a todos. Lo siento por no poder acompañaros y ayudaros. Espero que todo salga bien.

-No pasa nada, y gracias por los ánimos. Adiós. -todos se despidieron y quedaron más tarde a los alrededores de Tehorria.


Capítulo 16:
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Capítulo 16: Entrando en Tehorria.

Fuimos hasta el bosque que rodeaba Tehorria sin problemas, no encontramos a nadie por el camino. Cuando estábamos a punto de entrar, apareció Crobat.

-Hola. Ya he llegado. Edwards ha llegado sano y salvo a Villa Celeste con Houndour.

-Oh, qué bien. Que rápido eres, Alucard. -dijo Klefki feliz.

-Bien, ya estamos todos, ahora solo queda esperar a Trubbish. Él nos tiene que decir cuando podemos entrar.

-Eh... Chan, hay una cosa que no te hemos dicho.

-¿El qué?

-Que Trubbish nos dijo después de que te fueras que ya podíamos entrar. Entre todo el jaleo que ha habido se nos ha ido de la cabeza, jajaja.

-¿Y cómo se te puede olvidar algo tan importante? Bueno, da igual, tampoco hemos perdido mucho tiempo. Vamos a entrar e iremos a por Gengar. Pero, aunque el clan Muk me haya permitido entrar, tenéis que ocultarme, los Pokémon de tipo fantasma no me pueden ver por nada del mundo. Y Pyroar tampoco. No creo que pase nada con Pyroar, pero es mejor así. -dije muy serio.

-Tenemos que ir a mi casa primero.

-¿A tu casa? ¿Para qué?

-Tengo que avisar a los Meowstic de que ya estamos aquí y tengo que dejarle el huevo a alguien de confianza y que mejor Pokémon que ellos dos.

-De acuerdo, así también nos podrá dar algo de información acerca de la situación de Tehorria en estos momentos. Vamos a entrar. -seguía hablando muy serio, más de lo habitual.

Entramos a Ciudad Tehorria y todos los Pokémon me rodearon para que nadie me pudiese ver y fuimos a casa de Klefki. Cuando llegamos, vimos que la casa tenía una parte quemada, pero no era muy grave, aunque no sabíamos lo que ha podido pasar.

-Mi casa... -dijo tristón. -Vamos a entrar, a ver que ha pasado. ¿Los Meowstic estarán bien?

-Solo hay una forma de saberlo. -dijo Milotic.

-Cierto. -todos entramos en su casa. Una vez dentro...

-Hola, Klefki. -dijo Mowstic justo detrás suyo con una voz fantasmal.

-¡¡¡Ahhh!!! Que susto me has dado, Mowstic.

Instintivamente, Vanilluxe ataca a Mowstic con un Rayo Hielo, aunque la agilidad de Mowstic le permite sin problemas lanzar un Sustituto para protegerse.

-¿Qué es esto? ¿Qué clase de bienvenida es esta? -dijo Mowstic enfadado.

-Perdón. No sé que me ha pasado, no suelo hacer esas cosas. Será que estoy un poco a la defensiva por estar cerca del territorio enemigo.

-¿Territorio enemigo? ¿De qué hablas?

-No cambies de tema, te has pasado, Mowstic. -dijo enfadado.

-Vamos, no te pongas así, ha sido un susto sin importancia.

-¡¡¡Eso!!!... -gritó Mewstic detrás de Klefki, asustándole de nuevo.

-¡¡¡Ahhh!!!

-...es verdad. -concluyó Mewstic.

-¿Mewstic? Pero que os pasa, ¿estáis mal de la cabeza o qué? Me vais a matar de un disgusto. ¿Qué le ha pasado a mi casa? -dijo Klefki más enfadado aún pero con preocupación.

-Que sensible eres, Klefki. -dijo Mowstic.

-Pues hace unos días vino Chandelure, como de costumbre, y atacó a Tehorria, pero esta vez ha atacado tu casa, Key. La defendimos como pudimos, si no hubiese sido por nosotros, tu casa se hubiese quemado por completo. -dijo Mewstic.

-Gracias, Meowstic, por lo de la casa, ¿pero aún no confiáis en Chan? Si ya os dije que en él podías confiar.

-Yo no he dicho que fuese el, pero permíteme la duda, no se conocen Chandelure todos los días. Trubbish nos contó a nosotros 2 y a Pyroar la historia, pero a nosotros dos nos cuesta creer a Pokémon fantasma y, sobretodo, a Pokémon siniestro. Solo nos lo contó a tres porque dijo que si se lo contamos a todos, puede que éstos se revelasen y dijeran algo a Gengar, así que solo nos lo contó a la gente de confianza y nos dijo que no se lo dijéramos a nadie, pero seguimos con la duda, adoramos las pruebas, si no vemos pruebas, no nos creemos nada.

-En serio, yo no he hecho nada, si estaba con ellos.

-Eso es cierto. -dijo Salamence.

Llamaron al timbre.

-Shhh, ¿quién será? ¿No habrás montado fiestas aquí, no Mewstic?

-¿Por quién me tomas? Yo no haría eso.

-Hay que esconder a Chan. Corre, ve a la habitación del fondo.

Cuando llegué a la habitación, me encerré y abrieron la puerta.

-¿Qué está pasando aquí?

-Tranquilo, Pyroar, no pasa nada, es que los Meowstic me han hecho un susto de bienvenida, jajaja.

-¿Así que has vuelto, Klefki? Hubieron rumores de que fuiste tú el que ayudó a escapar a Chandelure de la ciudad. -dijo Pyroar enfadado. -Voy a registrar la casa.

-¡No tienes derecho! -dijo Mowstic enfadado poniéndose en medio.

-Tienes razón, tienes razón, perdón. Klefki, tienes suerte de que los Meowstic se ofrecieron a cuidar tu casa, la verdad es que lo han hecho bastante bien, no me dejaron ni acercarme. Y fueron muy valientes al defender tu casa de Chandelure, no suelen enfrentarse a Pokémon tipo fantasma. Cuando se ponen serios son bastante buenos, dan hasta miedo. Y, por lo que veo, han mantenido la casa muy limpia. Pero esto huele a chamusquina, y no me refiero a la parte quemada de la casa, no me fío. Te vigilaré de cerca, Klefki.

Pyroar se fue sin decir nada más.

-¡Adiós, eh! -dijo Klefki a Pyroar. Klefki cerró la puerta principal.

Mewstic abrió la puerta de la habitación en la que yo me encontraba y me hecho con su Psíquico.

-No trates tan mal a Chan.

-Encima que le aviso de que Pyroar ya se ha marchado...

-A ver, Meowstic, necesitamos hacer un ataque a la Torre Pokémon y derrotar a todos sus Pokémon.

-¿Creéis que los podéis vencer? Se trata de Gengar, el defensor de la ciudad. Además, parece que Gastly desapareció y desde entonces tienen las defensas muy altas y tratan muy mal a cualquiera que se acerque que no sea de la ciudad. Yo me iría, ahora que estáis a tiempo. Si lo que decís es verdad, como Gengar vea a Chan se va a liar gorda y no podréis sobrevivir.

-Pero no se liará si seguimos un plan. -dijo Spinarak colgado del techo.

-¡¿Y tu cuando has entrado en mi casa?! -dijo Klefki muy extrañado.

-Podemos ponernos aquí a hablar de tonterías o podemos preparar el ataque hacia el clan Gengar para derrotarlos lo antes posible. Tú decides...

-Mmm...

-Bueno, mientras piensa podemos idear el plan. Yo había pensado que vosotros que tenéis más potencia de ataque, podéis ir delante dejando débil a todo el mundo y mientras yo los voy debilitando a todos en la retaguardia y así me nombrarán defensor de la ciu... -Mowstic empujó a Spinarak.

-Dejaros de tonterías, la mejor estratega es mi chica, ¿verdad amor?

-Tienes razón, cariñito mío.

-No veas las palizas que me da al ajedrez siempre que jugamos, ¿os hemos contado que mi hermosa y bellísima novia es la campeona de ajedrez de ciu...?

-Que conste que ayudamos a Chan porque conocemos a Klefki y es un muy buen amigo y porque no nos cae bien el clan Gengar. Veremos si lo que decís es verdad. Hagamos la estrategia, lo que había pensado yo es que como no tengo ni idea de quien vive ahora mismo en la Torre Pokémon a parte de Gengar, pues que vayáis a lo loco y que os enfrentéis a lo que os encontréis.

-¿Pero que clase de plan es ese? -dijo Spinarak.

-Spinarak, pensándolo mejor si, es mejor que empecemos a diseñar un plan en vez de discutir. -dijo Klefki después de pensarlo detenidamente.

-¿Pero aún estás con eso? -dijo Spinarak.

-¡Callaos!, un poco de seriedad, por favor. -dijo Vanilluxe muy enfadado.

De repente, se oyeron gritos en la calle, y yo me escondí por lo que pueda pasar.

-Otra vez están aquí.

-¿Cómo que otra vez, Mowstic? -preguntó Klefki.

-No paran de haber ataques de un Chandelure en la ciudad cada pocos días, si te lo he dicho antes, si no pensaras en tonterías... Ahora saldremos de dudas de si es tu amigo o no. No hagáis ruido y apagad las luces. No creo que nos ataque, ya que nunca repite casa, pero por si acaso es mejor que no nos detecte.

Todos miraron por la ventana y vieron que efectivamente había un Chandelure lanzando Lanzallamas y quemando la ciudad. Pero al girarse y al verme, ya quedé libre de toda sospecha para los Meowstic. Ahí me enfadé.

-¿Pero aún no confiabais en el? -preguntó Clawitzer.

-No, la verdad es que nos cuesta creer a un Pokémon fantasma, pero parece que lo que dice Gengar de que eres tú es mentira. Aunque como también es un fantasma tampoco me fiaba mucho de él.

-Pero si Chan nos ayudó mucho a Jack y a mi, es un buen Pokémon. -dijo Salamence.

-¿No podemos ayudar? Están atacando a Sawsbuck y a su hijo Deerling. -dijo Clawitzer triste y conteniendo la rabia mientras veía como les atacaban sin poder hacer nada.

-No, ya sé que es doloroso, pero Gengar hizo un pacto con Pyroar y si alguien se mete, Gengar lo verá como intruso y lo atacará. Como Pyroar es normal y no puede atacar efectivamente a los Fantasma, pues tuvo que ceder. -apareció Gengar y derrotó al Chandelure impostor.

-¿Y si nos lo cargamos ahora? -dijo Hydreigon.

-Imposible, no podréis contra el, y mucho menos de noche, es mucho más fuerte en la oscuridad. Además, vendría todo su ejército y os derrotaría.

-¿Y si vamos a por su ejercito y lo derrotamos antes de que llegue Gengar?

-¿Os creéis que podéis derrotarlos antes de que llegue Gengar? Que iluso eres, Dragalge.

-Y todo el mundo alaba y da las gracias a Gengar por haberles salvado, que rabia. -dijo Klefki.

Gengar se fue.

-De cualquier manera, no os vamos a ayudar ni Mewstic ni yo. Nos gustaría mucho, pero son Pokémon de tipo fantasma, así que tendréis que ir solos, aunque sois un buen puñado de Pokémon.

-¿Os puedo pedir otro favor, Meowstic?

-Si, claro. Depende de que sea estaremos encantados de hacerte el favor con todo el amor del mundo, ¿verdad amor?

-Claro que si, cariño.

-Pues precisamente necesito un poco de amor, jajaja. Necesito que guardéis este huevo.

-De acuerdo, os cuidaremos el huevo. Espero que esta vez no tardes tanto.

-No, si vamos a por Gengar y volvemos, pero no le deis mucho calor, quiero verlo nacer.

-Vale, vale.

Al final, dije que la idea que propuso Mewstic no era tan mala, había que atacar la mansión con todos los refuerzos que podamos y derrotarlos a todos, pero por la mañana, ya que los Pokémon del clan Gengar suelen dormir de día, desgraciadamente los conozco bastante bien. Entonces, Spinarak y los Meowstic se fueron con el huevo de Klefki a sus respectivas casas y decidimos dormir y atacar a primera hora. Una vez despiertos...

-¿Preparados? Solo tendremos una oportunidad. -dije.

-Vamos a por todas. -dijo Klefki.

Salimos de casa con cuidado de que no nos viese Pyroar y nos dirigimos a la Torre Pokémon. De camino nos encontramos a un Slowbro.

-Hola Slowbro. -dijo Klefki.

-Hola, buenos días, que tal estamos. -dijo Slowbro mientras pasaba de largo.

Luego apareció un Litleo y me empezó a olisquear. Al poco tiempo, apareció Pyroar con un Chatot.

-¿Qué haces aquí, Litleo? Te dije que no te acercaras a ningún Pokémon fantasma, y menos a Chandelure.

-A Chandelure. -repitió Chatot.

-Calla, Chatot, esto es serio.

-Oh, no. Es Pyroar. -dijo Klefki.

Pyroar saltó hacia nosotros pero Weezing se puso en medio.

-Pyroar, quedamos en que no le harías nada.

-Ayer atacó la ciudad, ¿qué no lo viste?

-No fue el. Si esperas hasta el final del día te daremos pruebas de que él no fue.

-De acuerdo, pero no lo quiero ni ver. Os doy hasta la tarde, como no me convenza lo capturaré, avisados estáis. Vamos, Litleo.

Litleo se quedó mirándome y empezó a acercarse lentamente.

-¿Qué haces, hijo? No te acerques, ese Pokémon es peligroso.

-Me suena de algo.

-Ven ahora mismo.

-Papá yo...

-Simba, no te...

-¿Como has dicho? ¿No fue ese el nombre que quería ponerme mamá?

Pyroar enfadado cogió a Litleo y se lo llevó a la fuerza.

-No me dejan ir a ninguna parte. -dijo Litleo.

-Oh, joven Pokémon, algún día tú serás la autoridad. Y podrás perseguir a esos animalejos carroñeros y torpes desde el alba hasta el anochecer. -dijo Chatot.

-Calla Zazú. -dijo Pyroar. -No, Chatot, ¿pero qué me pasa hoy con los nombres?

-Tranquilo, Chandelure. Solo preocupaos de atacar al clan Gengar. Pyroar hembra, la mujer de Pyroar y madre de Litleo, te está esperando en la entrada de la Torre encantada. Dice que quiere ayudaros, que cree que vuestra historia es real, pero no le digáis nada a Pyroar, sino se enfadará. -dijo Weezing.

-De acuerdo, lo tendremos en cuenta, Weezing. Gracias. Adiós. -dije.

-Pues quitando Pyroar y a Gengar, esta ciudad me parece acogedora. -dijo Hydreigon.

-Si, no sé, tiene algo que me gusta. -dijo Salamence.

Mientras íbamos a la Torre nos cruzamos de nuevo con Slowbro.

-Hola, que tal. -dijo Slowbro.

-Hola, buenos días. -contestó Klefki.

-Hola... -dijo Salamence mientras Slowbro volvía a pasar de largo.

Le estuve dando vueltas a lo que pasó con Slowbro hasta que llegamos a la Torre encantada. Allí vimos escondida a Pyroar. Nos preparamos todos para entrar al ataque.


Capítulo 17:
Spoiler
Capítulo 17: Entrando en la torre.

Éramos el equipo de Jak, el equipo de Redvolk, Liba, Key y yo y estábamos preparados para ir a por todas. Antes de entrar en la mansión nos acercamos a Pyroar.

-Hola, chicos. Os he esperado aquí porque, a diferencia de mi marido, yo si os creo. Pero no le digáis que he venido, que sino se enfadará conmigo.

-Vale, de acuerdo. ¿Estás preparada?

-Si, vamos a por ello.

-Vale. Pues analizando bien la mansión, según mis recuerdos, en la entrada había una casita para mascotas que la usábamos para que la gente pagase la entrada a la mansión. Aunque el “show” ya empezaba ahí, esa casita era como el sistema de vigilancia de la mansión y la primera línea de defensa.

-Si, cuando patrullaba por aquí siempre veía como asustabais a los Pokémon saliendo de la casita de repente, era muy divertido ver a los Pokémon asustándose.

-Si. Y me imagino que Pokémon está dentro defendiendo.

De la casita salió un Mightyena.

-Que palo levantarse ahora... si no va a venir nadie, ¿porqué tengo que hacer guardia?

-Oye, no te escaquees, que hoy te toca limpiar la casa. -dijo una voz femenina dentro de la casita de vigilancia.

-¡Hala, qué mentira! ¡Si quedamos en que hoy la limpiarías tú!

-¡Oye, hoy te toca a ti y no me grites!

-¡Pero si no he gritado, maldita loca!

-¡¿Qué me has llamado?! -Liepard sale de la casita.

-¡Lo qué eres... si tampoco he dicho ninguna mentira!

-¡Huy lo que me ha dicho!

Empezaron los dos a pelearse y no notaron nuestra presencia.

-¿Y si entramos sin que nos vean?

-No, es mejor derrotarlos ahora, se pueden volver en nuestra contra más adelante. ¡Eh, vosotros dos! -les grité.

Ambos se giraron y dejaron de pelear.

-Oh, mira, tenemos visita. ¡Es Chandelure!

-No me cambies de tema.

-¡Pero si ahora no estábamos hablando! Anda, cállate que me estás poniendo de los nervios.

-Cualquiera diría que sois pareja... -dijo Key.

-Y este roballaves lo que nos ha dicho... ¡Qué nosotros nos queremos mucho, ¿verdad Liepard?!

-Hombre, pues claro que nos queremos, como un Meowth y un Pikachu. ¿Qué se ha pensado el roballaves este?

-Oye, que os estoy oyendo.

-Pues tápate los oídos, jajaja.

-Se los voy a tapar ahora de un ataque bien fuerte.

-No, tonta, es una manera de hablar.

-¿Qué me has llamado?

-De ninguna manera, es otra manera de hablar.

-Anda, cállate que me das asco.

-¿Y si te doy asco porqué estamos juntos?

-Y yo que se porque estamos juntos, ya lo olvidé.

-Oye, parad, os lo ordena la ley.

-Cállate, tú no mandas aquí.

-¡Oye, machista, córtate un poquito!

-Que no te lo decía a ti, egocéntrica.

-¿Que me has dicho?

-Encima de egocéntrica, sorda.

.¡Qué te he oído perfectamente, trozo de carne con patas!

-¡Huy, lo que me ha dicho!

-¡¿Os queréis callar?! -apareció un Houndoom detrás de la casita y saltó hacia adelante, un salto bastante imponente.

-Ha empezado Mightyena.

-Pero si has sido tú.

-¡Silencio! Somos los guardianes de la mansión, tenéis que dar más ejemplo. Si dejáis escapar a Chandelure no os lo perdonaré jamás.

-Si, jefe.

-Pelota.

-¿Has dicho algo, Liepard?

-Sí, que donde está Absol.

-¿Absol? Me dejó anoche, ha abandonado nuestras filas. Dice que a ella no le va que seamos tan malos. -Houndoom, pese al aspecto tan amenazante que tenía se puso a llorar. -La quería mucho.

-Que suerte tenemos, Chan. Ahora será más fácil de derrotar.

-No te fíes, puede que sin Absol hayan perdido una buena parte del poder, pero siguen siendo fuertes, piensa que llevan defendiendo la mansión durante muchos años.

-¡¡¡Y por culpa de que Absol me haya dejado, estoy lleno de rabia!!! -Houndoom mega-evolucionó a mega-Houndoom.

-Chan, este tío está como una cabra. No tiene sentido.

-Seguro que Gengar tiene algo que ver, antes no eran así. Ahí donde los ves, Mightyena y Liepard se llevaban muy bien, es una lástima que hayan terminado así.

Mega-Houndoom empezó a atacar cegado por la furia. Fue directo a Liba, supongo que por ser de hielo. Pyroar empezó a excavar en el mismo momento.

-Viene a por mi, Key.

-¿Quieres que llame a la lluvia?

-No hace falta, ya me encargo yo de este Pokémon. -dijo Pyroar.

Cuando mega-Houndoom estuvo a punto de llegar a Liba, Pyroar salió del suelo con una potencia descomunal e hizo retroceder a mega-Houndoom.

-Apártate, Pyroar. Esto no tiene nada que ver contigo.

-No permitiré que les hagas daño. -Pyroar cargó un Llamarada. Pese a ser de fuego, le hizo mucho daño a mega-Houndoom. Gracias al previo Excavar, logró acabar con el. Fue increíble la manera de luchar de ese Pokémon. Si ella era así no quería ni imaginarme como sería el otro Pyroar, que ha estado defendiendo la ciudad entera durante muchos años.

-Han derrotado a nuestro jefe, Liepard. ¿Qué hacemos?

-¿Qué qué hacemos? Eso ni se pregunta.

Pyroar se puso a rugir fuertemente, parecía un Rugido de Guerra. Parece que, después de hacer ese rugido, fuese más fuerte que antes.

-Otra vez.

-¿Que has dicho, Liepard?

-Que lo siento, ahora tendrás que repetir ese rugido una y otra vez y no podrás atacar, jajaja.

-Que tonterías dices. -Pyroar se dispuso a lanzar un Llamarada, pero de su boca salió otro Rugido de Guerra en vez de un Llamarada. -¿Qué pasa aquí?

-Mi chica, que es una bromista, jajaja.

-Oye, que Pyroar no está solo.

-Que Salamence tan impresionante, no me había fijado que estaba ahí. Y ese Hydreigon también da mucho miedo. -Mightyena parecía temblar de miedo totalmente sorprendido.

-¿En serio no los habéis visto? Si son enormes.

Liepard y Mightyena empezaron a moverse rápidamente de lado a lado de manera sincronizada para despistarnos y pretendiendo hacer algún ataque.

-Jajaja, os vais a ente... -pero tropezaron.

-Oye, que tú tenías que ir por la izquierda y yo por la derecha.

-Pero que dices, Liepard, eso era el siguiente paso.

-No soporto las tonterías. -dijo Liba serio.

-Pues acabemos con ello. -Cerberus lanzó un Onda Certera que terminó con Mightyena, ya que era muy efectivo.

-¡No, cariño! -Liepard se puso a llorar. -¿No tenéis corazón? Me habéis dejado sola. ¿No pegaréis a una mujer indefensa y llorando, no? Y la única mujer de vosotros es Pyroar y no puede atacar.

-Yo no tendré ningún reparo, si eso es lo que tengo que hacer. -dijo Milotic.

-No había visto a Milotic. Pensaba que erais solo machos.

-Hola. -dijo Honoka.

-Pues para ser un puesto de vigilancia están un poco ciegos... -dijo Key.

Milotic y Honoka hicieron un ataque combinado con Escaldar y Bomba lodo respectivamente y dejaron a Liepard fuera de combate.

-Ala, vayamos. Hemos perdido mucho tiempo aquí tontamente. -dijo Jak mientras entrábamos en el jardín de la mansión.

-¿Y si voy volando directo a Gengar?

-No, no hagas eso. Llamaría a todos los refuerzos. Es mejor así, poco a poco, si se enterase toda la mansión sería el fin de nuestro ataque. -hablábamos mientras nos adentrábamos en el bosque que rodeaba la mansión, ya pasado el portón de entrada.

-Eh, tronco. ¿Ese no es Chandelure?

-No me despiertes, que Gengar nos obliga a estar toda la noche despiertos. -hablaban voces dentro del bosque.

-Oye, que la orden principal de Gengar era que parásemos a Chandelure si lo veíamos.

-¿Has dicho Chandelure?

-Oye, ¿ya estás fumado otra vez? Si te lo he dicho antes, tronco.

-Hay que despertar a todos.

-Cuidado, chicos. -dije.

De golpe, todo los árboles del bosque despertaron, se trataba de una manada de Trevenant.

-Ala, si es Chandelure. No te dejaremos salir de aquí.

-¿Habéis visto que Milotic tan hermosa?

-Ya te dije la semana pasada que no te enamores de Pokémon que vas a tener que derrotar.

-Mirad ese Klefki, que enclenque parece, jijiji.

-¡Oye! -dijo Key enfadado por ambos comentarios.

-¿Preparados para el susto pre-mansión?

-Un momento, dentro del grupo está Pyroar.

-Oye, que se presente aquí el Trevenant que sepa Puño Drenaje.

-¡Puño drenaje, puño drenaje!

-¿No te acuerdas de lo que pasó?

-Es verdad. ¿Quién tuvo la genial idea de enseñarle Puño drenaje al único Trevenant sordo? Ahora no podemos acabar con Pyroar.

-Pues nos cargamos a los demás.

-No me gusta ese Hydreigon.

-No pasa nada. ¡Condena silvana, condena silvana!

-Aquí estoy. ¿Qué debo hacer?

-Ataca a Hydreigon. -Cerberus atacó a ese Trevenant con Pulso Umbrío antes de que pudiera hacer nada. Lo derrotó sin problemas.

-Tenemos un chicos, problemas.

-No cambies las palabras.

-Al fin, se terminó Otra Vez. -Pyroar, con toda la energía que consiguió, lanzó un Onda Ígnea que dejó muy débiles a todos los Trevenant. -Seguid sin mi, yo no puedo entrar en la mansión, mantendré el exterior a salvo.

-Gracias, Pyroar. -dije.

-¿Un Pyroar? ¿Porqué no me habéis avisado, si soy el único que sabe Puño Drenaje? -dijo Trevenant muy débil.

-Hemos fallado en nuestra misión por una gracieta de Gengar.

-Callaos u os derrotaré del todo.

-Pyroar, vigila a los Trevenant y a Mightyena, Liepard y Houndoom. Realmente no son malos Pokémon, pero que no hagan nada raro.

-Cuenta conmigo.

Dejamos a Pyroar detrás y nos fuimos en dirección a la puerta principal de la mansión.

-¿Cómo que no son malos Pokémon, Chan? Si nos han intentado derrotar.

-No les culpo por ello. Mightyena y Liepard obedecen a Houndoom y éste obedece al amo de la mansión, sea quién sea. Como ahora Gengar tiene el control pues le obedecen a él, pero si logramos derrotarlo y logro recuperar la mansión, me obedecerán a mi. Y los Trevenant obedecen al Pokémon más fuerte de la mansión, que en este caso es Gengar.

-¿Pero no pueden pensar lo que está bien y lo que está mal por ellos mismos?

-¿Sabes lo que pasa? Realmente estos Pokémon son Pokémon salvajes. Ciudad Tehorria se creó a partir de esta mansión. Cuenta la leyenda que en el pasado, un Pokémon llamado Giratina tuvo un accidente y llegó a esta mansión abandonada por error. Como no tenía adonde ir, conquistó la mansión y, a la vez, a los Pokémon que vivían allí. Giratina fue el que atrajo a Pokémon para que se instalaran cerca y así empezó Ciudad Tehorria hasta la que es hoy en día. Aunque, más tarde, Giratina tuvo que irse y dejó el legado a otros Pokémon, ya que la Tierra no es su hábitat natural y, desde que se fue Giratina, la mansión ha cambiado mucho de dueño y estos Pokémon siempre han actuado así. Nadie los ha educado, tienen un comportamiento muy primitivo. Si el amo de la casa es bueno, estos Pokémon serán buenos, si es malo como Gengar, pues serán malos y le obedecerán en todo. Dicen que nunca un ser malvado había dominado la mansión, así que deduzco que Gengar es el primero. Tiene una parte positiva cuando eres el amo de la mansión, pero como veis, ahora los Pokémon están en nuestra contra. Son muy obedientes y no tienen pensado abandonar la mansión, ya que es donde han vivido toda la vida. La única decisión que hacen ellos mismos es que si les intentas echar de aquí. Intentarán hacer lo posible para quedarse. Y Absol abandonó a Houndoom porque ella no pertenece a los primeros Pokémon de la mansión, sino que se unió más tarde. Y posiblemente a Absol no le gustó el cambio de actitud de Houndoom y le dejó.

-Ah, eso no lo sabía... Ahora me dan pena. -dijo Key.

Cuando estábamos a punto de llegar a la puerta, Golurk nos paró los pies. Se puso entre la puerta y nosotros.

-Oyejejeje, por aquí no pasará ni una mosca. -dijo un Golurk que estaba camuflado como estatua.

Imagen externa


Capítulo 18:
Spoiler
Capítulo 18: Adentrándose en territorio enemigo.

-No, Golurk, tu también no.

-¿Yo también el qué?

-Mis padres te salvaron. No tenías hogar ni adonde ir y ellos te acogieron con mucho gusto, ayúdanos a derrotar a Gengar, por favor.

-Mira, por habérmelo pedido de buenas maneras, haré que vuestra muerte sea rápida.

-¿Pero qué te ha pasado? Antes no eras así, Golurk.

-Cuando tus padres murieron vi como te ibas de la mansión sin decir nada y Gengar me dijo que no querías saber nada de mí y el me ayudó mucho a superarlo. Antes éramos muy amigos, me hiciste mucho daño al irte sin decir nada.

-Gengar me estuvo echando de mala manera. Y no podía volver, si Gengar me veía, con suerte salía vivo de la situación, no podía acercarme a la mansión.

-Gengar me dijo que no me dejara engañar, que intentarías inventarte historias con tal de engañarme si nos llegáramos a encontrar. Ahora mismo voy a avisar a Gengar. -Golurk se propulsó hacia arriba, pero Redvolk se puso en medio.

-No te dejaremos pasar de aquí. -dijo Redvolk mientras le cortaba el paso a Golurk.

-Que raro que un Pokémon así sepa volar. -concluyó Key.

-Vale, chicos, hay que inmovilizarlo, pero no lo matéis, por favor.

-De acuerdo, dejádmelo a mi, voy a congelarlo. -dijo Liba.

-¿Tu a mi? Pero que crees que puedes hacerme. -el puño de Golurk empezó a arder.

-Key... -dijo Liba sonriendo.

-De acuerdo. ¡Danza Lluvia! -empezó a llover en la zona.

-¿Cómo? -Golurk se despistó y falló el Puño Fuego, quedando enterrado su puño y quedando inmóvil.

-Ahora sabrás lo que es bueno.

Liba le pudo acertar con Rayo Hielo sin problemas y lo dejó débil. A causa del frío y la lluvia, Golurk se empezó a congelar, era cuestión de tiempo que se congelase del todo.

-¿En serio pensáis que me vais a congelar? Pse, ilusos...

-Puedo acelerar el proceso, ¡Nieve Polvo!

-Ahhh, Puño de Fue...

-¿En serio vas a usar eso? Si ya has visto que no funciona.

-Te vas a enterar.

-¿Pero qué dices? Si apenas puedes moverte, jajaja.

-Bueno, te dejamos a cargo de este, nosotros seguimos adelante que se está haciendo tarde.

-De acuerdo, Chan, déjame este a mi, id tranquilos.

-No, Chandelure se escapa.

-Quieto. Preocúpate más por ti que por el.

Estábamos delante del portón. Me dispuse a abrirla.

-Cuidado, chicos, no sabemos lo que habrá dentro, hay que tener cuidado.

Cuando abrimos el portón, toda la luz del exterior entró hacia la planta baja de la mansión, allí había como una especie de cementerio. Cuando yo vivía ahí, usábamos esto para asustar a los clientes, pero al ser la planta baja, simulamos un cementerio. Hay muchas mansiones que los cementerios los tienen fuera, en la entrada, pero nosotros la teníamos en la planta baja. Aquí, cuando yo era un Litwick, asustaba a todos y los guiaba hacia los sustos, era muy divertido.

-Un cementerio. -dijo Cerberus.

-¿A tantos Pokémon han matado? -dijo Jak.

-No, tranquilo, esto es un escenario de la mansión Pokémon. Pero puede que hayan Pokémon camuflados entre las tumbas, tened cuidado.

El cementerio estaba lleno de tumbas, sarcófagos y un montón de gemas por el suelo. Todos caminábamos hacia las escaleras del final con cuidado de no hacer ruido, cuando de repente...

-¡Ay!, vigila un poco, que me has pisado.

-Perdón, perdón... -dijo Redvolk.

-¿Quién ha dicho eso? -preguntó Honoka extrañada.

De repente, a Milotic le aparecieron unas manos negras, que parecían de sombra, en la espalda.

-¿Qué te pasa, Milotic?

-¿A mi? Nada, ¿Porqué? ¿Y esa cara, Key?

-De... de... de... detrás de ti.

-¿Detrás de mi?

Milotic se giró y vio a Cofagrigus detrás suyo que se hacía pasar por sarcófago, ocultándose entre los demás. Milotic puso una cara de miedo extremo y, cuando estaba a punto de gritar, Jak le tapó la boca con su pinza para que no gritara.

-Tranquila, tranquila, no grites. Que despertarás a todos.

-¿Qué hacéis aquí? Y tu, Spiritomb, como puedes dejar entrar a estos intrusos. ¡Que hasta te han pisado!

-¿Quién? ¡Oye! ¿Qué hacéis vosotros aquí? -dijo mientras se dejaba ver entre tanta tumba.

Klefki estaba justo encima de Spiritomb sin darse cuenta y se dio un susto y estaba apunto de gritar, cuando de repente...

-Shhh, shhh, no grites, Key, que nos meterás en un lío. -dijo Alucard mientras le tapaba la boca con sus alas.

-Veo que aún no habéis perdido la habilidad de asustar, eso es bueno, jajaja. Bueno, nosotros nos vamos para arriba, eh chicos, después os cuento lo que está pasando y tal...

-Eh, un momento. -dijo Cofagrigus. -Si quieres salir de aquí, primero tendrás que vencernos.

-Vosotros también no, por favor. Vamos, chicos, sabrán asustar, pero son muy flojos, conque los dejéis inmóviles ya hay suficiente.

-¿Como que no sabemos luchar? -dijo Cofagrigus mientras se me acercaba muy rápido. Cofagrigus empezó a susurrarme al oído. -Ayúdanos, Chandelure. Gengar nos hizo un entrenamiento muy duro, ahora sí sabemos luchar, pero no me gusta Gengar, tenéis que acabar con él, pero no podemos dejaros pasar, como bien sabrás hay cámaras de vigilancia y lo graban todo, si ve que os dejamos pasar sin luchar y no conseguís derrotar a Gengar, el nos matará, nos tiene amenazados. Lo siento Chandelure, pero tendré que luchar con todas mis fuerzas, Gengar nos tiene acorralados.

Cofagrigus se alejó.

-¿Qué has dicho, que mis padres merecían morir? -era muy doloroso decir eso, pero lo hacía por ellos, teníamos que actuar delante de las cámaras. -Chicos, derrotadlos sin piedad, pero solo inmobilizadlos, que quiero tener una charla después con ellos. Sobre todo eso, no le hagáis mucho daño, solo inmobilizadlos. Quiero que todo el dolor que sufran sea todo mío. -después les explicaría todo, es mejor que nadie lo sepa. Solo lo sabíamos Cofagrigus, Spiritomb y yo.

-Eso, eso, os haremos trizas, no quedarán ni vuestras almas en pie. -me parecía muy raro oír a Spiritomb decir esas palabras, maldito Gengar lo que puede llegar a conseguir.

-Bueno, pues empecemos. -Jak se dispuso a hacer un Hidrobomba pero Spiritomb se adelantó con Golpe Bajo, a lo que Alucard se adelantó e hizo Anticipo para parar ese Golpe Bajo. -Gracias, Alucard. -consiguió asestarle un golpe fuerte con Hidrobomba.

-Chan, todo ha pasado muy rápido, no me he enterado de nada. -me dijo Key confundido.

-No me gusta ese ataque. -Cofagrigus anuló el Anticipo con Anulación. -Jajaja, me encanta.

-Ya me está cansando un poco luchar con Pokémon fantasma, son muy molestos. -dijo Alucard.

Spiritomb no pierde el tiempo y le da con Fuego Fatuo a Alucard.

-No, me han quemado. -Alucard le hace un tóxico a ese Cofagrigus.

-Oye, ¿porque me envenenas si yo no he sido?

-¿Tengo cara de que me importe? -dijo Alucard con cara de enfadado.

-Tengo una idea. -dijo Cofagrigus. -Voy a imitar la habilidad de ese Klefki.

-¿Y a mi porqué?

-Deja en paz a Key. -Milotic le quiere dar con Escaldar, pero Spiritomb se adelanta con Golpe Bajo. Intenté darle a Cofagrigus con Bola Sombra, pero no fue suficiente para acabar con él y Hydreigon le atacó con Pulso Umbrío y no llego a derrotarlo, la defensa de ese Cofagrigus era demencial. Cofagrigus logró copiar la habilidad a Klefki.

-No conseguiréis nada copiando la habilidad de Key, estáis muy débiles para poder ganar.

-Mira, Spiritomb, tenemos una listilla en el equipo, jajaja. No te esperarás lo que voy a hacer, ¿Verdad? ¡Divide Dolor! -de golpe, Cofagrigus se puso bien y Honoka empeoró.

-¿Qué ha sido eso? -dijo Key aterrado.

-Oye, déjame un poco a mi. -dijo Spiritomb. -¡Divide Dolor! -pasó lo mismo, pero con Spiritomb y Milotic.

-¡No, ¿qué le has hecho a Milotic? No os lo perdonaré jamás!. -Key, lleno de furia, atacó a Spiritomb con Carantoña y le dio de lleno, pero Spiritomb volvió a hacer Divide dolor, pero ahora a Key.

-Espera, Spiritomb, vamos a divertirnos un poco más. -Cofagrigus hizo Intercambio con Spiritomb y le hizo Imitación a este mismo para que ambos tuviesen la habilidad Bromista de Key.

-Son muy poderosos. -dijo Redvolk.

-Calla. -dijo Cofagrigus mientras le lanzaba un Fuego Fatuo.

-Huy, que rápido ha sido. -el Fuego Fatuo iba muy rápido, pero Redvolk logró esquivarlo por los pelos.

-¿Sabéis que cuando se me termine la anulación podré anularos todos esos ataques, no?

-Bueno, tenemos un remedio para eso. -dijo Spiritomb. -Voy a mofarme de ti, jajaja.

-No conseguirás nada con eso.

Cofagrigus empezó a aumentarse la defensa con Defensa Férrea y Paz mental con prioridad, aunque estaba envenenado y mientras Spiritomb fastidiando a todo el equipo poco a poco. Spiritomb logró mofarse de Key y de Alucard y, aunque a éste último se le fue el efecto de la Anulación, por culpa de Mofa seguía sin poder usar Anticipo. Estábamos a punto de caer todos aquí, no me hubiera imaginado nunca que Spiritomb y Cofagrigus nos ganasen a nosotros, si solo son dos Pokémon, pero luchan muy bien, deben haber sufrido mucho con los entrenamientos de Gengar, a estos Pokémon no les gusta luchar.

-Estás apunto de morir por el veneno, Cofagrigus y todos estamos muy débiles como para que recuperes vida. -dijo Alucard.

-Es verdad, no me había fijado, gracias por decirme que estoy a punto de morir, Alucard. Ahora vuelvo, Spiritomb.

-De acuerdo.

-No te dejaré ir a ningún lado. -dijo Alucard.

-¿Irme? No tranquilo. Con tantas defensas conseguidas... ¡Voy a dormir como un angelito, ¡¡Descanso!!! -todo el mundo se sorprendió.

-Estamos en un serio problema. -dijo Cerberus.

-Vamos a jugar un poquito más, ¡Más Psique! Y no intentéis quemarme, porque yo también sé dormirme ¡¡¡Jajajajajajajaja!!!

Todos empezamos a atacar a ambos, pero no parece hacerles nada a ninguno de los dos.

-Bueno, si no atacamos no nos puedes atacar, ¿no Spiritomb? Solo tienes Golpe Bajo como ataque, así que nos vamos corriendo.

-Eh, un momento, no os vayáis. Despierta, Cofagrigus, despierta, que se van. -Cofagrigus hacía rato que estaba durmiendo y se empieza a despertar. -Cofagrigus, que se escapan.

-¿Eh? No lo permitiré, Mal de Ojo. -ese Mal de Ojo pilló a Alucard.

-No puedo avanzar. Seguid sin mi, puedo controlar a estos Pokémon.

-Gracias, Alucard, lo dejamos en tus manos. -dije.

-¿Tú? Y que nos vas a hacer, si podemos quemar y mofar con prioridad.

-Realmente, eso es lo que habéis hecho, cavar vuestra propia tumba, nunca mejor dicho. El mofa acaba de desaparecer y creo que puedo aguantar la quemadura hasta que ellos lleguen arriba del todo.

-Pues te vuelvo a mofar, ¡Mofa!

-¡Anticipo!

-¿Qué?

-Si, ahora vuestra Mofa, vuestro Fuego Fatuo, vuestro Golpe Bajo, vuestro Intercambio, vuestra Imitación e incluso vuestro Mal de Ojo tiene prioridad, así que mientras dure el Anticipo, no podréis ni atacar ni capturar a ningún amigo mío con ese Mal de Ojo que tenéis. Rendiros, no podéis hacer nada, mi anticipo es prácticamente eterno.

Y así es como logramos pasar de Cofagrigus y Spiritomb, aunque hemos vuelto a perder otro de los nuestros. Alucard se queda atrás para cubrirnos.


Capítulo 19:
Spoiler
Capítulo 19: Subiendo escaleras.

-Un momento, que os curo a todos, lo necesitamos. -dijo Jak.

Jak iba a empezar a curarnos a todos cuando de repente apareció un Sableye delante de nosotros comiendo las gemas que había en el suelo.

-Habéis logrado pasar de Cofagrigus y Spiritomb. Os felicito, yo les entrené personalmente y sé que flojos no son. Es más, os veo a todos un tanto débiles, jajaja. Lo siento, Clawitzer, no vas a poder curarlos. ¡Mofa!

-No, otra vez no, qué pesados son con ese ataque.

-Anda, pero si es Klefki. ¿Que tal estamos?

-Fuera cachondeo y déjanos pasar.

-Oh, no, no, no. No os pienso dejar pasar. Ya no tenéis el anticipo de Crobat, vais a sufrir de lo lindo.

Klefki se lanzó con Carantoña pero los extraños movimientos de Sableye lograron esquivarle. Milotic y Clawitzer fueron con Hidrobomba pero fallaron también, Salamence con Garra Dragón y también falló. Mientras Sableye se disponía a esquivar ataques, yo le alcancé con el Rayo Confuso.

-¡No, que me has hecho, Chandelure!. Pero por muy confundido que esté, no podréis contra mi. -Sableye se pegó a sí mismo.

-Eso no lo digas tan rápido, jajaja. Bien hecho, Chan.

Empezamos a atacarle con Lanzallamas, Foco Resplandor, Dragoaliento, Escaldar... y le dimos con todo, Sableye estaba en las últimas, aunque dejó de estar confundido.

-Mierda, esa confusión casi me cuesta la vida. Me aseguraré de que no vuelva a pasar. ¡Recuperación!

-No, se recupera sin dormir. -dijo Key.

-Os he dicho que yo soy el que ha enseñado a ese par, casi todo lo se hacer mejor que ellos.

-Pero si no puedes dormir, no podrás recuperarte de esto. ¡Onda Trueno!

-Jajaja, ¡jajajajaja! Que iluso eres, Klefki. Si te digo que lo se hacer todo mejor que ellos es ¡¡¡todo!!!

Sableye se quita la joya que tiene en el pecho y la lanza hacia arriba.

-No te da tiempo a hacer nada antes de que te llegue la Onda Trueno.

De repente cae una Joya enorme del techo y Sableye empieza a cambiar un poco su forma.

-¡Mega-evolución! Jajajaja, no podréis contra mi.

La Onda Trueno impactó a esa joya enorme, rebotó y paralizó a Key. Milotic, enfadada, le dio con Escaldar. Le dio de lleno y le llego a quemar por el despiste de Sableye.

-Oye, atacar por la espalda es muy cobarde. Milotic, me las pagarás.

Aprovechando que estaba quemado, le di con Infortunio y le hizo mucho daño.

-¡Ah! Maldito Chandelure.

-Explícame ahora mismo porque nos quieres retrasar, Sableye. No te conozco lo suficiente porque llegaste aquí un poco antes de que yo me fuera, así que explícame todo lo que sabes.

-Yo solo sé que Gengar os quiere ver muerto, nada más. Recuperación.

Mientras se recuperaba, Key le dio con un Carantoña y lo dejó tumbado en el suelo muy malherido.

-Tranquilo, Chan, yo me quedo. Puedo contra él, le sacaré toda la información que pueda.

-¿Podrás seguro?

-Si, no te preocupes.

-Me preocupo aunque me digas eso, pero no tenemos tiempo. Gracias, Key. Vamos todos, a subir la escalera.

Todos nos disponíamos a subir la escalera hacia el primer piso. En la escalera no había nada. Cuando llegamos al primer piso...

-Tenemos que darnos prisa, hemos tardado mucho en llegar al primer piso y aún queda otro piso y nos estamos quedando sin tiempo.

Cuando avanzamos por el primer piso, vimos una casa.

-¿Una casa dentro de una mansión? Es muy raro. -dijo Redvolk.

-Sí, es una casa encantada dentro de la mansión. Cuidado que los Pokémon que viven aquí son muy fuertes. -dije.

De repente, salió un Dusknoir y un Mismagius de esa casa.

-¿Adónde vamos hoy, cariño? -dijo Mismagius.

-¿Y si vamos al romántico túnel del Terror juntos?

-Que buena idea.

-Anda, ¿has visto a esos Pokémon?

-Que feos son todos.

-Anda, si está Chandelure, ¿ese no era el Pokémon que abandonó la mansión porque le echaron sus padres?

-Si, es ese mismo.

-Oye, que os estamos escuchando y a mi mis padres no me echaron. Aprenderos la historia antes de hablar.

-Que mal educado, ni se ha presentado. -dijo Mismagius.

-Ya, pero da igual, porque tenemos órdenes de Gengar de derrotarlos aquí.

-Eso es cierto. -ambos adoptaron una forma muy amenazante.

-Pero si tampoco habéis saludado vosotros, ¿quién es el primer maleducado aquí? -dijo Jak.

-Cierra el pico, ahora verás que potente es el poder del amor. -dijo Mismagius.

Dusknoir le dio un golpe al suelo para provocar un Terremoto, ya que a Mismagius no le afectaba porque levitaba.

-No, casi todos somos débiles a tierra. -dijo Honoka.

-Tranquilos, de este par me encargo yo. -dijo Cerberus.

Mientras Cerberus iba a por ellos, Jak se dispuso a curar a todos, ya que estábamos tan pendientes en subir la escalera que antes no lo hicimos.

-Dos Pokémon contra uno. No podrás hacernos nada, por mucho tipo siniestro que seas.

Cerberus hizo Pulso Umbrío a Mismagius y le hizo mucho daño, prácticamente la mata.

-Oye, ¿cómo te atreves atacar a mi mujer? ¡Anulación!

-Ah, que pesadilla luchar contra Fantasmas, son muy pesados.

Dusknoir desapareció y apareció delante de Cerberus para lograr acertarle con Puño Incremento, pero Cerberus fue rápido y le contraatacó con Cometa Draco antes de que le pudiese alcanzar y lo lanzó lejos muy violentamente contra la pared.

-No podréis contra mi. Tengo cierta experiencia luchando contra Pokémon Fantasma.

Cerberus estuvo a punto de darle el golpe de gracia a Mismagius pero...

-Espera, espera. Gengar no nos dijo que erais tan fuertes. Gengar nos prometió que podíamos disfrutar de nuestro amor sin escondernos pero que si viésemos a Chandelure que lo liquidáramos, pero no nos compensa, sois demasiado fuertes, no nos interesa luchar. Os pedimos un favor, pero no nos matéis, por favor. Quédate, Hydreigon. No podemos contra ti, así que será más fácil que nos creáis si tenéis a uno vigilando. Si nos quedamos solos Gengar verá que no hicimos nada, si se queda Hydreigon será más creíble. Quédate, por favor. Ya sé que no nos lo merecemos, pero no tenemos nada en contra de Chandelure, en serio. Si lo que queréis es acabar con Gengar os estaremos animando, pero no podemos ayudaros a luchar. Gengar da mucho miedo y no quiero desobedecerle de momento, aunque espero, Chandelure, que recuperes el nombre que tenía antes esta mansión y que volvamos a como éramos antes, con Gengar aquí solo hay malos royos y amenazas. Quiero volver a servir a un Chandelure. Que nos amenacen de muerte si no hacemos tal cosa es una desgracia.

-Creednos, por favor. No volveremos a causaros molestias. Solo queremos vivir felices juntos con nuestro amor. Ya sé que no somos nadie, pero hacednos este favorcillo. Chandelure, por los viejos tiempos, amigo.

-Yo creo que dicen la verdad. Cerberus, ¿te importaría quedarte?

-Claro que sí, yo me quedo a vigilarlos.

-Gracias.

-Muchísimas gracias, Chandelure. -dijo Mismagius.

-Te juro que si tuviésemos más información te la daríamos. Solo te diré que ambos intentamos derrotar a Gengar, pero es muy fuerte, no pudimos entre los dos. Pero creo que vosotros tenéis una oportunidad. Por favor, salvad a esta gloriosa mansión.

-No dudes de ello, Dusknoir.

Dejamos atrás a Dusknoir, Mismagius y a Hydreigon. Cada vez éramos menos, pero poco a poco nos íbamos acercando al final. Pero antes de subir las escaleras, teníamos que entrar a esa casa encantada.

-Me da un poquito de miedo entrar. -dijo Milotic.

-Si, esta casa impresiona mucho. -dijo Jak.

-Si, pero hay que hacerlo. Por Chan, por la mansión y por Tehorria.

-Entremos.

Entramos los cinco y eso parecía una casa de muñecas gigante. Había una cocina, una habitación, el comedor... vamos, eso era una casa normal.

-¿Y esto? Que rara es esta casa, ¿no? -dijo Honoka.

-Cuidado, chicos. Sé quién se esconde en esta casa. Sobretodo no miréis la televisión.

-Que televi... -Milotic, mientras decía esas palabras, se giró, vio un televisor y había algo en ese televisor, una figura de un Pokémon que salió de la tele a toda velocidad hacia Milotic, asustándola mucho. -¡Ah!

-No, ya empezamos... -dije sabiendo lo que nos espera. -Cuidado, chicos, puede estar en cualquier parte.

-Anda, mira, si es Chandelure.

-Muéstrate, no seas cobarde.

-¿Quieres venir a la zona de atrás de la casa? Tengo un jardín muy bonito. -el horno de la casa se empezó a mover. -¿Tenéis calor? No pasa nada. -a eso se le sumó el corta césped, el ventilador, la nevera y el lavaplatos. Poco a poco se empezaban a mover todas las cosas electrónicas de la casa.

El lavaplatos lanzó un potente hidrobomba hacia Chan, pero falló, ya que Chan conocía bien a ese Pokémon.

-Veo que no te has olvidado de mi, jajaja. -Rotom se mostró delante de ellos como Roton antena. -¿Qué tal chicos, queréis pasar un poquito de miedo? Pero tened cuidado, algunos electrodomésticos pueden ¡matar Pokémon! ¡Jajajaja! -Rotom desapareció, posiblemente estaba viajando entre electrodomésticos.

-Esto va a ser difícil, chicos.


Capítulo 20:
Spoiler
Capítulo 20: Las tareas del hogar.

-Ahora es una antena, ¡Bola Sombra!.

-Jajaja, no me vas a pillar. -Rotom se metió en el horno esquivando el Bola Sombra.

Jak le hizo Hidrobomba, pero Rotom se metió en el corta césped para que no sea muy eficaz. Seguidamente, Redvolk le lanzó Lanzallamas y Rotom se metió en el lavaplatos por lo mismo, a lo que seguidamente, yo le lancé una Energibola y volvió al horno.

-No acabaremos nunca. -dijo Redvolk.

-No, nunca podréis contra mi. Por cierto, ¿las hembras no atacan o que? Ah, es verdad, que son hembras. Una hembra nunca podría contra mi, están destinadas a fregar platos y a barrer. -dijo Rotom con la idea de cabrearlas.

-Oye, no te pases. -dijo Milotic.

-Lo dice la que ha gritado antes solo por verme.

-Ha sido impresión, ¿vale?.

-Mira, mira en lo que me convierto, en una lavadora. Oye, chicas, que os quito el trabajo, estoy limpiando platos. Oye, mira, que ahora soy un horno y hago la comida. O, mira, estoy limpiando el jardín siendo una corta césped y, ya de paso, voy a refrescar el ambiente con un ventilador y una nevera, que en verano siempre viene bien. Eso e infinidad de cosas que puedo hacer. Ya sois inútiles, hembras, los machos podemos valernos por nosotros mismos. ¿Para que queremos a una pareja si no es para que nos limpie la casa? Jajaja.

-No te consiento que nos hables así, ¡Cometa Draco!

-Ups. -Rotom esquivó el ataque. -Así que eres un dragón... Pues voy a congelarte con mi nevera.

-¡Onda Certera!

-Huy, mejor me transformo en antena.

Rotom se transformó en antena y Onda Certera falló. Rotom hizo chispazo he hizo mucho daño a Milotic. Rotom se metió en el corta césped y le lanzó un Lluevehojas a Milotic dejándolo muy tocado. Milotic se recuperaba poco a poco con Recuperación, pero estaba ya en las últimas.

-¡No, Milotic! Ya me he cansado. No suelo hacer este ataque, pero en fin. Si no lo hago, este Pokémon es capaz de matarnos a todos. Danza Amiga.

-Pfff, pero que hace ese Pokémon, es tonto del... eh, ya no levito. ¿Qué me has hecho?

-Ahora Milotic.

Milotic aprovechó de que Rotom ya no levitaba para lanzarle un Bofetón Lodo. Ese ataque fue muy efectivo contra Rotom y logró derrotarlo gracias a todos los ataques no muy efectivos que sufrió antes.

-¿Cómo ha logrado vencerme una hembra?

-No hace falta que disimules más, Rotom. Ya te hemos ganado.

-Es verdad. No os creáis lo que no soy. No soy machista, era una táctica de combate que me enseñó Gengar.

-Pues vaya mierda de táctica.

-Gengar me dijo que si le obedecía en todo me dejaría hacer lo que me diese la gana, siempre que no influyese en sus órdenes, pero he perdido. Aún así, lo siento. No os puedo dejar pasar.

Milotic y Dragalge le intimidaron y lo dejaron inmóvil en un lugar, por venganza de como las había tratado antes. Dejamos a Milotic y a Dragalge allí y subimos la escalera hasta el siguiente piso. Solo quedábamos Salamence, Clawitzer y yo. El próximo piso ya era el último.

-Chicos, cuidado. Ahora toca enfrentarse al guardián que protege la sala real.

-Y supongo que será más difícil que todos los que hemos visto.

-A ver, es peligroso, la verdad... A este Pokémon le pasa como a Houndoom y a los Trevenant, también es un Pokémon salvaje en el que siempre protege al Pokémon que domine la sala real.

-Pues sí que tiene pinta a difícil, si...

Cuando subimos la escalera, llegamos a una gran sala donde había un Pokémon al fondo.

-Ya podéis dar media vuelta, por aquí no pasará ni una hormiga.

-Es un Aegislash.

-Sí, soy Aegislash. Y estoy curtido en mil batallas. Que, ¿estáis preparados para enfrentarnos en duelo, caballeros?

-Oye, bromas las justas.

-No, si yo no estoy bromeando.

Clawitzer y Salamence empezaron a atacarle con los ataques más potentes que tenían, ya que yo me estaba reservando para Gengar. Después de recibir bastantes ataques de ambos Pokémon, Aegislash se quedó igual.

-¿Ya está? Mi turno.

Aegislash cambió de forma y empezó a atacarles con Espada Santa y Cabezazos de Hierro potentísimos. Dejó a ambos medio-débiles.

-¿Estáis bien, chicos?

-Si, tranquilo.

Aegislash volvió a cambiar de forma.

-Cuidado, no le ataquéis ahora físicamente.

Demasiado tarde, Salamence ya había empezado el Triturar, aunque Clawitzer había curado a Salamence con Pulso Cura. Cuando Salamence alcanzó a Aegislash, Salamence se sentía mucho más débil.

-¿Qué me pasa?

-Si le atacáis físicamente mientras está en su forma defensa, os reduce el ataque.

-Me molesta que me conozcas tanto, Chandelure. Me entorpece en mi trabajo.

Le di con Fuego Fatuo, ya que solo se protegía de ataques ofensivos.

-Ah, demonios. Me fastidia que sepas tanto sobre mi. Aunque hay algo que no sabes, ahora no solo ataco físicamente.

Aegislash me atacó con Bola Sombra y me hizo mucho daño, no me esperaba para nada ese ataque.

-Oh, no. Espera, que te ayudo. -dijo Clawitzer.

-No os podré ganar.

-¿Y ese cambio de actitud?

-Porque tendré un comportamiento primitivo, pero no soy tan tonto como los de fuera y si seguimos así me derrotareis porque Chandelure me conoce demasiado, y encima le podéis curar. Me vais a acabar derrotando tarde o temprano, pero creo que sin Chandelure tengo una oportunidad. Así que hagamos un trato, dejaré pasar a Chandelure, si os quedáis vosotros dos y me dais un buen combate. La verdad es que prefiero que me mande Chandelure, Gengar es demasiado malvado y prefiero no tener problemas.

-¿Haríais eso?

-Sí, adelante. Cárgate a Gengar.

-Muchas gracias, chicos.

Me sabía mal, pero tuve que dejarlos atrás. Me dispuse a abrir el portón hacia la última sala de la mansión. Recuerdo aún las veces que abría esta sala para estar con mis padres. Ahora voy a entrar por una razón totalmente distinta. Voy a entrar. Abrí el portón y vi a Gengar durmiendo en el trono y a Haunter al lado.

-Pero mira a quién tenemos aquí. Gengar, despierta.

-Calla, Haunter. Te dije que me despertaras si teníamos un problema muy gordo, que ayer hubo paripé en la ciudad y estoy muy cansado.

-Es que, papá, tenemos un problema muy gordo.

-¿Cuál?

-Mejor mira la puerta.

-¿Eh? ¿Qué demonios haces tu aquí?

-Vengo a destronarte, Gengar.

-¿Y los otros Pokémon? ¿Qué le habéis hecho?

Le lancé un Bola Sombra antes de decir nada, aunque Gengar desapareció y lo esquivó sin problemas.

-Oye, Chandelure, ¿qué no te han enseñado modales durante estos días?

-Basta de cháchara, zanjemos este asunto.

-Antes de empezar, que ha pasado con mi hijo Gastly. Seguro que tú tienes algo que ver.

-Lo tenemos capturado en el río. Me estuvo siguiendo durante mucho tiempo.

-Si, le entiendo. Yo hubiese hecho lo mismo. Pero, entonces, si está en el río, ¿qué ha pasado con Jellicent y sus compañeros?

-Los derroté personalmente. También derroté a Weavile, a Honchkrow, a Froslass y a Gourgeist.

-Serás maldito.

-Ah, y también a Drapion entre otros.

-¿A Drapion también? No te lo perdona... un momento, ¿y quién es ese? No hay ningún Drapion que pertenezca a nuestro clan.

-Ah, ¿no? Da igual. Y, por supuesto, también hemos derrotado a todos los Pokémon de la mansión, así que no pierdas el tiempo pidiendo refuerzos.

-¿Qué? Pedazo de inútiles. Bueno, si habéis derrotado a todos esos fuera de Tehorria, estoy convencido de que Gastly ha hecho bien su trabajo. Pero ahora estás delante de mi, no tienes ninguna posibilidad. ¿Ves este libro?

-Sí, ¿qué pasa?

-Pues que si escribo tu nombre en este cuaderno, morirás en 20 segundos, jajaja.

-Eso es una falacia, ¿quién se va a creer eso?

-Bueno, solo hay una manera de comprobarlo. Vamos a escribir, a ver que pasa...

Le lancé un Bola Sombra, por si acaso. No me creía lo que decía, pero no podía arriesgarme.

-¿Así que me atacas? Eso es que tienes miedo, Chandelure. Solo me queda una letra... Ya está, escrito. Ahora morirás a los 20 segundos inevitablemente...

Pasaron los 20 segundos.

-No he muerto.

-Pues claro que no has muerto, ¿pero quién es tan tonto como para creer eso? A parte de ti, me refiero, claro. Jajaja.

-Voy a acabar contigo.


Capítulo 21:
Spoiler
Capítulo 21: La verdadera historia.

-Un momento. Me gustaría explicarte una cosa, antes de empezar la pelea. Te interesa, eso te lo aseguro.

-Adelante, pues. -me interesaba ganar tiempo por si venían los demás, ya que posiblemente Gengar no sabrá que están en la mansión, aunque también puede ser que él quisiese ganar tiempo porque había llamado a la policía de escondidas. Tenía que ir con cuidado.

-Pues verás... Posiblemente Gastly te espiaba y se adelantaba a tus pasos avisando a los Pokémon de nuestro clan que se preparase para atacarte. Tenemos Pokémon repartidos por todos los alrededores. Por lo que me has dicho, te has cargado a la mayoría de nuestro clan.

-Si, eso ya lo sé. Que me quieres decir con eso.

-¿Ya lo sabes? ¿Y eso?

-Interrogamos a Gastly cuando lo capturamos.

-Bueno, también tenía planeado eso, así que sé exactamente lo que te dijo. Ahora te explicaré una cosa que posiblemente no sepas. Cuando yo era un Gastly y tu un Litwick, tus padres te mimaban más a ti que a mi.

-Eso es normal, Gengar. Eran mis padres.

-¿Pero porqué tenías más privilegios?

-No tenía más privilegios.

-A tu te dejaba descansar más tiempo.

-Eso es mentira, todos teníamos el mismo tiempo de descanso.

-¡No! Tu no te acordarás, pero cuando yo estaba trabajando tu estabas durmiendo.

-Y al revés, cuando yo trabajaba, tu dormías y mis padres hacían lo posible para que todos trabajásemos y descansásemos lo mismo.

-Mentira.

-No entrarás en razón, ¿no?

-Bueno, da igual, voy a seguir. Mientras evolucionábamos, te subían siempre a un escalón por encima de mi en la mansión.

-Eso es mentira, todos los componentes de la mansión son igual de importantes, ese era el mensaje que daban mis padres.

-Eso era para ocultar la verdad.

-No consiento que hables así de mis padres. -estaba preparándome para atacar, no lo aguantaba más.

Gengar se teletransportó delante de mi para darme un golpe y estamparme contra la pared.

-Ni se te ocurra atacarme, déjame seguir la historia. Además, dudo que puedas contra mi. Que pasa, que cuando evolucioné a Gengar tenía poder suficiente y había hecho muchos amigos fuera de la mansión. Así que tus padres tuvieron un segundo huevo y, hubo un día que me lo dejaron a mi. Ese huevo lo cambié por uno falso y se lo llevé a los Pokémon que conocía fuera, en ese caso fue Sneasel el encargado del huevo. Cuando les devolví el huevo, al poco tiempo le habían dicho que su hijo murió, entonces tus padres cayeron en una depresión terrible. No te dijeron nada del huevo porque querían hacerte una sorpresa los muy tontos. Pero, en fin, aproveché esa depresión y me los cargué a los dos. La verdad es que si no hubiese sido por la depresión, nunca podía haber matado a tu padre, era realmente fuerte. Aunque dudo que ahora me ganase, ahora soy mucho más fuerte.

-¿Tu mataste a mis padres? ¿Y me lo dices ahora en mi cara? ¿¡¡¡Pero cómo te atreves!!!?

-¡Que me escuches, déjame terminar!

-¿Pero cómo quieres que te escuche, escoria?

Gengar me lanzó un Bola Sombra que me dejó casi debilitado.

-Ni se te ocurra volverme a llamar así, desgraciado, a la próxima te mato. Pues eso, cuando murieron tus padres me pareció muy fácil echarte, estabas hecho polvo. Y convencí a todo el pueblo de que tus padres murieron de una enfermedad terminal y todos los tontos se lo creyeron, jajaja. Entonces empecé a planear este plan, a entrenar a los Pokémon de la mansión, a hacer planes con Muk, a hacer planes con Pyroar, quería a toda la ciudad en mi bando todo lo que pudiese y logré que te odiasen, ya que les dije que fuiste tú quién mataste a tus padres.

-¡Pero cómo te atreves a decir eso!

-Luego, solo nos hizo falta montar un paripé de vez en cuando simulando que eras tu con atacando la ciudad y así no te dejarían entrar nunca y no sabrían nunca la verdad. Nosotros vivimos de engañar a los Pokémon de Tehorria, se piensan que los salvamos cada semana y nos dan comida y dinero, no nos hace falta ni abrir la Mansión Pokémon.

-¿Me habéis estado utilizando todo este tiempo?

-Sí, la verdad es muy divertido. Pero todo se tuerce cuando Gardobor aparece. Garbodor era compañero de Klefki hace mucho tiempo y yo no paré de insistirle a escondidas de que se uniera a nuestro clan, que hacemos lo que queremos y vivimos la vida. Lo necesitábamos para controlar las alcantarillas, ya que el clan Muk está muy estrechamente ligado con Pyroar y no es tan fácil de dominar. Garbodor, al tener una personalidad tóxica, aceptó y vino a la mansión, pero es un Pokémon muy egocéntrico y no tardamos en echarle. Luego, como ya le habíamos intoxicado del todo, se fue al clan Muk en el cual no duró ni 3 días, fue vergonzoso. Y, en ese momento, Garbodor se puso en búsqueda y captura, al igual que tu. La diferencia es que tú te quedabas en el bosque sin molestar a nadie mientras nosotros nos aprovechábamos de ti mientras que Garvodor iba a la suya. Maldito día el que decidió atacar a Litleo, el hijo de Pyroar. Por culpa de eso, Garbodor y tu os cruzasteis y estuvisteis un día juntos. Y, al poco tiempo, encarcelaron a Garbodor y te echaron de la ciudad, aunque esta vez ibas acompañado de Klefki, y eso era un problema. Cuando me informaron de esto, vosotros ya estabais lejos, así que mi hijo Haunter fue a la cárcel y convenció a Garbodor de que el culpable de que el estuviese en la cárcel era culpa tuya.

-No fue muy difícil convencerle, es muy tonto ese Pokémon.

-Y fue en busca de vosotros a matarte, pero veo que no lo consiguió. Tendría que haberme cargado a Garbodor cuando pude.

-No, si al final voy a tener que agradecer a Garbodor que esté hoy aquí.

-Te propongo un trato. Tu te quedas en el bosque como hasta ahora, que te veía feliz, te proporcionaré comida, pero a cambio me dejas utilizarte como hasta ahora.

-Estaba feliz porqué me encontraba cerca de mi lugar de nacimiento, no quiero volver ahí. Quiero quedarme en Tehorria y si tengo que matarte para ello, lo haré. -dije muy serio.

-Bueno, también te puedo echar de una patada y sería el mismo resultado, pero no te ayudaré a sobrevivir, tú decides.

-¿Y que hay de mi hermano? ¿Qué hiciste con ese huevo?

-¿El huevo ese? Sneasel me dijo que se lo robó un Seviper, no sé donde andará.

-Vi a un Seviper con un Chandelure.

-Anda, entonces te has encontrado con tu hermano. ¿Te lo has cargado? Tengo entendido que los Seviper son malos Pokémon en esta zona. Sí, seguro que derrotaste a tu hermano.

-¡Cállate! Me has jodido la vida, cabrón.

-¿Aceptas el trato?

-¡Por supuesto que no!

-Así que te tendré que echar por las malas... otra vez.

-Aquí estoy.

-¡Alucard!

-Sí. Tranquilo, Liba ha congelado a Cofagrigus y a Spiritomb y yo he ido durmiendo a todo el resto con Hipnosis, en principio nos dará tiempo a derrotar a Gengar.

-Huy, a derrotarme a mi, ¿pero tu quién eres, si se puede saber?

-Soy Alucard, amigo de Chan.

-¿Chan? Pfff, que nombre más ridículo.

En ese momento llegaron Redvolk, Jak, Milotic, Honoka y Cerberus.

-¿Quién son esta gente?

-Los que vamos a acabar contigo, Gengar. Se acabaron tus fechorías.

-Ja... ja... ¡¡¡jajajajajaja!!! Ay, que chiste, Haunter, se piensan que nos van a derrotar, ¡jajajaja! Pues bien, venid a por mi, lo estoy esperando gustosamente. Pero antes debéis saber que ahora estáis en peligro y vais a morir por culpa de Chandelure. Si él no hubiese abandonado la mansión, le hubiesen nombrado jefe de la mansión y todo esto no hubiese ocurrido porque ahora estaría muerto y vosotros no estaríais aquí y Tehorria hubiese sido mio. Pero con esa depresión nadie te iba a nombrar jefe de la mansión y me resultabas más útil fuera, jajaja. Si te hubiesen nombrado el jefe de la mansión, te hubiese matado para quedarme con el trono, Chandelure, pero has arrastrado a estos muertos de hambre a tu desgracia, realmente eres egoísta, Chandelure.

Empezó una batalla campal entre ambos bandos. Empezó Milotic con Escaldar, pero Gengar se hundió en el suelo apareciendo detrás de ella, lanzándole un Energibola. Cerberus le intentó dar con Pulso Umbrío, pero desapareció y detrás de él le acertó con Onda Certera. Jak le atacó con Hidropulso, pero lo esquivó sin problemas y respondió con un Rayo y Honoka le atacó con Cometa Draco pero volvió a desaparecer y se puso a hacerle Psíquico a Honoka. La controlaba como quería. Ese Gengar era el Pokémon más poderoso que había visto jamás. Intenté atacarle por detrás, pero Haunter me vio y defendió a su padre con un Bola Sombra y me dio. Mientras, los golpes a Gengar no cesaban, Redvolk le atacó con Garra Dragón y Alucard con Acróbata al mismo tiempo, pero Gengar se metió en el techo y apareció en los pies de ambos Pokémon voladores, asestándole un fuerte golpe con Viento Hielo.

-¡Jajaja! ¿Ya estáis satisfechos?

-No pensaba que un Pokémon pudiese llegar a ser tan fuerte. -dijo Cerberus.

-Nada, realmente no es tan fuerte, solo tenemos que atacar en equipo. -dijo Honoka.

-Un momento, ya llegan los refuerzos. -dijeron Liba y Key al mismo tiempo.

-Los refuerzos, jajaja. ¿Os pensáis que podéis hacerme algo vosotros dos? Jajaja.

-Oye, soy pequeño pero muy fuerte.

-Si, si, lo que tu digas. Que, ¿preparados para luchar? Atacad, va.

De repente, vi a Liba con una llama en la boca. Me pareció muy raro. Primero no le di importancia, pero luego caí, aunque fue demasiado tarde.

-¡¡¡Key, cuidado!!!

Liba le hizo Lanzallamas a Key y logró abatirlo. Liba se fue con Gengar.

-¡¡¡No, Key!!! Cuidado chicos, Vanilluxe es de los malos. -dije mientras se me escapaban las lagrimas e iba corriendo a por Key.

Vanilluxe se transformó en Zoroark. No era Liba, era Zoroark, nos tendieron una trampa. Todo este rato ha sido una ilusión. Yo fui a por Key para asegurarme de que estaba vivo, pero no respiraba... ¿se murió Key? No podía aceptarlo y lloré por él.

-Aquí tenéis a la estrella, jajaja. Él es el que se hace pasar por ti, Chandelure.

-¿Cómo?

-Si. No sabía que habías traído amigos para intentar la tontería de derrotarme, pero antes te mentí, tus padres no me dejaron el huevo a mi, sino que hice lo posible para engañar a tus padres. Le envié una nota falsa para que tuviesen que ir corriendo a la comisaría con Pyroar, entonces Zoroark se transformó en ti y le dejaron el huevo a Zoroark, aunque tus padres se pensaban que te lo dejaban a ti. No tuvieron mucho tiempo, tenían que irse corriendo. Entonces, en el momento en el que dieron el huevo a Zoroark, empezaron a cavar su propia tumba. Y, ahora, se hace pasar de vez en cuando por ti, atacando la ciudad con el poderoso Lanzallamas, ataque que conoce nuestro amigo Chandelure. Entonces, solo hace falta que Zoroark se deje “derrotar”, hago que se me escapa y vivimos como reyes engañando a la gente en Tehorria. Ese es nuestro plan de vida, ¿no os parece buena?

-Nos parece rastrera.

-¿Qué? Salamence, no hables más de lo que puedes, lo acabarás lamentando. -Gengar le atacó con Bola Sombra, pero Redvolk se protegió.

-Chan, deja que nos carguemos de este desgraciado.


Capítulo 22:
Spoiler
Capítulo 22: Tumbando a Gengar.

-Acordaros de que ahora estoy acompañado por Zoroark. Si antes no pudisteis conmigo solo, ¿que os hace pensar que podréis contra nosotros tres?

Redvolk mega-evolucionó y empezó con un Retribución. Mientras Redvolk iba directamente a por Gengar, extrañamente éste no se movió, supongo que se pensaba que no le haría efecto y atravesaría su cuerpo pero, para su sorpresa, le dio y le hizo mucho daño y le envió hacia atrás. Se teletransportó hacia Redvolk y le iba a atacar, pero Alucard le dio con Acróbata. Una vez en el suelo, Milotic le dio con Hidroboma, pero Gengar canalizó su Rayo por ese Hidrobomba y le dio a Milotic y a Alucard. Jak empezó a curar a los Pokémon. Cerberus le atacó con Pulso Umbrío a Haunter mientras todos estaban despistados y lo derrotó de un golpe, Haunter no era tan fuerte como Gengar. Como respuesta, Zoroark se fue corriendo hacia Cerberus para atacarle pero apareció Vanilluxe y le atacó con Rayo Hielo y lo congeló. Al estar inmóvil, Jak pudo asestarle un Hidrobomba y terminó con el. Haunter y Zoroark estaban derrotados, solo quedaba Gengar que estaba en el suelo muy débil.

-Hay, ilusos. Si estaréis contentos y todo de haberme tumbado. -Gengar se teletransportó al trono. -Voy a tener que sacar mi verdadera fuerza. La verdad es que nunca lo he hecho porque no me ha hecho falta nunca. Seréis los privilegiados de ser los primeros en verlo, y los primeros en ser derrotarlos con esta forma. -Gengar creció y se unió al suelo. Estaba mega-evolucionando. -Jajaja. Cuanto poder siento, se siente muy bien. -Gengar sumió toda la habitación en la oscuridad, parecía que estábamos en otra dimensión. -Que bien me lo voy a pasar. -Gengar se movía mucho más rápido y parecía más fuerte.

-Hay que derrotarlo antes de que pueda hacer nada.

-Ay, que iluso eres Hydreigon.

Gengar fue rapidísimo y atacó a todos a la vez sin que nadie se percatara de su velocidad. Habían ataques especiales de energía en el aire, cuando de golpe, Gengar cerró las manos y esas bolas empezaron a atacar a los Pokémon. Posiblemente fuesen Energibola, Onda Certera, Rayo, Bola Sombra y Viento Hielo. Quedaron todos debilitados.

-No podréis contra mi. -Gengar empezó a expulsar a todos de la zona oscura. -Ahora solo quedamos tu y yo, Chandelure.

-No podemos entrar. -dijo Milotic.

-No os esforcéis, mi Sombratrampa es infalible, solo puede salir Chandelure porque es de fantasma, pero si sale será su fin, porque si abandona iré directamente a Pyroar, jajaja.

-Oye, déjame pasar.

-¿Eh? ¿Quién eres?

-Soy Litleo, hijo de Pyroar. Y si no me dejas entrar, se lo diré a mi padre. -Gengar dejó pasar a Litleo dentro de la Sombratrampa. -Quedas detenido.

-Oh, que mono, ¿no te lo parece, Chandelure?

-Chandelure, perdona a mi padre. Dice que le hace mucho daño lo que te hace, pero si le damos una prueba sabrá que eres inocente. El se cree terriblemente de que eres el malo, pero es Gengar y lo estamos demostrando aquí. Ya sé quién eres, Chandelure. Sé porqué te reconocí por la calle. Tú me salvaste de Garbodor.

-Litleo, es muy peligroso, sal de aquí.

-No, no. Chandelure, es perfecto. Él no puede salir una vez entrado en al Sombratrampa si yo no quiero. Si me quito de en medio a Litleo, me evitaré muchos problemas. Pyroar entrará en depresión y yo seré el alcalde de Tehorria. Os mataré a los dos y diré que Chandelure mató a Litleo y te culparán a ti, podré encargarme de los Pyroar como hice con tus padres, Chandelure, y todo el mundo me alabará por haberme vengado de la muerte de Litleo. Es perfecto. ¡Es perfecto! Jajaja, parece que la vida me sonríe, jajaja.

-¿Cómo te ha dejado entrar tu madre?

-No me vio, me escondí.

-No lo vuelvas a hacer, es muy peligroso.

-Antes me encargaré de ti, Chandelure.

Gengar empezó a atacarme con todas sus fuerzas. No podía defenderme. E iba tan rápido que no lo podía ni ver.

-No, Gengar, para. Te lo ordena la ley.

-Que pasa, ¿qué tu también quieres? Paciencia, Chandelure es más resistente, pero me interesa matarle antes a el. No tengas prisa por morir, Litleo. Vas a morir aquí, Chandelure. Me vengaré de todos a los que has matado. A Gastly, a Haunter, A Weavile, a Sharpedo, a Crawdaunt, a Jellicent, a Honchkrow... -iba recitando a todos los Pokémon de su clan mientras me pegaba.

-Para... para, por favor. ¡Gengar, para! ¡Si dejas a Chandelure en paz te haré caso en todo lo que digas!

-Eso puede serme útil. -dejó de atacarme. -Si te digo que convencieras a tu padre de que me haga alcalde y se fuese de la ciudad, ¿lo harías?

-Sí, pero deja a Chandelure. Él me salvó la vida.

-Que bonito es todo. ¿Tu no sabes que con la amistad no se hace nada? Yo me he aprovechado de mis amigos, todo era por un mismo fin, hacer que Tehorria entera fuese mía. Tu que crees, ¿qué Chandelure no piensa en utilizarte de alguna manera? Seguro que te salvó porque sabía que eras el hijo del alcalde y pensó que podría aprovecharse de ti, haciéndote convencer a tu padre que él no es un intruso.

-No le escuches. Tranquilo, que acabaremos con el.

-Pero si apenas puedes levantarte, ¿qué me harás?

-Tengo un as en la manga que nunca he usado, pero creo que ahora es el momento. Creo que es el momento de decir adiós, Gengar. ¡Espacio Raro!

Gengar se quedó de piedra y con la boca abierta.

-No puede ser. ¡No puede ser! -empecé a moverme mucho más rápido que él y Gengar empezó a moverse a velocidad de tortuga.

-Que ligero me siento, Chandelure.

Empecé a atacar con las Bolas Sombra tan fuertes como podía acumulados de rabia. Estuve un rato. Mega-Gengar acabó muy débil.

-Queda muy poco para que se termine el efecto, cuando se termine te vas a enterar.

Mega-salamence dio un golpe y rompió el Sombratrampa.

-¿Estáis bien? Parecía que la Sombratrampa era como más débil.

-Llegáis justo a tiempo. Hacedme un favor, atacadme con todos los ataques de fuego que podáis. No preguntéis y hacedlo, rápido, se acaba el tiempo.

-Te pienso esquivar cualquier ataque que hagas.

Todos los que tenían ataques de fuego, me atacaron, Jak me curó con Pulso Cura y todos daban su granito de arena.

-Oh, tus llamas están mucho más agresivas.

-Cuando vaya a por el, atácame tu también, Litleo.

-No, voy a ayudarte con Refuerzo.

-Bien, me parece bien.

Tenía una increíble potencia de fuego gracias a que puedo absorber las llamas, alguien hizo el Día Soleado, estoy curado gracias a Jak y Litleo me estaba ayudando con Refuerzo, no podía fallar ahora. Me acerqué a Gengar a toda velocidad, cargué el ataque, cambié de ángulo enseguida teletransportándome y Gengar se puso a esquivar el primero, pero no le dio tiempo a esquivar el segundo ángulo y le di de lleno con Infierno y terminé con él.

-Al fin. ¿Está muerto de verdad?

-No lo se.

-¿Qué está pasando aquí? ¿Y este jaleo?

-¿Papá?

-Litleo, ¿qué haces aquí? Te dije que no te acercaras a los Pokémon fantasma. ¿Qué le ha pasado a Gengar?

-Ha muerto. Quería apoderarse de la ciudad. Tenía un plan para echarte de la ciudad y hacerse el alcalde de Tehorria.

-No te creeré nunca, Chandelure.

-¿Tu crees que hubiese dejado morir a Key? -dije entre lágrimas.

-¿Key está muerto? ¿Y cuando ha muerto?

-Antes de que llegaras tu.

-Imposible, si cuando me puse a subir lo vi con Sableye.

-Que quieres decir, ¿que éste no es Key?

-No, estoy convencido que no.

-¿Has visto a un Klefki mientras subías, Pyroar?

-No pienso responderte a eso. Estoy muy enfadado, no se que hacen mi esposa y mi hijo aquí.

-Por favor. Respóndenos, luego te contaremos la verdad, lo juro.

-Vale. No, no lo he visto.

Corrí hacia la ventana, a ver donde podía estar y vi a Sableye secuestrando a Klefki. Salté por la ventana sin pensármelo y fui tras el.

-Yo me adelanto. -dijo Crobat.

-No se te ocurra salir, Chandelure.

-Papá, déjale. El malo era Gengar.

-Luego hablaremos tu y yo, Litleo. Y sal de aquí, que hay un cadáver. Corre, a casa.

-Déjame, papa. Voy a ir adonde quiera, ya no soy un niño.

Fuimos corriendo a por Sableye. Crobat lo frenó y, al final, llegamos todos.

-Quietos o mato a este Klefki.

-Solo estás empeorando las cosas.

-¿Sabes porqué Gengar se comportaba de esa manera? ¿No te extrañó que fuese justo después de venir yo? Gengar estaba a punto de conseguir la alcaldía. En ese momento, lo mataría y me nombrarían a mi el alcalde. Lo tenía bien planeado, yo sería el responsable de sacar a la luz los trapos sucios de Gengar. Tengo pruebas suficientes escondidas como para incriminar a Gengar de querer ser el alcalde de Tehorria derrotando a Pyroar, pero lo habéis jodido todo.

-Sinceramente, no le llegas a Gengar ni a la suela de los zapatos. Dudo mucho que lo lograras derrotar, en tu plan hay lagunas en todos los lados.

-No me tientes que lo mato. Fui yo quién le metió esas ideas en la cabeza. Fui yo el que le metió la idea de que tu eras el favorito de los Chandelure, fui yo el que alimentó ese odio hacia ti. Fui yo el que le incitó a matar a tus padres. Yo se engañar a la gente. Pero no sabía que era tan estúpido para morir en tus manos.

-Deja a Key.

-Sableye.

-¿Pyroar? ¿Desde cuando estás ahí?

-Me has engañado. A mi, a Gengar, a Muk, a Chandelure... Maldito el día que te dejé entrar en la villa.

-Supongo que lo has escuchado todo...

-Cuando te hiciste el herido y me pediste cobijo. Te ofreciste para ser espía en la mansión Pokémon porque traías pruebas de que el hijo de los Chandelure iba a hacer un ataque contra la ciudad. Todas esas pruebas eran mentira, ¿no?

-Verás, esto...

-Me has mentido todo este tiempo, ¿no? Hay una norma en esta ciudad que prohíbe condenar a alguien a la muerte.

-Que lástima, no podrás matarme.


Capítulo 23:
Spoiler
Capítulo 23: El final.

-No puedo condenarte a muerte, no.

-Jajaja, pues, si eso, me voy a ir y me llevaré a Klefki de rehén.

-Pero, también hay una ley que me permite hacer lo que quiera, hasta matar, si la vida de un ciudadano de Tehorria está en peligro, y Key vive en Tehorria y lo sabes.

-Te dije que quitaras esa ley.

-Tranquilo, ya se porqué pusiste esa ley, para poder usar un rehén sin miedo a que te pudiésemos pillar, pero no puedo perdonarte. Chandelure también es residente en Tehorria, y le has hecho mucho daño.

-Gracias, Pyroar.

-No, lo echó Gengar.

-Si, por culpa tuya, pero ahora mismo está aceptado como residente en Tehorria y le has jodido la vida. No se como pude permitir que un forastero cambiase las leyes internas de Tehorria. Dijiste que lo necesitabas para poder espiar, pero era más que eso...

Sableye salió corriendo con Klefki pero Pyroar le atacó con un Lanzallamas terriblemente fuerte y acabó con él, ya que ya estaba herido por la pelea con Klefki.

-Muchas gracias, Pyroar. Pero, un momento, si Klefki está aquí, ¿a quién ha matado Gengar?

-¿Gengar ha matado a un Klefki?

-Vamos, tengo un mal presentimiento.

Llegamos a la sala del trono, adonde, efectivamente, había un Klefki muerto.

-¿Este no es?

-Sí. -dijo Aegislash. -Es el Pokémon que tú conoces, Klefki.

-¡No!

Ese Klefki se transformó en un Ditto.

-No, es el Ditto que desapareció de mi clan. -dijo Key mientras lloraba.

-Gengar lo raptó sin que nadie se diese cuenta y lo torturaba y le obligaba a que hiciese lo que él quisiera.

-No, Ditto... Porqué tu. ¿Sabes algo de Cryogonal?

-No, ese es bastante fuerte y se fue.

-Bueno, por lo menos Cryogonal, lo más probable, es que esté bien, pero Ditto... Gengar le obligó a hacerse pasar por mi.

-Si, utilizó esa muerte para deprimir a Chandelure, pero no le funcionó, al revés, se encendió de rabia. Empezó llorando, pero al final terminó derrotando a Gengar.

-Ditto.

-Lo siento, Key. -dije.

Al día siguiente, Pyroar reunió a todos los habitantes de Tehorria y...

-Tengo algo que contaros, ciudadanos. Os he reunido a todos aquí para decir un par de noticias. Primero, acabamos de dar un entierro digno a Ditto, ese Ditto del clan de Klefki que todos conocíamos. Que descanse en paz. Segundo, me culpo de haber sido engañado por un extraño. No voy a dimitir, pero prometo que no volverá a pasar y tercero, Chandelure se convierte en el amo de la mansión encantada y vuelve a estar abierto para el público. Pero, antes de que os vayáis, me gustaría pedir perdón a Chandelure públicamente.

-No hace falta, Py...

-Si, has sufrido mucho por mi despiste y estuve a punto de encerrarte en la cárcel para siempre y, quién sabe, probablemente, con engaños, Gengar podría haber terminado siendo el alcalde... es mejor no pensarlo. Es más, te tengo que dar las gracias por sacar la verdad a la luz, has salvado el futuro de Tehorria. Giratina lo hubiese querido así.

-¿Y quién era el que atacaba la ciudad, entonces?

-Se trataba de un Pokémon que podía crear ilusiones, no puedo dar nombres, pero os aseguro que ninguno de esos ataques fueron de Chandelure. Si no hay más preguntas, podéis seguir con vuestras vidas.

-Un momento. Antes que nada, me gustaría pedir gracias a algunos Pokémon. Primero al clan Muk por su gran implicación en este caso desde que descubrieron la verdad. Después a los Meowstic por proteger la casa de Key, ha sido muy útil su ayuda, aunque no lo parezca. También me ayudaron a ocultarme aunque no confiaban aún en mi. Gracias al clan de Swampert, aunque no estén aquí, a los habitantes de las montañas, incluido a Liba y a Glaceon por ser comprensiva. Gracias al clan de Redvolk y al clan de Jak que han ayudado mucho. Gracias a los que vivían en la mansión Pokémon y me han ayudado, gracias a la familia Pyroar, gracias a Slowbro y, aunque suene raro, gracias a Garbodor, sin él puede que nunca hubiese pasado esto y Gengar podía haber seguido con el plan de conquistar Tehorria. Y perdón por todas las molestias que he podido causar.

-No, perdónanos nosotros. -dijo Sawsbuck. -Yo era la que más te odiaba, Chandelure. Te pido perdón en nombre de todos los habitantes.

-Gracias. -me estaba emocionando, me tenía que ir. -Aquí me despido.

Todo el mundo volvió a sus quehaceres.

-Muy emotivo, Chan. -Key abrazó a Chan todo lo fuerte que pudo.

-Bueno, tendréis mucho trabajo, yo me iré a mi poblado, tengo que irme a vivir allí.

-No te preocupes, Liba. Muchas gracias por todo. Nos vemos pronto.

Vanilluxe nos abrazó a ambos. Me pareció raro, Vanilluxe suele ser muy frío.

-¡Adiós, amigo! -gritó Key.

-Nosotros también nos tenemos que ir. Nos vemos pronto, estamos en contacto. -se despidieron el equipo de Redvolk y Jak.

-Por supuesto, chicos. Nos vemos pronto.

Antes de irse, Milotic le da un beso en la mejilla a Key.

-Nos veremos pronto.

-Si, <3.

Todo el clan de Jak y de Redvolk se fueron.

-Nosotros también tenemos que volver a nuestras cosas, Key.

-Cierto, vamos.

Estuvimos tiempo arreglando la ciudad, arreglando todas las casas que había destruido, limpiando la mansión Pokémon, ya la mansión empezaba a tener clientes y Tehorria iba mejor que nunca. Key también formaba parte del “show” y trabajaba en la mansión, con nosotros.

[ESPECIAL]

Unos cuantos días después, Liba vino a visitar la mansión. Al final de ese día, nos fuimos juntos a dar un paseo.

-¿Qué tal va todo, Liba?

-Pues muy bien. Allí todos conocen lo que hiciste y pasaste, Chan. Se saben toda la historia y han quedado conmovidos. Incluso parece que Glaceon se haya enamorado de ti.

-Jaja, no digas tonterías. Un Pokémon así no podría enamorarse de un Pokémon como yo.

-No te cierres al amor, Chan.

Pasamos una tarde dando vueltas por la ciudad. Nos cruzamos con Mewstic.

-Hola, ¿qué tal, chicos?

-Aquí, dando un paseo.

-¿Vamos a la mansión? Ya sé que estáis todos los días allí, pero me da miedo ir sola.

-Vale, así te la enseñamos.

-Que bien.

Fuimos hacia la mansión Pokémon y no había nadie en la entrada.

-Que raro, ¿dónde están Mightyena, Liepard, Houndoom, Golurk y los Trevenant?

-No lo se, puede que estén dentro.

Entramos en la mansión y estaba totalmente vacía.

-¿Qué está pasando aquí? No entiendo nada, si todo iba bien, ¿porqué se han ido?

-No te preocupes, Chan. Subamos al primer piso.

Eso hicimos, subimos al primer piso, donde estaba la casita de Rotom y entramos y ¿cuál es la sorpresa?

-¡Feliz cumpleaños! -dijeron todos los Pokémon al mismo tiempo.

Me habían preparado todos una sorpresa. ¿cómo sabían mi cumpleaños si no me acordaba ni yo? Supongo que habrían mirado en los registros de Tehorria.

-¿Eh?

-Que hoy es tu cumpleaños, Chan.

-¿Me has preparado tu esto, Liba?

-Sí.

-Muchísimas gracias, Liba. -le abracé con todas mis fuerzas.

-No hay de que, no hay de que... no aprietes tan fuerte, Chan, que me fundes.

-Huy, perdón. Estaban todos aquí. Has reunido al equipo de Redvolk, de Jak, a los habitantes de Tehorria... También está Glaceon y la familia de Sawsbuck entre muchos otros. Muchas gracias a todos.

-A ti te tengo un par de sorpresas, Key. Ya se que es el cumpleaños de Chan, pero te tengo un par de sorpresas. Mira a quién te traigo.

-¡Cryogonal! Cuanto tiempo.

-Hola, Klefki. Me alegro mucho de verte. Le costó mucho a Vanilluxe encontrarme, agradéceselo como debas. Después de escuchar la historia, he decidido quedarme a vivir aquí. Y puedo aportar a Tehorria lo que he aprendido en todo este viaje.

-¿Te quedas a vivir aquí? Que ilusión me hace, Cryogonal.

-Si, pero esa no es la única sorpresa.

-Hola, Key. Te lo he querido dar en Pokémon. Se lo he pedido a los Meowstic y han estado de acuerdo. Ten. -dijo Milotic.

-El huevo, está apunto de abrirse. ¿Qué será?

El huevo se movía mucho, estaba apunto de abrirse.

-Que nervios, que nervios, que nervios. ¿Porqué ha tardado tanto en abrirse?

Se abrió.

-Que clase de Pokémon es este, ¿alguien lo sabe? Es una especie de gato... se parece a Litleo, que gracioso. Es muy bonito.

Klefki estuvo toda la tarde con el huevo y todos estuvimos pasándolo bien en la fiesta. Después de que la fiesta terminase...

-Muchas gracias a todos, chicos. Me ha emocionado mucho veros a todos aquí. Ya es muy tarde.

Nos despedimos de todos y nos fuimos a dormir. Mientras acompañaba a Klefki a su casa...

-Este gato es muy mono.

-Si, es bastante mono, nunca había visto a un Pokémon así. Es verdad eso de que se parece a Litleo.

-Si... pero habrá que ponerle un nombre.

-Si, es verdad.

Una vez llegando a su casa.

-Bueno, nos vemos mañana, eh Key.

-Si, nos vemos mañana, hasta mañana, Chan.

-Hasta mañana.

Cuando Klefki cerró la puerta le estaba hablando a ese Pokémon.

-Hola, bonito. Hola, bonito. Mañana te llevo a la guardería Meowstic, eh. Que cuidan muy bien a los Pokémon. Pero te tendré que llamar de alguna manera. Mmm... Ya está, te llamaré Litten.

FIN.
#2345660 08/01/2016 21:59
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REDVOLKREDVOLK

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Pues ha quedado chula la historia aunque lástima lo de Litleo.

PD: Al menos ya no estará solo Chandelure aunque no sea el compañero ideal
#2345671 08/01/2016 22:18
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Pobre Litleo...encima por culpa de esa basura de Garbodor (nunca mejor dicho XD)
#2345684 08/01/2016 22:38
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jajadxjajadx

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Moraleja: Siempre hay alguien mas feo y que da mas miedo que tú.
En el corazón de todo héroe residen valor, coraje y sangre.
#2347052 12/01/2016 03:26
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Muchas gracias a los 3 por los comentarios. Me habéis animado mucho a seguir.

Capítulo 2: Un día con Garbodor.

Cuando recuperé el conocimiento, abrí los ojos lentamente. Pude ver un lugar oscuro y sucio. Aún me encontraba un poco debilitado, no veía del todo bien y olía bastante mal, definitivamente no era uno de mis mejores días. Cuando se me aclareció un poco la vista, pude ver que me encontraba en unas alcantarillas. No pude localizar a ningún Pokémon a mi alrededor. Me encontraba solo, de nuevo, aunque no tardaría en romperse esta tranquilidad.

A los pocos minutos, pude escuchar, de la lejanía, a un grupo de Pokémon berreando. El sonido iba en aumento, claramente estaban dirigiéndose a este lugar. Mi huida estaba cortada, ya que me encontraba al final de la alcantarilla, y estaba demasiado debilitado como para luchar contra un grupo de Pokémon. Me quedé sin opciones y ya me estaba poniendo nervioso. No sabía que hacer, así que decidí colgarme en el techo y hacerme pasar por un candelabro. Mientras lo pensaba sabía que era una locura, no hay candelabros en las alcantarillas. Aún así lo hice, me escondí en lo más alto del lugar y pude divisar a las sombras de los Pokémon. Ya estaban muy cerca, en breves momentos llegarían a mi posición. Me puse a temblar de los nervios pensando en lo peor y, cuando pude ver al Pokémon, resultó ser Garbodor.

Cuando supe que era él, pensé en las tonterías que hice y pensé, siempre he sido pesimista, pensando en lo peor. Garbodor iba acompañado de cinco Trubbish. Supuse que eran sus hijos. Bajé lentamente hasta llegar al suelo.

-Hola. Que tal, Chandelure, estás bien? -dijo Garbodor despreocupado mientras jugaba con sus hijos. -Estos son mis hijos, se llaman Tra, Tre, Tri Quatri y Tru.

En ese momento pensé: que originalidad.

-Hemos ido a buscar comida mientras estabas inconsciente. -dijo Garbodor. -Mira que hermosas estas bayas.

-Tienen buena pinta, de donde son?

-De la tienda de Octillery, la conoces? Vende las mejores bayas de la región.

-Hace un mes que no entro en la ciudad, no me dejan entrar. Así que no se ni quién es Octillery ni su tienda. Debe de ser nueva.

-Y eso? Porque no te dejan entrar?

-Tuve un problema con mis antiguos compañeros, resulta que...

-Igual que yo. -dijo Garbodor cortándome. -Tuve un problema con mis últimos compañeros.

-Por lo visto, se me olvidó decirte que odio que me...

-Mis compañeros eran Koffing, Weezing, Spinarak, Grimer y Muk, el jefe.

Me volvió a cortar, cosa que yo odiaba bastante. Garbodor ya me estaba sacando de quicio, aún así, le dejé que continuara con su explicación.

-Todos eran muy buenos Pokémon. Realmente eso fue lo que nos separó... Pero dejemos el pasado atrás, ahora tengo una mejor vida. Vamos a comer, que ya es hora.

Empezamos a comer. Garbodor y los Trubbish comían como unos auténticos Grumpig, aunque siento lástima por los Grumpig por tal comparación. Las bayas estaban realmente buenas, hacía mucho tiempo que no comía unas bayas así.

-Que buenas están. -dije -Parece que hayas comprado las mejores bayas de la tienda.

-Papá, papá, que es comprar? -preguntó Tri.

-Lo que habéis hecho vosotros y vuestro padre para conseguir estas...

-Ja, ja, ja!!! Comprar? Estas bayas no las he comprado, las he robado. -dijo Garbodor, cortándome de nuevo.

-Robado? Eso está mal, esa es la educación que le estás dando a tus hijos? -dije furioso -pues no pienso seguir comiendo estas bayas robadas.

Garbodor ya me estaba sacando de mis casillas, cada vez me ponía más furioso hablando con el.

-No seas cascarrabias, si no te las comes tú, nos las comeremos nosotros.

-Pues coméroslas, me da igual.

Siguieron comiendo como cerdos, me daba vergüenza estar con ellos, suerte que estábamos solos y nadie podía vernos. Se acabaron las bayas y lo único que quería era salir de aquí, así que propuse que hiciéramos algo.

-Eso, vamos a hacer algo. -dijo Garbodor. -Vamos a jugar con vuestros amigos?

-Sííí!!! -dijeron emocionados todos sus hijos.

Fuimos por la alcantarilla. Yo no conocía para nada ese lugar, así que debía fiarme de Garbodor. Aquello parecía un laberinto, estaba lleno de ramificaciones. A medida que íbamos avanzando, se podía ver, cada vez más, la fauna del lugar y, además, olía cada vez mejor o, dicho de otra manera, la peste que hacía era menos pronunciada. Se podían ver a Gulpin, Swallot, Zubat, Golbat, algún Venipede, algún Skrelp en el agua y unos pocos Rattata. No sé que pintan los Rattata entre tantos Pokémon de tipo veneno, pero ahí estaban. Llegamos como a una entrada. Notaba la presencia de alguien familiar allí dentro. En la cercanía se podía ver a un grupo de cinco Grimer jugando.

-Ale, hijos, a jugar con vuestros amigos. -dijo Garbodor con energía.

Los Trubbish se pusieron a atacar a los Grimer.

-Que hacéis? -dije asustado.

-Déjalos, están disfrutando.

Garbodor se adentró y giró la esquina. Yo le seguí corriendo intentando pararle los pies. Hice todo lo que pude pero todo fue en vano. Llegamos al final, adonde habían un Muk, un Gastly y un Spinarak. Gastly, en cuanto me vio, se fue corriendo, atravesando la pared. Intenté seguirlo, pero Spinarak se puso en medio y me lo impidió, claramente ese Gastly era la presencia familiar que estaba notando.

-Que hacéis aquí? -dijo Muk enfadado.

-Vengo a vengarme de vosotros. -dijo Garbodor confiado. -Y esta vez traigo a un amigo que puede acabar con Spinarak fácilmente, ya no nos estorbará, encima faltan Koffing y Weezing.

Se trataba de la antigua banda de Garbodor, pero yo no quería luchar contra ellos, no soy un Pokémon que luche porque si. Además, no tenía ninguna razón para hacerles daño.

-Ese no es Chandelure? -dijo Muk sorprendido. -Spinarak, hay que capturarlo, si o si.

Huí lo más rápido que pude. Spinarak me lanzó una telaraña, pero al ser un fantasma, conseguí atravesarlo. Aunque Muk me hizo sombra vil y me dio de pleno, aunque pude escapar. Al ver que huía, Garbodor corrió detrás mío y cogió a sus hijos. Cuando llegamos a una zona segura...

-Porque no acabaste con Spinarak!!!??? -dijo Garbodor enfadado.

-No tenía ninguna razón para atacarles, me has engañado!!! Ya me estoy cansando de ti, eres el peor Pokémon que he visto jamás, te prometí que me uniría a ti, pero en ningún momento te prometí que me quedaría dentro de tu patético clan para siempre, así que si vuelves a hacer algo parecido, tendremos problemas tu y yo!!!

-Yo no quiero a nadie así a mi lado, debí matarte cuando pude!!! Me voy a la ciudad con mis hijos, haz lo que quieras, pero no estorbes!!!

Garbodor había conseguido lo que nunca antes lo había hecho ningún Pokémon, enrabiarme a niveles extremos. Aún así, decidí seguirlo, no sabía donde estaba y tampoco sabía como salir de ahí. Subimos a la ciudad y empezó a formar el caos en la plaza principal de la ciudad. Empezó a atacar a los Pokémon, mandó a sus hijos a maltratar a los Pokémon débiles y eso no lo podía permitir.

-Para, no sigas o tendré que atacarte.

-Mira, ya estoy harto, te voy a matar.

Empezamos una batalla. Era como nuestro segundo encuentro, ya que luchamos en el bosque, anteriormente. Tenía una cosa a favor y otra en contra, ya lo conocía bastante bien, así que sabía como pensaba, pero aún no estaba recuperado del todo, así que tenía que andarme con cuidado. Además, sabía que el no tendría miramientos, pero yo tenía que tener cuidado, estaba rodeado de Pokémon inocentes que podrían salir heridos, tenía que evitarlo a toda costa. Empezó el lanzándome una bomba lodo. La lanzó muy lenta, parecía que no quisiese darme. La pude esquivar sin problemas, pero me engañó y utilizó ese ataque como cebo, mientras esquivaba el ataque, me propinó un puñetazo. Me hizo daño, pero seguía en pie. Parece que disfrutaba del combate, le encantaba formar un caos en plena ciudad. Yo partía con la ventaja de que solo me había visto atacar con un solo ataque, así que le lancé un fuego fatuo y conseguí quemarlo. Lo hice para que no pudiese atacar a los Pokémon con tanta energía. Él no se lo esperaba, se pensaba que solo sabía lanzallamas, pero soy más fuerte de lo que el cree. Empezó a lanzarme bomba lodo hacia todos los lados para que no pudiese esquivarlo. Lanzaba demasiados, eso parecía un festival de muchos Gastly. Consiguió alcanzarme unas cuantas. Estaba bastante debilitado y Garbodor se acercó para darme el golpe de gracia. Pero un Pokémon se interpuso entre nosotros. Se trataba de Weezing.

-Koffing, para a los Trubbish. -dijo Weezing. -Garbodor, no permitiré que hagas daño a más Pokémon.

-Sabes que soy más fuerte que tú, Weezing.

-Eso lo veremos. Mismodestino!!! Si me debilitas, caerás también debilitado.

Serás!!!. -gritó Garbodor con voz de desesperación. -Pues como no anules ese ataque, mandaré a los Trubbish que se autodestruyan y debilitarán a los Pokémon que hay en esta plaza, incluido tu querido Koffing.

-Tan poco quieres a tus propios hijos que los sacrificarías para hacer daño a los demás Pokémon? -dije enfadado -No ves que eso te denigra como Pokémon? No me extraña que el equipo de Muk te dejara tirado, eres lo peor que hay.

No tuve opción, no quería utilizar este ataque aquí, pero prácticamente me obligó, usé llamarada para atacarle directamente pero lo esquivó. Garbodor tenía ventaja, no teníamos mucho que hacer, estábamos entre Honedge y la pared, yo le veía capaz de explosionar a si mismo con tal de hacer daño. De golpe, se oyó un rugido de lejos y todos los Pokémon de la plaza gritaban: ya está aquí, se acabaron nuestros problemas. Garbodor se avalanzó para propinarnos el golpe de gracia, pero un Pokémon paró el golpe. Se trataba de un Pyroar, que resultaba ser la policía de la ciudad. Le hizo rápidamente un giro fuego a Garbodor para que no pudiese huir.

-Esta vez no te escaparás, Garbodor, te pienso capturar y no volverás a ver la luz el sol. -dijo Pyroar enfadado -Gracias por la ayuda, Koffing y Weezing, el equipo de Muk siempre tan eficiente. Y tú, Chandelure... bueno, Garbodor es prioridad y no puedo con los 2 a la vez, así que hoy has tenido suerte, puedes irte, por hoy.

Me hizo un rugido que me envió bien lejos. Nadie me quería en esa ciudad, así que me fui. Por lo menos capturaron a Garbodor y no haría más daño. Aún así, hubiese preferido no encontrarme con tal Pokémon jamás. Mientras me iba, un Pokémon misterioso me paró. Iba debajo de una manta y no pude ver qué Pokémon era.

-He visto lo que ha pasado en la plaza, he visto que no eres un Pokémon malo. Quiero ayudarte a recuperar tu pasado, sé toda la verdad. No te pido que te unas, pero, por lo menos, acompáñame a mi guarida y escúchame lo que te quiero decir. -dijo el Pokémon misterioso.

Lo primero que me pasó por la mente era que la última vez que me uní a alguien acabé fatal. Fue con Garbodor. Así que no quería volver a pasar por lo mismo. Podría ser alguien de la policía esperando el mejor momento para capturarme, o alguien que me quisiese engañar de nuevo.

-No quiero saber nada de nadie, he tenido una muy mala experiencia recientemente. -dije.

-Confía en mi, es por tu bien.

-No quiero saber nada, si no te apartas te atacaré.

-Mira, no pienso discutir ahora contigo, estás muy débil y no sabes que Pokémon soy. No quiero hacerte daño, pero si no me haces caso, te vendrás conmigo a las malas, tengo las de ganar.

Al final, acepté, realmente tenía razón, yo tenía las de perder, estaba bastante débil. Prefería estar solo como estaba antes que estar mal acompañado, pero realmente no tenía opción.
#2347352 12/01/2016 23:51
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KinseviingKinseviing

# Fecha de alta: 08/01/2016

# Edad: 21 años

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Menudo racismo xD y que asco de Garbodor, a ver si tiene un poco de suerte y el pokémon misterioso no es 'otra perlita' (dudo que lo sea).

Por cierto, no está mal, me resulta una lectura agradable y ligera. Un consejo, ten cuidado a la hora de poner los signos de puntuación, he visto que más de uno y de dos en los fics lo hace y queda horrible no poner el primer signo de exclamación o de interrogación.wink La presentación siempre importa en ese sentido. Porque leer ¿Quién eres? es mucho más inmersivo que leer: Quién eres?
#2347369 13/01/2016 02:05
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Me encanta la frase que suelta el garbodor así por las buenas: "mira, ya estoy harto. Te voy a matar"
XD
#2347729 13/01/2016 23:11
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REDVOLKREDVOLK

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Queda bien este segundo capitulo. Haber quien es ese pokemon misterioso...
#2350454 21/01/2016 13:08
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Me he estado leyendo la mayoría de fanfics (digo mayoría porque no me ha dado tiempo a leérmelos todos, hay un montón) y he decidido cambiar un poco la historia que tenía pensada, pero siguiendo la base. Así que en este capítulo he hecho muchos cambios, no se si habrá quedado bien. La verdad es que en todos los fanfics, los Pokémon salen a por aventuras, que realmente es lo normal en un mundo misterioso, pero en la historia que tenía en la cabeza no salía, así que la he alterado un poco para salir de la ciudad y así para que el fanfic también se alargue un poco, que lo que tenía en mente era bastante corto, aunque lo que es el final de la historia no tengo pensado cambiarlo, solo lo que es el planteamiento de la historia. Ahora, con el cambio de planteamiento, casi que los 3 primeros capítulos podrían ser el prólogo, aunque fueron un poco alocados para ser un prólogo, pero bueno, xD. Dejaré este capítulo aquí en Spoiler para que no sea tan pesado llegar abajo del todo. Ya me diréis si es más cómodo que dejarlo tal cual o si es mejor no ponerlo, directamente. Gracias por leer.

Espero que os guste.

Capítulo 3: El Pokémon misterioso.

Spoiler
Decidí ir con ese Pokémon misterioso, no tenía otra opción. Estábamos en los límites entre la ciudad y el bosque y era de noche, estaba muy oscuro.

-¿Donde está tu guarida?

-Bueno... realmente no es una guarida, es mi casa. Está en la ciudad.

-Perfecto. Pues no me dejan entrar en la ciudad, a ver como lo hacemos.

-Pues escóndete en la manta.

-Dos Pokémon debajo de una manta cantaría mucho la atención por en medio de la ciudad.

-Pues hagamos una cosa, a la de tres tu entras y yo salgo enseguida, ¿vale?.

-¿Y para que tanto secretismo y tanta tontería?

-No tenemos tiempo para pensar en eso, la ciudad está aún muy alborotada por lo que ha pasado con Garbodor, hazme caso y lo hablamos en mi guarida.

-Vale. -dije cansado y aceptando la situación.

Esto me parecía una estupidez, ¿porque tanto secretismo? Ya me entró una curiosidad tremenda de saber que Pokémon era. Al final eso hicimos y me llevó a su casa o, como el lo llama, su guarida. El me guiaba todo el rato, así que no sabía adonde íbamos ni por donde, ya que tenía la manta por encima, pero al menos pude pasar por la ciudad sin que me viesen. En unos cinco minutos llegamos a su casa y me quitó la manta. Me encontraba en un salón bastante grande donde solo habían dos puertas y una de ellas era por donde había entrado.

-Pues bienvenido a mi guarida. Vivo en esta casa desde hace mucho tiempo, desde antes de que te echaran de la ciudad. Yo te conocía, eras bastante popular en la ciudad, era difícil no conocerte, pero no salías de casa así que no creo que me conozcas tú a mi. Pero no estamos aquí para hablar del pasado, tenemos un problema en la ciudad. Desde que tú te fuiste, la ciudad ha recibido ataques. Al principio fueron todos los días, luego ya se calmaron un poco, aunque siguen atacando periódicamente. Hay que hacer algo, pero yo solo no puedo hacer nada, vivo solo prácticamente sin relacionarme con nadie, solo con los Meowstic y con su hija que se llevan bien con casi todo el mundo. El problema más grande es que te inculpan a ti de todos los ataques. Hoy pude ver que en tu enfrentamiento con Garbodor hubieron algunos Pokémon que vieron como has luchado defendiendo la ciudad de sus ataques y que piensan que has ayudado a su detención, como yo, y otro grupo de Pokémon que piensan que querías montar caos y que te odian más que antes. Por lo tanto, nos necesitamos ambos, yo te necesito a ti para salvar la ciudad y tu me necesitas a mi para devolverte al lugar donde te corresponde. Hasta que no se calmen las cosas hay que salir de aquí y encontrar una manera para que cesen los ataques.

-Un momento, ¿para que iba a irme para ayudar a la gente que no me quiere ni ver? Yo soy un Pokémon tranquilo, eso me da igual. Volveré a la explanada donde estaba antes y ya está.

-Sé más de lo que tu te piensas, pero aún no estás preparado para escuchar lo que sé, te propongo que te unas a mí, te aseguro que más adelante me lo agradecerás.

-Bueno, realmente no tengo una cosa mejor que hacer, pero, una cosa antes, ¿te puedes mostrar ya? Si me uno a ti me gustaría saber al menos con que clase de Pokémon estoy tratando.

-Ah, sí, se me había olvidado ya, que cabeza la mía, jajaja.

Se quitó la manta que llevaba encima y pude ver que se trataba de un Klefki.

-¿Porque te ocultabas tanto, Klefki? -dije extrañado.

-Es que me daba vergüenza que me vieses. -dijo Klefki avergonzado. -Bueno, en fin, que tenemos que salir de aquí. Es de noche, así que será fácil salir sin que nos vean, si nos quedamos a dormir aquí, mañana por la mañana será más difícil ocultarte.

-¿Y porque hemos entrado en la ciudad? ¿No hubiese sido más fácil quedarse fuera y ya está?

-Si... el problema es que estoy esperando una visita, así que no podemos salir aún. Lo raro es que no haya llegado ya.

-¿Así que estoy arriesgando mi libertad por una visita que posiblemente si me ve me delatará?

-Tranquilo, es de confianza.

-¡Pero cómo quieres que me tranquilice!

-Shhh, no grites que sino te delatarás a ti mismo.

De golpe, se escuchó el timbre de casa e instintivamente me elevé al techo para esconderme de quién fuese.

-¿Quién es? -preguntó Klefki.

-Soy Mewstic.

-Adelante.

Desde el techo pude ver a un Meowstic hembra, nombrado Mewstic parece ser, atravesar la puerta de casa.

-Una pregunta, ¿puedo confiar en ti? -preguntó Klefki.

-Claro, ¿qué pasa?

-Pues mira. Voy a estar un tiempo fuera de casa y me gustaría que me la cuidaras hasta que vuelva.

-¿Adónde vas?

-Bueno... pues voy a ver a un familiar un poco lejos, no creo que esté más de un mes fuera.

-Podría hacerlo, sí, pero...

No pude mantenerme inmóvil, estaba aún muy cansado, ese día fue muy agotador. Me empecé a caer lentamente.

-¡¡¡Ahh!!!

-Tranquila, Mewstic, tranquila, está conmigo, no es mal Pokémon. Y no grites, por favor.

-¡¡¡Psíquic...!!!

-¡Cerca!

-¡Córcholis!

-Sabes que yo también conozco Psíquico, así que no podrás atacarle con ese ataque. Escúchame un momento, no pierdas los nervios. Nosotros nos tenemos que ir un tiempo para arreglar lo que está pasando en la ciudad. Déjanos marchar y verás que los ataques no cesan. Solo os pido que no digáis nada a nadie y que me cuides la casa. Confía en mí, por favor.

-Bueno, allá tu. Solo se lo contaré a Mowstic, pero hasta que no sepa con certeza que el responsable de los ataques no es Chandelure, no quiero verlo cerca de mi. Es un Pokémon de tipo Fantasma y los del tipo Psíquico no nos llevamos bien con ellos. Aunque hay un problema, la alarma ha sido activada, así que yo saldría corriendo de la ciudad antes de que venga la policía.

-Muchas gracias, Mewstic. Cuando volvamos te devolveremos el favor.

Yo no dije nada en todo el rato. Cualquier cosa que dijese podría volverse en mi contra, así que era mejor así. Lo único que salió de mi era un «muchas gracias» mientras pasábamos la puerta. Klefki me volvió a poner la manta encima y nos pusimos a correr hacia el bosque. Cuando estábamos a punto de llegar, un Pokémon se puso en medio. Supuse que se trataba de Spinarak, posiblemente del clan Muk, ya que en el suelo pude ver unas cuantas telarañas.

-¿Qué llevas debajo de la manta? Es muy sospechoso, y más aún cuando la alarma se ha puesto a sonar cerca de tu casa. Quizá debería capturaros a los 2.

-¡Truco defensa!

-¡¿Como?!

-¿Y ese cambio de cara? Que pasa, ¿que si no puedes usar Telaraña no sabes que hacer? ¡Corre!

No fue muy difícil escapar de Spinarak. Él sabía que sin Telaraña tenía las de perder contra dos Pokémon, así que nos dejó pasar. Llegamos al bosque a salvo gracias a Klefki. Me quitó la manta. Yo seguía agotado y no sabía realmente lo que íbamos a hacer.

-Bueno, ya que estamos a salvo podríamos poner un nombre a nuestro clan, ¿no? Podríamos llamarnos los derrochadores. -dijo Klefki animado.

-Bueno, eso de ponernos un nombre para el grupo no lo veo tan necesario como encontrar un sitio donde pasar la noche.

-Bueno, podemos ir hablándolo mientras caminamos.

-¿Adónde vamos?

-Vamos a las montañas nevadas a buscar a un amigo mío que nos puede ayudar en esto de los ataques de vandalismo.

-Vale, pues andando, a ver si nos encontramos algo por el camino.

-Vale. Pues lo que iba diciendo, ¿que te parece ese nombre? Podríamos también llamarnos de una manera distinta como lo hacen Mewstic y Mowstic. Yo podría llamarme Klef y tu Chandel.

-Puestos a llamarnos diferentes, yo prefiero llamarme Chan. Y yo te llamaría a ti Key. Y al grupo lo podemos llamar los esperanzadores, si es necesario un nombre. Y pienso ser inflexible, así que si ya está decidido, dejemos el tema.

No estaba de humor para hablar de esas cosas, pero realmente me gustaban esos nombres para haberlos escogido tan rápido, aún así lo veía una tontería. Estábamos de camino a las montañas nevadas y no tengo ni idea de lo que nos podíamos encontrar. He vivido toda mi vida en esa ciudad, no tenía ganas de alejarme de ella. Estaba triste, pero Klefki me ha dicho que había una posibilidad de volver a como estaba en el pasado y, a la vez, salvar a la ciudad. Era la única esperanza que tenía, así que me iba aferrar a ella... de momento.
#2350480 21/01/2016 14:27
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drayxedrayxe

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Resulta más cómodo que tus personajes se muevan por el mundo; te da más libertad para crear situaciones y, como tú dices, para alargar la historia. Y los capítulos anteriores no creo que desentonen en absoluto; te permiten crearte una imagen de cómo es ese Chandelure y su complicada relación con la ciudad. A ver cómo la desarrollas a partir de ahora. La seguiré con interés.

Y lo de los spoiler es una gran ayuda para organizar los capítulos y que, como dices, el post no se haga demasiado largo, aunque sí que veo innecesario poner cada capítulo nuevo en un comentario diferente, si ya los estás poniendo en el post principal, pero haz como tú veas.

Por cierto, en el post principal tienes duplicado el capítulo uno, uno en spoiler y el otro suelto, así que deberías borrarlo.
#2350619 21/01/2016 18:52
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Me encanta la elección que haces de los pokemon de tu historia. Muy pocos usuarios se habrían atrevido con un Klefki. La historia sobre cómo ganarse la reputación de la ciudad es muy entretenida. Con ganas de volver a ver a Garbodor y su famosa frase. je je je...
#2351643 23/01/2016 19:46
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No me esperaba que fuese un Klefki pero a ver si por fin se le puede devolver el honor perdido de Chandelure. Buena
#2352064 25/01/2016 03:07
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Capítulo 4 y 5 subidos. Los he subido a la vez porque realmente era solo uno, pero para que todos los capítulos durasen mas o menos lo mismo lo he dividido en dos. Espero no haber querido meter demasiadas cosas en este/os capítulos.
#2352078 25/01/2016 07:40
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Te han quedado bien esos dos capitulos. Enhorabuena
#2352103 25/01/2016 12:12
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drayxedrayxe

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Me han gustado mucho estos dos nuevos capítulos, tengo curiosidad por saber por qué quieren acabar con Chandelure tan ansiadamente, y quién.

Por otro lado, has escrito varias veces 'delante mio' y 'detrás mio', pero es incorrecto; la forma correcta es 'delante de mi' y 'detrás de mí'. Por lo demás, bastante bien. Aún tienes que pulir tu técnica, pero no está mal.
#2352171 25/01/2016 16:05
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Muy intensos estos dos últimos capítulos...debe ser que el pokemon misterioso tenga fobia a las lámparas, de ahi que mande medio ejército desde el mar a por él XD.

Ha estado bien, pero estos dos últimos episodios los he visto un poco desnivelados. Me explico: Algunas partes las describes bien, y otras las comentas demasiado rápido y con demasiada simpleza, sin dar nada de detalles. Mi consejo es que para los próximos capítulos aparezcan menos enemigos, que este lo he visto un poco saturado shocked

Por todo lo demás, entusiasmado por ver nuevos capítulos. Por favor no te sientas mal, sólo es una valoración. Un saludo!

P.D. Conque un clawitzer y un Dragalge...¿eh? ¿de qué me suena? XD
#2358219 10/02/2016 21:12
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Capítulo 6 subido. Espero que os guste. Me ha costado más de escribir que el resto de los capítulos, no se como habrá quedado.
#2358288 10/02/2016 23:50
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El sexto capítulo ha estado para mi gusto mucho mejor que los anteriores. No había ese saturamiento tan agobiante de pokemon que tanto me incomodó en el quinto. Mucho ánimo a seguir!

Por cierto, yo también he subido el sexto capítulo. Curioso XD

Una llave, un helado y una lámpara. ¡Equipazo!
#2358405 11/02/2016 13:17
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Buena ese capitulo 6. A ver como se las arreglan para curar al pobre Vanilluxe. Y felicidades al Klefki por el ataque de tipo hada.
#2359696 15/02/2016 00:11
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Llego un poco tarde, pero es que lo pensé demasiado tarde en hacerlo. Un capítulo especial para un día especial. No tiene nada que ver con la historia principal, más que nada podía llamarse un relleno (buuu, te has unido al relleno, xD), pero como me hacía ilusión ya que este día me gusta bastante, pues he decidido hacerlo. Es una historieta. Si lo hubiese pensado más me podría haber quedado mejor, porque como ya he dicho antes lo pensé demasiado tarde. Y, repito, que no hace falta para nada leerlo para la historia principal, pero si alguien lo lee y le gusta... :'(, xD. Pese a hacerlo en poco tiempo me ha gustado el resultado, espero que os guste.
#2359753 15/02/2016 12:32
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Bueno, ha estado entretenido y original XD. Pobre Klefki
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